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Los importadores de gasoil para consumo local no pagarán impuestos

Al cierre de esta edición, la norma que comenzó a debatirse ayer en Diputados era tratada por los senadores. La medida fue seguida de cerca y empujada por el presidente Kirchner.

 Por Eduardo Tagliaferro

Contrarreloj, apurado por las urgencias de no poner en peligro la recolección de la cosecha gruesa ante un posible faltante de gasoil, el oficialismo estaba por aprobar, al cierre de esta edición, una ley que exime de impuestos a quienes importen este combustible para el consumo local. La norma acota la medida a cuatro meses y compromete un total de 500 mil metros cúbicos. La importancia del tema llevó a los senadores a esperar en un cuarto intermedio que el tema fuera aprobado en Diputados para, al cierre de esta edición, refrendarlo ellos. Para explicar la urgencia, en la Cámara alta decían que la implementación concreta de la medida, luego de la publicación de la norma en el Boletín Oficial, podría demorar cerca de un mes y medio. La iniciativa había llegado al Congreso el 8 de febrero, en pleno período extraordinario de sesiones. La demora, tanto de esta ley como de otra votada ayer por el Senado sobre los impuestos al gasoil, había enojado al presidente Néstor Kirchner. Al punto que “personalmente se encargó de las conversaciones con varios gobernadores”, confió a este diario un miembro del partido de gobierno.
La maratónica sesión también estaba matizada por no pocos conflictos políticos. Entre ellos los cruces entre el oficialismo y la oposición por el escándalo de las narcovalijas. Una vez superado el escollo del comienzo de las sesiones ordinarias, el oficialismo sólo se vio corrido por sus propias urgencias. Al punto de que entre los últimos puntos del temario incorporó la aprobación de las convenciones antiterroristas votadas por Naciones Unidas a instancias, una de ellas, del ex secretario de Estado estadounidense Colin Powell.
En su paso por las comisiones legislativas de Diputados, el subsecretario de Combustible, Christian Folgar, sostuvo que los primeros que recibirán los cupos de importación serán aquellos que en el 2004 compraron el combustible en el exterior a precios más caros y los vendieron a precios del mercado interno. Este fue precisamente el punto más crítico del debate en particular que se dieron los diputados. Para algunos legisladores del radicalismo, concretamente para Miguel Giubergia, “no se trataba de rematar cupos”. El enojo de la UCR tenía una explicación. De buenas a primera, la cifra que originalmente se contemplaba de 500 mil metros cúbicos se había incrementado a 800 mil. La oposición a este cambio llevó al PJ a dar marcha atrás y la norma volvió a quedar con su primera redacción. Antes, cuando se realizó la votación en general, que se concretó a mano alzada, los radicales habían acompañado a los peronistas en el voto afirmativo.
En el mismo artículo en el que se fija los montos posibles de los cupos de importación también se contempla que “mediante informes técnicos fundados, este cupo se podría aumentar hasta en un 20 por ciento”.
Así como los senadores esperaban en el salón comedor la llegada de esta iniciativa, el oficialismo había tanteado a los diputados de la oposición para que éstos esperaran la norma que había terminado de aprobar el Senado.
Todo por recaudar
En la Cámara alta, el principal trabajo del oficialismo fue conseguir la mayoría calificada que necesitaba para aprobar el proyecto que convierte la tasa al gasoil en un impuesto. El actual 18,5 por ciento con el que está gravado el gasoil se incrementó a un 20,2 por ciento. En este punto, a la oposición no le alcanzaba la promesa del oficialismo de que este incremento no sería trasladado a los precios. Por ello el rionegrino Miguel Angel Pichetto tuvo que hacer piruetas para conseguir los 37 votos que necesitaba. Finalmente los obtuvo de la mano del apoyo transversal. Fueron los radicales del Frente Cívico catamarqueño, el cordobés Carlos Rossi, del partido del cordobés Luis Juez, y la frepasista Diana Conti, los que inclinaron la balanza.
El oficialismo también tuvo sus fisuras dentro de su bancada. Los dos senadores por San Luis, Liliana Negre de Alonso y Raúl Ochoa, que ayer anunciaron su ruptura con la bancada del PJ, votaron en contra. También en contra votó el catamarqueño Ramón Saadi.
Mientras se le pidió al chaqueño Jorge Capitanich que estirara su discurso, Pichetto trabajaba los apoyos uno por uno. Al punto de que casi al final de la sesión se acercó a la banca del radical Mario Losada para decirle que “iban a reabrir la lista de oradores”. Finalmente al justicialismo le sobró un voto.
Durante el 2004 la recaudación de la tasa al gasoil produjo ingresos por 1565 millones. Las modificaciones legislativas no sólo le darían validez a futuro a la recaudación sino que además podrían generar un aumento en las arcas de unos 120 millones.

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Díaz Bancalari (a la derecha) dialoga con un grupo de legisladores de la bancada peronista.
 
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