SOCIEDAD › LA COMUNIDAD BOLIVIANA
DENUNCIO A UN PERIODISTA POR XENOFOBIA

Radio con frecuencia discriminatoria

Desde Radio 10, el periodista Oscar González Oro descalificó la cultura boliviana y, en especial, a las campesinas de ese país. La Embajada de Bolivia presentó una denuncia penal y la comunidad de residentes protagonizó un escrache frente a la emisora.

 Por Carlos Rodríguez

“Discriminación, xenofobia, atentado contra la identidad de la mujer boliviana.” Esos son los cargos formulados por la Embajada de Bolivia en la Argentina, en representación de la nutrida comunidad local de esa nación vecina, contra el polémico periodista Oscar González Oro, por algunas expresiones poco felices, cuando menos, respecto de supuestas costumbres “ancestrales” de las mujeres del Altiplano a la hora de asumir el rol de madres. González Oro, en su muy escuchado programa El Oro y el Moro, que sale al aire todos los días por Radio 10, encrespado por la controversia por el gas entre los gobiernos de ambos países, hizo algunas afirmaciones de cuestionable rigor histórico-científico. González Oro sostuvo que las campesinas bolivianas “desde su ignorancia” se provocan “abortos de manera natural” que luego cualquier mortal podría corroborar porque, y esto también es textual, en uno de los ríos que cruzan la ciudad de La Paz, el Choqueyapu, se pueden ver “nadar los cadáveres de los chiquitos”. El periodista, como si citara los dichos de una madre boliviana, dijo: “Si lo puedo tener, lo puedo tener, si no lo tiro al río como a los gatos”.
“El lunes pasado, unos 500 miembros de la comunidad nos apersonamos ante los estudios de Radio 10 (en Uriarte y Nicaragua, del barrio porteño de Palermo) para que González Oro diera la cara y exigirle una explicación”, dijo a Página/12 Sara Rocha Sánchez, directora del periódico Vocero Boliviano, que se edita en Buenos Aires. La entrevista fue imposible, ya que los representantes de los ciudadanos bolivianos movilizados nunca pudieron trasponer la puerta de ingreso y se limitaron a dejar en el hall de entrada una nota de protesta, que fue recibida por el personal de seguridad. Ayer por la tarde, este diario también fracasó en su intento por obtener alguna explicación, sobre el tema, de parte de González Oro o de la producción del programa que conduce junto con Eduardo Feinmann.
El “escrache” contra González Oro contó, entre los asistentes, con la presencia del cónsul adjunto de la embajada boliviana en Buenos Aires, Alvaro González Quin, quien aclaró a este diario que concurrió “como un boliviano más, porque también me sentí agredido por las expresiones del periodista, que es evidente que no conoce nuestra cultura, nuestros valores y que nos ha causado un daño moral grande, nos ha lacerado en lo más sensible que tenemos: la relación entre madre e hijo como valor fundamental de la vida”.
La frase textual y completa de González Oro que molestó a la comunidad boliviana en la Argentina, pronunciada el lunes 7 de marzo, es la siguiente: “Los campesinos (bolivianos), desde su ignorancia, porque hay que hablar de un país que tiene un nivel de analfabetismo enorme, donde las cholas siguen pariendo colgándose de los árboles y largan en posición vertical al feto sobre la tierra, ellas mismas cortan el cordón, una cosa impresionante, donde se puede ver en uno de los principales ríos que atraviesa La Paz (el Choqueyapu) nadar los cadáveres de los chiquitos, porque abortan de manera natural, pero para ellas no hay un valor en eso, es ancestral. Si lo puedo tener lo puedo tener, si no lo tiro al río como tiramos a los gatos. Su moral y su cultura así lo permiten, hay que entender a ese país”. El periodista, a quien lo tiene “sin cuidado” que le digan “facho”, reivindicó a los ex presidentes bolivianos Hugo Banzer Suárez y Gonzalo Sánchez de Lozada.
El casete que contiene la frase dicha al aire por González Oro fue aportado como prueba en distintas denuncias que fueron avaladas por el embajador de Bolivia en la Argentina, Arturo Liebers. Unas de las presentaciones se hizo ante el juez federal Jorge Ballestero por supuesta violación de la Ley Antidiscriminatoria. La causa cuenta con el patrocinio del abogado Gustavo Morón, en representación de distintas organizaciones no gubernamentales. También se giraron copias al Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (Inadi), a la Cancillería argentina y al el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer). En el escrache (ver foto), los manifestantes levantaron consignas y carteles contrarios a González Oro, a quien le gusta presentarse como miembro de la “derecha simpática”.

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Por Carlos Rodríguez
@“Discriminación, xenofobia, atentado contra la identidad de la mujer boliviana.” Esos son los cargos formulados por la Embajada de Bolivia en la Argentina, en representación de la nutrida comunidad local de esa nación vecina, contra el polémico periodista Oscar González Oro, por algunas expresiones poco felices, cuando menos, respecto de supuestas costumbres “ancestrales” de las mujeres del Altiplano a la hora de asumir el rol de madres. González Oro, en su muy escuchado programa El Oro y el Moro, que sale al aire todos los días por Radio 10, encrespado por la controversia por el gas entre los gobiernos de ambos países, hizo algunas afirmaciones de cuestionable rigor histórico-científico. González Oro sostuvo que las campesinas bolivianas “desde su ignorancia” se provocan “abortos de manera natural” que luego cualquier mortal podría corroborar porque, y esto también es textual, en uno de los ríos que cruzan la ciudad de La Paz, el Choqueyapu, se pueden ver “nadar los cadáveres de los chiquitos”. El periodista, como si citara los dichos de una madre boliviana, dijo: “Si lo puedo tener, lo puedo tener, si no lo tiro al río como a los gatos”.
“El lunes pasado, unos 500 miembros de la comunidad nos apersonamos ante los estudios de Radio 10 (en Uriarte y Nicaragua, del barrio porteño de Palermo) para que González Oro diera la cara y exigirle una explicación”, dijo a Página/12 Sara Rocha Sánchez, directora del periódico Vocero Boliviano, que se edita en Buenos Aires. La entrevista fue imposible, ya que los representantes de los ciudadanos bolivianos movilizados nunca pudieron trasponer la puerta de ingreso y se limitaron a dejar en el hall de entrada una nota de protesta, que fue recibida por el personal de seguridad. Ayer por la tarde, este diario también fracasó en su intento por obtener alguna explicación, sobre el tema, de parte de González Oro o de la producción del programa que conduce junto con Eduardo Feinmann.
El “escrache” contra González Oro contó, entre los asistentes, con la presencia del cónsul adjunto de la embajada boliviana en Buenos Aires, Alvaro González Quin, quien aclaró a este diario que concurrió “como un boliviano más, porque también me sentí agredido por las expresiones del periodista, que es evidente que no conoce nuestra cultura, nuestros valores y que nos ha causado un daño moral grande, nos ha lacerado en lo más sensible que tenemos: la relación entre madre e hijo como valor fundamental de la vida”.
La frase textual y completa de González Oro que molestó a la comunidad boliviana en la Argentina, pronunciada el lunes 7 de marzo, es la siguiente: “Los campesinos (bolivianos), desde su ignorancia, porque hay que hablar de un país que tiene un nivel de analfabetismo enorme, donde las cholas siguen pariendo colgándose de los árboles y largan en posición vertical al feto sobre la tierra, ellas mismas cortan el cordón, una cosa impresionante, donde se puede ver en uno de los principales ríos que atraviesa La Paz (el Choqueyapu) nadar los cadáveres de los chiquitos, porque abortan de manera natural, pero para ellas no hay un valor en eso, es ancestral. Si lo puedo tener lo puedo tener, si no lo tiro al río como tiramos a los gatos. Su moral y su cultura así lo permiten, hay que entender a ese país”. El periodista, a quien lo tiene “sin cuidado” que le digan “facho”, reivindicó a los ex presidentes bolivianos Hugo Banzer Suárez y Gonzalo Sánchez de Lozada.
El casete que contiene la frase dicha al aire por González Oro fue aportado como prueba en distintas denuncias que fueron avaladas por el embajador de Bolivia en la Argentina, Arturo Liebers. Unas de las presentaciones se hizo ante el juez federal Jorge Ballestero por supuesta violación de la Ley Antidiscriminatoria. La causa cuenta con el patrocinio del abogado Gustavo Morón, en representación de distintas organizaciones no gubernamentales. También se giraron copias al Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (Inadi), a la Cancillería argentina y al el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer). En el escrache (ver foto), los manifestantes levantaron consignas y carteles contrarios a González Oro, a quien le gusta presentarse como miembro de la “derecha simpática”.
 
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