EL PAíS › UN HERMANO NIEGA QUE BERRO HAYA ESTADO EN LA AMIA

El suicida de la polémica

Si bien los fiscales Nisman y Martínez Burgos ratificaron que Ibrahim Berro fue identificado como el suicida que atentó contra la AMIA, desde Estados Unidos su hermano Abbas dijo que las fotos no son de Ibrahim.

 Por Raúl Kollmann

Como era de esperar, el anuncio sobre la identificación del suicida de la AMIA y que ello quedó judicialmente probado, entró ayer en zona de polémicas. Los fiscales Alberto Nisman y Marcelo Martínez Burgos presentaron el miércoles las pruebas contra Ibrahim Berro, pero ayer su hermano Abbas sostuvo que la historia es falsa y que inclusive las fotos presentadas por los fiscales no son de Ibrahim. Los fiscales, por su parte, no sólo ratificaron los datos, sino que dijeron que las dos fotos que se hicieron públicas fueron firmadas por Abbas y Hassan Berro delante de la fiscal estadounidense Bárbara Mac Quade. Según la versión de los fiscales argentinos, Abbas salió a desmentirlos porque teme que lo consideren un traidor y que haya represalias contra su familia en El Líbano. Nisman y Martínez Burgos fueron categóricos al ratificar el diagnóstico de que Berro fue el suicida, aunque las pruebas no tienen toda la contundencia necesaria.
En diálogo con Radio Continental, Abbas Berro dijo que los fiscales “inventaron una historia falsa. Yo les di una foto, ellos me mostraron otra, pero esa ya no sé de quién es”, dijo Abbas, quien insistió en que su hermano Ibrahim murió en el sur de El Líbano a raíz de un ataque israelí. “Nosotros estamos seguros de que Ibrahim no tuvo nada que ver con el atentado de Buenos Aires”, concluyó el joven que ahora vive en Detroit, Estados Unidos.
En la jornada del miércoles, los fiscales anticiparon que entre los dos hermanos que viven en Detroit existen diferencias. El mayor, Hassan, se mudó a los Estados Unidos en 1985, tiene seis hijos y una integración bastante fuerte con la sociedad norteamericana. En cambio, el más joven, Abbas, vive solo, y a lo largo de los testimonios se mostró reticente y proclive a Hezbollah. Al final de los encuentros con los fiscales argentinos, Hassan aceptó que se le extraiga sangre para hacer las pruebas de ADN, mientras que Abbas se negó. Respecto de las fotos, Nisman y Martínez Burgos le dijeron ayer a este diario que tienen los originales firmados en la parte de atrás por ambos hermanos, trámite que se hizo delante de la fiscal de Michigan.
Como era previsible, el anuncio de Nisman y Martínez Burgos desató la polémica. El abogado de los familiares nucleados en Memoria Activa, Pablo Jacoby, sostuvo ante Página/12 que “hay un avance en la investigación y está claro que por primera vez hay voluntad de avanzar. Eso es percibido por servicios de inteligencia extranjeros que aportan información y que estaban tan distanciados que en la cumbre de Interpol hasta bloquearon las órdenes de captura contra los sospechosos iraníes. Creo que se empiezan a ver los frutos de nuestros reclamos y de la negociación abierta con el estado argentino en Washington, lo que llevó, por ejemplo, a dotar de más elementos a la fiscalía”. La titular de Memoria Activa, Adriana Reisfeld, coincidió con Jacoby en mantener la cautela: “No hay ninguna certeza de que Berro sea la persona que se inmoló. Hay que esperar los estudios de ADN adecuados y luego veremos. Lo que sí quedó claro es que se puede seguir investigando”.
La directora de Asuntos Latinoamericanos del American Jewish Comité, Dina Siegel, sí se sumó a las conclusiones de los fiscales: “Es un avance importante y el gobierno argentino tendría que tomar medidas importantes para llevar a los responsables a la justicia. El anuncio de ayer permite comprobar la culpabilidad de Irán”.
Ese es justamente uno de los puntos más delicados de las revelaciones de los fiscales. La línea de culpabilidad empieza por Berro, sigue por Hezbollah y termina en Irán, algo que le viene como anillo al dedo a la política internacional de Estados Unidos e Israel, más aún en tiempos en que Irán se muestra beligerante y su presidente afirma que “hay que borrara Israel del mapa”. Ese cuadro internacional obliga a que la acusación contra Berro e Irán esté bien fundamentada.
Para los fiscales, “las pruebas son concluyentes”, pero lo cierto es que se basan en un reconocimiento más que dudoso de una testigo, Nicolasa Romero, que en el tercer reconocimiento, después de mostrarle el identikit que ella misma hizo después del atentado, escogió la foto correspondiente a Berro.
La otra evidencia sobre la presencia de Ibrahim en la Argentina es una comparación entre ese identikit y las dos fotos de Berro conseguidas en Detroit. El informe que hizo la Policía Federal dictamina que “pueden corresponder a la misma persona”. Técnicos consultados por este diario coincidieron en señalar que es una prueba importante, pero no concluyente.
Lo que consolidaría esta línea de investigación es si el ADN surgido de Hassan en Estados Unidos coincide con el correspondiente a restos encontrados en la AMIA o si se verifican llamadas telefónicas ida y vuelta entre Buenos Aires y la familia de Berro en El Líbano. También falta determinar dónde se armó la camioneta y quién armó el explosivo. Mientras esas pruebas no aparezcan, el diagnóstico de que Berro fue el suicida motivará más polémicas que certezas.

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El supuesto suicida Ibrahim Berro según una foto que un hermano les entregó a los fiscales.
 
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