EL PAíS › JULIO GODIO ANALIZA EL ENCUENTRO EN LA CASA ROSADA

“Una nueva fase de negociación”

Luego del primer encuentro formal entre Cristina Fernández de Kirchner y Hugo Moyano, el presidente del Instituto del Mundo del Trabajo, Julio Godio, analiza sus resultados. Analista del movimiento obrero argentino, en esta entrevista con Página/12 el sociólogo reflexiona sobre el devenir del Pacto Social, la reorganización del PJ, las internas dentro del CGT y el eterno pedido de la CTA por la personería gremial.

–¿Cómo evalúa la reunión entre la cúpula sindical y el Gobierno?

–Lo importante es que se inició una nueva fase de las negociaciones salariales como se viene haciendo desde el 2004. Y debe ser considerado un hecho auspicioso, teniendo en cuenta que Moyano tiene alto grado de representatividad. Sin embargo, vale recordar que esta CGT representa sólo a una parte de las uniones y confederaciones sindicales y que el otro sector, encabezado por Luis Barrionuevo, seguramente negocie por fuera de la central. La Presidenta ya ha dicho que las conversaciones deben ser institucionales y no con personas. Ella plantea que se debe avanzar en la unificación de la CGT y en relaciones de cooperación entre CTA y CGT.

–Sin embargo, en conferencia de prensa el secretario adjunto de la CGT, José Luis Lingeri, salió nuevamente al cruce de Barrionuevo. ¿Cómo influye esta reunión en la interna de la CGT?

–Desde el punto de vista táctico, una reunión así fortalece a Moyano. Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, la capacidad política de una CGT dividida es limitada. Por el bien debe todos, debe haber acuerdos para bajar los decibeles de la confrontación.

–¿El encuentro representa el primer paso del Pacto Social?

–El pacto social, como la mandataria lo planteó, tiene que ver no sólo con los aumentos salariales, sino con grandes acuerdos sobre la planificación estratégica de las empresas por sectores, y para promover que el núcleo duro de las grandes empresas argentinas vinculadas a la exportación tuvieran garantías de paz social. De manera que tenemos que ver los problemas en forma paralela.

–¿Concretamente, qué rumbo considera tomará la discusión salarial?

–Comenzará fuerte en marzo y seguramente se establecerán topes flexibles a los aumentos como para permitir algunos reclamos específicos. Moyano dijo que la negociación tiene piso, pero no techo. Y efectivamente, con la inflación acumulada, el piso será del 20 por ciento. Si hay algo por arriba, tendrá que ver con la rentabilidad de las empresas.

–En términos políticos, ¿cómo influye la intención de reorganizar al PJ en el vínculo que establezca la central sindical y el gobierno?

–En la reestructuración del peronismo seguramente aparecerá algún componente sindical que dará gobernabilidad. No será la espina dorsal, pero seguramente habrá varios sindicalistas en cargos directivos.

–El lunes, la CTA envió un comunicado formal en el que solicita una reunión con la Presidenta. ¿Cree que se la darán?

–No hay razones de fondo para no recibirlos. Pero que se priorice a la CGT es lógico porque de las 70 grandes confederaciones y uniones del país, 65 pertenecen a esta central.

–¿Le darán la personería gremial a la CTA?

–A la larga se la darán, pero eso no cambiaría nada porque lo cierto es que de facto tienen el reconocimiento político. La CTA es combativa y moviliza, pero hay que reconocer que su representación se limita a esas cinco grandes uniones y confederaciones.

Entrevista: Diego González.

Compartir: 

Twitter

SUBNOTAS
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.