SOCIEDAD › UN CHICO MATó DE UN ESCOPETAZO A UN SUPUESTO LADRóN DESARMADO

Consecuencias imprevisibles

Una empleada de una farmacia de Pablo Nogués fue llevada hasta su casa por dos hombres, desarmados, de 30 y 19 años, que le exigían pastillas. En la casa pelearon con el marido y uno de los hijos. El otro, de 16, con una escopeta mató al joven de 19.

Tiene 16 años. Vive con un hermano, su madre y la pareja de ella en la localidad bonaerense de Pablo Nogués. El lunes a la tarde el adolescente mató a escopetazos a un pibe de 19 e hirió a un hombre de 30. El hecho ocurrió en la vivienda familiar y el único disparo se produjo sin que mediara robo alguno. Mientras el herido sigue en grave estado y aún no atestiguó, el chico quedó a disposición de un fiscal del Fuero Penal Juvenil de San Martín. Según Jorge Porcela, comisario inspector de Malvinas Argentinas, “si bien el desenlace está claro, se siguen investigando las causas de lo ocurrido”. Hasta el momento, la única versión es la materna. “Susana Gauna (la madre) dijo que los tipos querían remedios de la farmacia para la que trabaja y la llevaron hasta su casa. Ahí, según ella, sus hijos se pelearon con los supuestos delincuentes y el menor en su defensa buscó una escopeta y disparó”, relató Porcela.

Fue un cóctel explosivo. Medicamentos, amenazas, trompadas y un único escopetazo que mató a una persona e hirió a otra. También, un llamado al 911 efectuado por alguien ajeno a los hechos. Todo comenzó el lunes pasado cerca de las 17. Siempre según lo relatado por Gauna a los investigadores, la mujer volvía de su trabajo (una farmacia cercana) y dos personas la abordaron a 150 metros de su domicilio, sobre la calle Stoppler –ex Sánchez de Bustamante– al 3600, de Pablo Nogués.

El chico de 19 y el hombre de 30 le exigieron a la empleada de la droguería que les entregara unos medicamentos. “Le pidieron psicofármacos –explicó a Página/12 el comisario Porcela–. Además, Gauna contó que durante la secuencia la amenazaron verbalmente.” Después, sin armas en su poder, los jóvenes obligaron a la mujer a entrar en su casa. Según el comisario, “los intrusos sabían que la mujer trabajaba en una farmacia. Según los vecinos, la familia como los supuestos delincuentes eran todos del mismo barrio”.

Por el momento, los investigadores no descartan la hipótesis de que la denunciante haya aceptado dirigirse hasta su vivienda de la calle Stoppler. Dentro de la casa estaban los dos hijos de Gauna (de 16 y 18 años) y la pareja de la mujer.

Nuevamente, según la versión de la dueña de casa, al ver que la mujer era amenazada, su pareja y sus dos hijos comenzaron a pelear a trompadas con los dos supuestos intrusos. “En medio de la gresca, el menor de los chicos aprovechó una distracción y fue a buscar una antigua escopeta que había en la casa y tenía cartuchos puestos”, dijo el comisario de la Distitrial de Malvinas Argentinas. El adolescente disparó un único escopetazo: mientras al pibe de 19 años se le incrustó un perdigón de plomo en el pecho y al de 30 uno cerca del hombro, los otros dos involucrados en la pelea (el hijo mayor de Gauna y su pareja) no resultaron heridos. “Por suerte tienen heridas de puño y algunos rasguños.”

Para Porcela, “el disparo fue a corta distancia”. Después, un vecino debe haber escuchado el estampido y “una persona que no está involucrada en el hecho llamó al 911”, confirmó el comisario. “Si bien el desenlace está claro, se siguen investigando las causas de lo ocurrido”, señaló el investigador, que agregó que en la escena del crimen se secuestró la escopeta calibre 28 y un solo cartucho: “Todavía no sabemos si el arma estaba registrada (en el Registro Nacional de Armas) por alguien de la familia”, confirmó Porcela.

Cuando los efectivos de la comisaría local y de la Jefatura Distrital Malvinas Argentinas arribaron al lugar se encontraron con dos hombres, identificados por la policía como Ezequiel Sánchez (de 19 años) y Jorge Pérez (de 30), heridos por perdigonadas de escopeta. Ambos fueron trasladados de urgencia al Hospital de Trauma de Pablo Nogués, donde Sánchez murió por una herida en el torso y el otro quedó internado en grave estado y con custodia policial.

Según el relato del comisario de Malvinas Argentinas, el lunes a la tarde “inmediatamente después del disparo quedaron aprehendidos por orden judicial los dos hijos de la mujer y su pareja” y ayer a la mañana fueron llevados a declarar ante el fiscal de la causa, Néstor Adrián Grimaldi.

No obstante y por el momento, un vocero judicial aseguró que el adolescente de 16 años es el único de los partícipes del hecho que es investigado por lo sucedido. Al cierre de esta edición, la fuente judicial destacó que el chico se disponía a declarar ante el fiscal Grimaldi, quien procura determinar si actuó en legítima defensa o si tuvo algún exceso en su accionar. “Se está en plena etapa de la investigación”, afirmó el informante consultado.

Porque además de Gauna, “hay varios testigos del barrio que aún no pudieron declarar”, destacó Porcela. En la causa también interviene la jueza de Menores 3 de San Martín, María Eugenia Arbeletche.

Informe: Mariana Seghezzo.

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Aunque la escopeta era vieja, estaba cargada y demostró que seguía siendo un arma de fuego.
Imagen: Pablo Piovano
 
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