SOCIEDAD › ANALIZAN EL ENVíO DE CINCO MILLONES DE EUROS CONGELADOS AL EX DICTADOR DE HAITí PARA AYUDA A LOS DAMNIFICADOS

Las cuentas no las lleva Baby Doc

Es la última cuenta del ex dictador Jean-François Duvalier, fugado de Haití tras una rebelión por la hambruna, en 1986. Había escapado con 100 millones de euros. Una reunión en Montreal para analizar la ayuda. Argentina envió otro Hércules.

Mientras una docena de países y organizaciones internacionales inicia hoy en Montreal, Canadá, una segunda ronda de reuniones para resolver sobre la ayuda a Haití, el gobierno argentino envió su tercer Hércules con insumos para asistir a los necesitados. Pero, tratándose de ayuda, la más curiosa fue la ayuda dirigida desde las cuentas bloqueadas del ex dictador de Haití, Baby Doc Duvalier, en el sistema bancario de Suiza, pero bajo la administración de la Justicia helvética. La cuenta, la última de que disponía el ex dictador, fue bloqueada hace unos meses, con 4,8 millones de euros, y tras el terremoto del día 12, la Justicia suiza analiza que sean utilizados para enviar ayuda a los alrededor de tres millones de afectados directos, lo que de algún modo repatriará parte de los cien millones de euros que se llevó Baby Doc al ser derrocado por una insurrección en 1986.

Jean-Claude Duvalier tiene 57 años y vive con bajísimo perfil en algún lugar de Francia, posiblemente París, aunque antes de separarse de su ex primera dama Michelle Bennett, residía en la Riviera francesa. A los 19 años se había transformado en el dictador de Haití, cargo recibido de su padre, el temible Papa Doc Duvalier. En 1986 fue destituido por una insurrección, pero escapó a Francia con alrededor de 100 millones de euros. El dinero fue ingresado a cuentas suizas, pero finalmente la Justicia de ese país decidió trabarlas porque consideró que Duvalier formaba parte de una banda criminal. Por ese motivo se analiza que los 4,8 millones de euros depositados en una cuenta del banco suizo UBS fueran entregados a organizaciones de ayuda que asistan a los necesitados de Haití. La cuenta sería la última que había logrado mantener abierta Baby Doc. Todo indica que no logró demostrar el origen legal de sus fondos.

La cuenta fue cerrada hace pocos meses, y según la información Duvalier no contaría con fondos y estaría viviendo en un departamento de clase media, en algún barrio parisiense, alejado de las fiestas y despilfarros que supo mantener en su período de poder. De todos modos, es dudoso que habiendo contado con cuentas por una suma que oscilaba los 100 millones de euros, no haya tenido la idea de diversificar su fortuna en alguna actividad extrabancaria.

La única señal de vida del ex mandatario es un mail que presuntamente envió a un periodista estadounidense que quería tener algún comentario de Duvalier tras el terremoto. Aparentemente, en ese mail, el ex tirano Baby Doc se mostró compasivo y misericordioso para con sus compatriotas a los que había esquilmado en su momento. “En este momento de dolor y tristeza, mis pensamientos están con los heridos, con las víctimas y especialmente con los niños y la gente joven”, dice el texto.

Se solicitó que las autoridades suizas transfirieran de inmediato los cinco millones de euros de sus cuentas congeladas a la Cruz Roja.

Sin embargo, la Corte Suprema suiza se encuentra evaluando desde mediados de 2009 cómo habrá de ser distribuido el dinero. En caso de serlo, sería un retorno necesario y merecido, pero escaso, a razón de un euro y medio por damnificado.

Duvalier no tiene ningún poder de decisión acerca de cómo se utilizará el dinero, que debe ir a las organizaciones humanitarias. Baby Doc y su padre, Papa Doc Duvalier, que murió en 1971, son recordados como la cabeza de un régimen con un largo historial de corrupción y tortura.

Lejos de Baby Doc, representantes de dos docenas de países y varios organismos internacionales iniciarán hoy en Montreal una conferencia con el objeto de mejorar la coordinación de la ayuda internacional e iniciar el debate sobre la reconstrucción del país. De la reunión participará el primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, además de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton; los cancilleres de Brasil y Francia, Celso Amorim y Bernard Kouchner; el vicecanciller argentino Victorio Taccetti, y el director de Organismos Internacionales de la Cancillería, Pablo Tettamanti, y delegados de la ONU, la OEA y el Banco Mundial, entre otros.

Entre tanto, la ministra de Comunicaciones haitiana, Marie-Lawrence Jocelyn Lassegue, declaró que “la cifra esperada es de 150.000 muertos hasta el lunes. Es muy difícil estimar cuánta gente más puede haber muerto, pero el primer ministro habló de 200 mil”. Intentando escapar de esa cifra, rescatistas franceses detectaron movimiento bajo las ruinas de un edificio derrumbado, 12 días después del sismo y excavan con la esperanza de encontrar un nuevo sobreviviente.

Nada es sencillo en Haití: una réplica, menor, de 4,7 grados Richter, movió el piso con epicentro a 30 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe y a más de 17 kilómetros de profundidad.

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La ayuda humanitaria a los damnificados se debate porque detrás se juegan intereses fuertes y diversos.
Imagen: AFP
 
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