SOCIEDAD › HALLARON UNA PALA CON QUE HABRíAN MATADO A TOMáS

En busca de algunos rastros de ADN

 Por Raúl Kollmann

La mochila de Tomás apareció dentro de una de las llantas que se usan para proteger a los corredores en las curvas del autódromo de Lincoln. El guardapolvos estaba enterrado. Pero apareció algo más, a unos pocos pasos: una pala. Esta última fue encontrada antes de la lluvia del sábado por un empleado del autódromo y eso tal vez la preservó para que se puedan encontrar rastros de ADN. El desafío es encontrar alguna evidencia científica o una prueba más contundente contra Cuello. Es que nadie lo vio con Tomás ese martes, no aparece ropa suya con sangre y no hay ADN que termine de redondear todos los indicios que se sumaron, sobre todo ayer.

En principio, la hipótesis es que los golpes fueron con la parte del palo de la pala, ni con el mango ni con la hoja. En la autopsia se habla de un elemento de unos tres centímetros de diámetro, pero podría ser esa parte del medio de la pala. El chico –según la autopsia– tenía un pequeño corte en una oreja, lo que podría ser compatible con la hoja de la pala. Es decir, le pegaron con el medio, pero hubo un pequeño roce con la parte filosa.

Las huellas digitales perduran poco en los objetos, mientras que el ADN resiste más el tiempo. Difícil que se encuentre en las asas de la mochila, sometidas a la lluvia y el rocío. Más difícil todavía el guardapolvo, enterrado. Pero se tomaron muestras con buenas posibilidades de la pala. La prueba científica concluyente sería encontrar ADN de Cuello en el mango y de Tomás en el palo.

En las últimas horas los investigadores habrían llegado a la conclusión de que el homicidio se cometió en el mismo lugar donde apareció el cuerpo. De entrada, los especialistas de la División Rastros evaluaron que había poca sangre en ese escenario, pero se trató de una primera mirada, cuando ya anochecía el jueves. El reactivo Luminol mostró más rastros en la mañana del viernes y ahora los hombres de Científica creen que el asesinato se concretó en ese descampado. Es lo que explica por qué no hay vestigios microscópicos de sangre en los vehículos analizados.

La hipótesis sería, entonces, que Cuello se llevó al chico hasta el descampado, lo mató y a la vuelta descartó la mochila, el guardapolvo y la pala en un lugar que conocía bien, el autódromo, y que le quedaba en el camino de regreso a su casa. Cuello es aficionado a las carreras, llevaba a sus parejas al autódromo y no en vano tenía en su facebook la foto de Guido Falaschi, muerto recientemente en Balcarce. Esa imagen la subió el mismo día del crimen.

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