SOCIEDAD › LA CáMARA FEDERAL CORDOBESA EVALúA SI PERMITIR O NO EL COTEJO DEL SUPUESTO HIJO DE MARITA

Un pedido de ADN en la balanza judicial

Luego de que la defensora oficial Mercedes Crespi rechazara la comparación de ADN del supuesto hijo de Marita Verón con el de la mujer que lo crió, la Cámara debe resolver al respecto. El tribunal dará a conocer su decisión mañana.

 Por Soledad Vallejos

Luego de que la defensora oficial Mercedes Crespi explicara sus argumentos para oponerse al estudio, la Justicia federal evalúa si permitir o no el cotejo de ADN para determinar si un chico criado en Córdoba es el hijo que Marita Verón parió en cautiverio. El niño, criado por la mujer de uno de los condenados por el secuestro y la explotación sexual de la hija de Susana Trimarco, “es pobre y es una posible víctima de un delito” de supresión de identidad, reconoció la defensora Crespi, quien sin embargo se opone al estudio genético porque sostiene que “hay una cuestión biológica que nos indica que el menor no es hijo de Marita Verón”. La Cámara Federal de Apelaciones, que escuchó los argumentos de Crespi para oponerse a la medida pedida por el fiscal federal 2, Gustavo Vidal Lascano, y dispuesta por el juez Alejandro Sánchez Freytes, anunciará su decisión mañana.

Para Crespi, la situación actual implica un “avasallamiento” que el niño sufre “solamente porque es pobre”. “El fiscal ilusionó a la familia de Susana Trimarco y violó los derechos del menor avasallando su derecho a la intimidad, a la identidad y desconoció el interés superior del niño”, aseguró.

La presentación de la defensora Crespi sostuvo dos líneas argumentales. Por un lado, aceptó que el niño, quien vive cerca de Alta Gracia junto con otros niños y en compañía de Paola Ceballos –pareja de Gonzalo “Chenguita” Gómez, quien cumple 22 años de prisión como condena por el caso de Marita Verón–, se encuentra “en situación de extrema vulnerabilidad”, informó la Cámara en un comunicado. “Es un niño, es pobre y es una posible víctima de un delito”, admitió la defensora. A la vez, Crespi objetó la presentación a partir de la cual se pidió un estudio de ADN que clarifique la identidad del joven, al tiempo que explicó que se opone al análisis porque la muestra de sangre fue extraída para ser cotejada con la de la mujer que lo cría, quien admitió no haberlo parido. Como informó este diario, días después de trascendido el caso, Paola Ceballos aseguró que el niño era hijo biológico suyo, algo que desmintió solo con el correr de los días. Durante la audiencia ante la Cámara, Crespi señaló que durante el trámite de esta causa Ceballos habría admitido que el chico le había sido entregado por una mujer de La Rioja que ejercía la prostitución, por lo que, adujo, el cotejo de ADN debería realizarse con el material genético de esa riojana.

Crespi aseguró que el chico en cuestión tiene hoy 14 años, por lo que, dijo, no podría ser el niño que Marita Verón parió en cautiverio alrededor de 2003, algo que dos testigos aseguraron –aunque la defensora sólo mencione uno de los testimonios–.

Cuando la causa trascendió, Ceballos declaró públicamente que no se oponía al estudio de ADN. Por su parte, la defensora Crespi explicó ante los camaristas Ignacio María Vélez Funes, José Vicente Muscará y Abel Guillermo Sánchez Torres que el niño no piensa lo mismo. “El consentimiento de la víctima es necesario. Se ha traspolado un consentimiento dado por el menor en una causa (para cotejar su ADN con el de su mamá adoptiva) a otra causa, que es esta causa por supresión de estado civil, y el menor tiene que saber que la prueba que puede aportar puede generar el procesamiento de sus padres adoptivos”, dijo Crespi.

La partida de nacimiento que presentó Ceballos ante la Justicia tiene fecha de 2005, aunque el chico habría nacido alrededor de 1999, según sus dichos. “Si hay un delito de supresión de estado civil, son muchas más las personas involucradas: los dos testigos que figuran en el acta, la médica que firmó el certificado de parto y los funcionarios públicos que registraron el acta de nacimiento”, dijo Crespi, quien a la vez aseguró que “no se sabe de quién es hijo y el Ministerio Público de la Defensa no se va a oponer a la averiguación de la identidad”.

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Susana Trimarco sostiene la foto de su hija, Marita Verón.
Imagen: Télam
 
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