SOCIEDAD

La odisea de viajar en el ex Roca durará por lo menos una semana

Por el incendio en un centro de control, los trenes circularon con demoras de hasta una hora. La empresa puso micros, pero no alcanzaron a cubrir la demanda. Investigan si hubo sabotaje.

“Las sardinas en lata viajan mejor que nosotros”, se quejó ayer uno de los miles de pasajeros del ex Ferrocarril Roca que se agolparon en la estación Constitución para protestar por las demoras del servicio. Las demoras de hasta una hora en el servicio de trenes se produjeron tras el incendio ocurrido el domingo en el Centro de Control Automático que opera el señalamiento de las formaciones. Mientras la Justicia investiga las causas que ocasionaron el fuego, voceros de Trenes Metropolitanos Roca (TMR) no descartan que se haya tratado de un sabotaje. El viaje hacia el trabajo y de regreso al hogar se convirtió en una verdadera odisea para casi medio millón de usuarios. Para paliar en parte esa situación, la empresa dispuso un diagrama de emergencia: la salida de ómnibus desde Constitución hacia el partido de Quilmes. El auxilio se repetirá hoy, pero no incluirá el viaje hacia la estación terminal. Por eso, anoche el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, le exigió a la empresa que extendiera esa cobertura hasta cubrir toda la demanda” mientras dure la emergencia. Las demoras en el servicio, se prevé, continuarán al menos durante toda la semana.
La espera de casi una hora, el frío en las estaciones, llegar tarde al trabajo y viajar “como ganado” fueron parte de un cóctel intolerable para los usuarios, quienes llegaban furiosos a la estación Constitución, epicentro de las protestas. Allí, el vocero de la empresa, Fernando Jantus, intentó calmar a los usuarios que se apiñaron en los andenes pugnando por tomar las formaciones que venían con demora. Por la tarde, una mujer que trataba de bajar de un vagón cayó y quedó con una pierna atrapada entre el andén y la escalerilla, por lo que tuvo que ser asistida por médicos del SAME y trasladada a un hospital de la zona.
“Esto es terrible”, le recriminó una mujer a Jantus, quien tuvo que refugiarse en una oficina de Constitución ante los airados reclamos de la multitud. El incendio se había producido el domingo en una sala de señalización del tercer piso del edificio de Trenes Metropolitanos, ubicado en Paracas y 15 de Noviembre. El episodio obligó a utilizar un sistema manual de señalización, por lo que las demoras fueron de entre 30 y 60 minutos, tanto para el ramal eléctrico como para los diesel.
“Servicio condicional”, informaban ayer improvisados carteles en las boleterías de las estaciones. Tras una larga espera, los usuarios veían asomar la formación repleta de pasajeros. Muchos viajaron en los estribos, mientras otros preferían esperar otro convoy. “Están afectados el sistema eléctrico que corre entre Constitución y las terminales de Ezeiza y Alejandro Korn, el diesel que va a La Plata y el que realiza la Vía Circuito”, explicó el asesor de comunicaciones de TMR, Juan Pablo Thiwissen.
Un representante de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Horacio Fagiani, se hizo presente ayer en el lugar para verificar la sala de relevadores del Centro de Control Automático. “Lo que ocurrió fue grave, fue afectado el corazón del sistema de entrada y salida de trenes y ahora hay que operarlo en forma manual”, dijo Fagiani. Sobre eventuales sanciones a la firma concesionaria por las demoras en el servicio, Fagiani manifestó que “se están evaluando las causas del incendio, para lo cual se aguardan los informes de los peritos y la salida de emergencia que adoptó la empresa”.
Según señaló a Página/12 el vocero de TMR, Fernando Jantus, “se están realizando las pericias que determinarán las causas que provocaron el incendio. Sin embargo, no descartamos que haya sido producto de un sabotaje, aunque no sabemos quién podría haberlo hecho”. La investigación quedó a cargo del fiscal Claudio Soca.
“Este es un caso de fuerza mayor –apuntó–. Estamos haciendo todo lo posible para paliar la situación.” En ese sentido, la empresa contrató ayer 25 micros para aliviar de alguna forma el regreso de los pasajeros que viven en Quilmes. Sin embargo, el servicio de emergencia –que continuará hoy a partir de las 19– despertó más quejas de los usuarios.”A los que vivimos antes de esa estación no nos sirve porque el viaje es directo a Quilmes por autopista”, protestó un pasajero.
“Hoy tardé dos horas en llegar a Constitución, mañana no sé qué voy a hacer”, exclamó un usuario. Las dificultades para viajar en tren repercutieron también en el transporte de colectivos, ya que las líneas que vinculan la zona sur del Gran Buenos Aires con Capital Federal circularon ayer repletas de pasajeros.

Informe: Silvia Marchant.

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Los pasajeros viajaron hacinados y hasta tuvieron que caminar por las vías para llegar a la terminal.
 
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