SOCIEDAD

Perel y una causa que aún está abierta

 Por R. K.

Contrariamente a lo que se ha dicho, la causa por la muerte de Mariano Perel y su esposa no está cerrada. Así lo aseguraron a Página/12 fuentes de la fiscalía general de Dolores que está a cargo de Felipe De Felitto. Sin embargo, el archivo del expediente está cerca del archivo y sólo se espera el resultado de algunos peritajes adicionales. Pese a que el entonces procurador, el fallecido Eduardo de la Cruz, fiel a su estilo, salió públicamente a manifestar que se trataba de un crimen “de la mafia internacional”, todos los estudios, pericias y evidencias demostraron, tal como lo enumeró este diario desde un principio, que Perel mató a su esposa y luego se pegó un tiro.
En el expediente se acumulan los siguientes elementos:
- El peritaje balístico indica que el ángulo de tiro que provocó la muerte de Rosa Golodnizky se corresponde con el lado de la cama en la que estaba acostado su esposo.
- La pistola con la que se efectuaron los dos disparos era propiedad de Perel. Un sicario no confía en el arma de su víctima. Además, la pistola apareció al lado del hombro de Perel.
- En la cama no hubo movimiento de ningún tipo, algo que sería lógico porque al producirse el primer disparo supuestamente la otra persona se sobresalta. De entrada se señaló que había un somnífero en las vías nasales de las víctimas. La teoría fue desestimada por los peritos más serios, quienes señalaron que se necesitaban enormes cantidades de gas somnífero para adormecer personas en una habitación tan grande –no hubo presión sobre las narices– y, encima, no tenía ningún sentido recurrir a semejante metodología.
- La nota que se encontró sobre la mesa –“Soy un gringo colaborador del Citibank, asesinado por no pagar la coima del Citicorp Antfactory Group– no sólo fue redactada en la laptop de Perel, sino que se imprimió en la impresora de su oficina en Buenos Aires. El financista borró el archivo, pero el análisis de laboratorio de la CPU mostró que él mismo redactó e imprimió el supuesto mensaje mafioso.
- Las razones del homicidio-suicidio aparecen bastante claras en el expediente. Perel manejaba una mesa de dinero y se había gastado toda la plata. Las muertes ocurrieron durante el primer fin de semana de febrero de 2001. El lunes, Perel debía pagar los intereses y no tenía un peso. Fue al banco para que le adelantaran fondos y salió desolado: todo lo que le dieron fue 300 pesos.
- Sus hijos entendieron lo ocurrido por lo cual no se presentaron como parte querellante. No se sabe si cobraron o no un seguro. Es lo que la fiscalía está averiguando todavía.

Compartir: 

Twitter
 

 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.