libero

Lunes, 5 de marzo de 2012

CONTRATAPA › GUERRA CRUZADA ENTRE LA FIFA, LA CBF Y EL GOBIERNO DE ROUSSEFF

¿Peligra Brasil 2014?

El conflicto personal entre el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y el del fútbol brasileño, Ricardo Teixeira, late bajo la guerra desatada entre el organismo internacional y Brasil por los preparativos del Mundial de 2014. Según el columnista deportivo Ricardo Perrone, el gobierno brasileño cree que “la agresividad” contra Brasil mostrada por el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, responde a la “crisis” que distanció a los otrora amigos Blatter y Teixeira, vice de la FIFA y alumno dilecto de Julio Grondona.

Ambos dirigentes libran una dura batalla en varios frentes, especialmente desde que Blatter prometiera a fines de 2011 divulgar documentos que involucran al brasileño, junto a otros dirigentes de FIFA, en el sonado escándalo de corrupción ISL que sacudió al ente rector.

La “guerra” entre ambos arreció asimismo cuando Blatter presentó un proyecto de reforma de la FIFA que, en caso de aprobarse, le cierra las puertas a Teixeira para postularse a la presidencia del organismo mundial en 2015. El candidato de Blatter es el titular de la UEFA, Michel Platini. Según el diario O Estado de Sao Paulo, Teixeira contraatacó tomando resoluciones relativas al Mundial sin consultar a la FIFA. Entre ellas, la designación de Ronaldo para presidir junto a él el comité organizador del Mundial y la reforma de la estructura del organismo, que es pagado por la FIFA.

Esas resoluciones fueron tomadas poco después de que Teixeira estuviera en Zurich durante cinco días, sin comparecer a la sede de la FIFA, sin responder a los llamados de la entidad y rechazando una invitación de Valcke para reunirse.

En esferas del gobierno brasileño, Perrone asegura que la “provocación” de Valcke –que el viernes dijo que los organizadores del Mundial debían recibir “una patada en el culo” para recuperar el atraso en las obras del Mundial– fue interpretada en Brasilia como “una señal de desesperación” de la FIFA, ante las trabas interpuestas en el Congreso a la votación de la Ley General del Mundial.

El ministro de Deportes, Aldo Rebelo, exigió la sustitución de Valcke como interlocutor ante la FIFA en los preparativos para el Mundial y adelantó que no recibirá más al dirigente, quien consideró “pueril” la actitud brasileña. El líder del gobierno en la Cámara de Diputados, Candido Vaccarezza, declaró a Valcke “persona non grata”.

La FIFA estaría “irritada” porque los parlamentarios “comandados” por Teixeira no se están esforzando para que el proyecto de ley inicial, cuyo borrador atendía todas las pretensiones de la FIFA, fuera votado sin alteraciones. Esto sucede, agrega el columnista, a raíz del distanciamiento entre Blatter y Teixeira. Esa ley incluye una serie de prerrogativas, especialmente impositivas, a favor de FIFA.

También la “frialdad” con que la presidenta Dilma Rousseff trata a las máximas autoridades de la FIFA y a Teixeira, desde que asumió el gobierno en enero de 2011, estaría avivando la crisis entre Brasil y la entidad futbolística. Brasil fue elegido como sede del Mundial en 2007, durante el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva. El ex mandatario tenía buenas relaciones con la FIFA, que lo condecoró en 2009 con un banderín “en reconocimiento por su contribución al fútbol”.

Además, a Rousseff no le tembló la mano a la hora de cuestionar aspectos claves de la Ley General del Mundial, aún no definidos, y que afectan directamente la recaudación de la FIFA, como la autorización de vender cerveza en los estadios, algo que exige FIFA para contentar a su sponsor Budweiser, pero que choca con leyes vigentes en Brasil, y la exigencia brasileña de vender entradas más baratas para jubilados y estudiantes, entre otros.

La mandataria tampoco hizo nada para ganarse la simpatía de Blatter, quien en su visita del próximo 12 de marzo a Brasil daba por hecho que sería recibido por Rousseff y compartiría con ella la ceremonia pública en la que se anunciará la aprobación de la ley.

“No alcanza con que el presidente de la FIFA quiera para que Dilma detenga todo lo que está haciendo para recibirlo”, aclaró una fuente cercana a la presidencia.

Teixeira afirmó en un comunicado de prensa divulgado por la página web de la CBF que la “aparente lentitud” a la que hizo alusión Valcke es fruto de la “sólida democracia” que impera en el país, según el dirigente que conduce a la CBF desde 1989. “La entidad (FIFA) puede estar tranquila porque Brasil y su pueblo tienen competencia y seriedad para organizar un Mundial impecable, inolvidable”, manifestó Teixeira, al que no guardan simpatía en el gobierno. “Algunas cuestiones en la organización del Mundial pueden parecer que avanzan lentamente. Pero en todo proceso democrático las discusiones deben ser amplias y siempre tomar en cuenta los intereses del pueblo”, afirmó. “Brasil no tiene un dueño, es una democracia sólida y reconocida mundialmente. El país y sus tres poderes deben ser respetados siempre.”

Según el prestigioso columnista de Folha de Sao Paulo, Juka Kfouri, la “falta de delicadeza” de Valcke no puede tratarse “de un descuido” y admite dos lecturas posibles. La primera, “la menos probable”, sería “un intento de permitir el retorno de Teixeira al medio de la cancha de las negociaciones” entre FIFA y Brasil. La segunda “es maquiavélica”, asegura: “Sería el comienzo de la entrega del Mundial de 2014 para Inglaterra, con lo que la FIFA haría las paces con quien más la incomoda hoy en día y castigaría a Brasil no sólo por los atrasos de las obras, sino también por la no aprobación, hasta ahora, de la Ley General del Mundial”.

Para Teixeira, “el Mundial será en Brasil y no será por casualidad”. La disputa con Blatter tampoco forma parte de las casualidades.

Compartir: 

Twitter
 

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, el que quiere pegarle una patada en el culo a los brasileños.
 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.