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Lunes, 26 de enero de 2009

AUTOMOVILISMO Y MOTORES › LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL TAMBIEN AFECTA A LA CATEGORIA

La F-1 se ajusta el cinturón

Los equipos trabajan por estos días para sobrevivir en este 2009, con presupuestos mucho más acotados. La japonesa Honda ya abandonó el Mundial y hay otros que mantienen incertidumbre por lo que vendrá.

La sobriedad y el miedo al futuro fueron las notas predominantes durante los primeros tests de la temporada en la Fórmula 1, esta semana que terminó, en el nuevo autódromo de Algarve, en Portimao (Portugal). Bajo un ambiente de aflicción por la crisis financiera mundial, los equipos trabajan por sobrevivir al nuevo año, en lugar de luchar por el éxito, mientras el zar de la F-1, Bernie Ecclestone, promete más palos que zanahorias. “Se trata de la supervivencia”, dijo de forma sincera el director deportivo de Renault, Flavio Briatore, en Portimao. “Nunca tuvimos un momento tan crítico como ahora.”

La presión en los equipos se incrementó significativamente desde que la marca japonesa Honda se viera obligada a abandonar el Mundial de Fórmula 1 a causa de la crisis, que cada día es más acuciante. Los equipos miran al futuro con incertidumbre.

“Necesitamos una buena temporada para tener un futuro”, dijo el director deportivo de Toyota, John Howett. “No sé si es necesaria una victoria para asegurar la continuidad, pero ciertamente nos sentimos como si tuviéramos que asegurar un primer puesto en un Grand Prix.” Pero las versiones que emanan desde Japón señalan que el ultimátum está lanzado. O ganan este año o dejan la F-1: Toyota corre desde 2002 y todavía no consiguió un triunfo.

El miedo acecha como nunca al paddock, con muchos de los trabajadores de la Fórmula 1 inquietos por su futuro. “Estamos realmente preocupados por nuestros empleos”, confesó un anónimo ejecutivo de marketing, mientras un mecánico reconoció que ya está buscando alternativas laborales. Los días de los equipos de F-1 con 800 empleados parecen estar contados.

A fines de 2008, el presidente de la FIA, Max Mosley, sugirió que era preferible reducir los multimillonarios contratos de los pilotos de F-1 antes que despedir empleados. “Es más simpático pagarle un millón de dólares a un piloto que gana 20 antes que echar a 500 empleados”, señaló. Pero los pilotos pusieron el grito en el cielo. “No es justo, no todos ganamos lo mismo”, señaló el polaco Robert Kubica, de la BMW-Sauber.

A pesar del deprimido ambiente en Portugal, el piloto de Toyota, el alemán Timo Glock, dijo que existía buen humor entre los miembros de su equipo. “Claro que son tiempos difíciles”, declaró el alemán, antes de añadir que todo el equipo está motivado y preparado para la nueva temporada que arranca el 29 de marzo en Melbourne.

Los equipos de Fórmula 1 accedieron a recortar los gastos para la presente campaña, haciendo un esfuerzo por ahorrar dinero. Consintieron en reducir su presupuesto un 30 por ciento, en una suma estimada en mil millones de euros (unos 1300 millones de dólares).

Además de ahorrar en las pistas, las presentaciones de los equipos fueron este año mucho más modestas que en temporadas pasadas. Toyota optó por hacer una presentación virtual de su nuevo monoplaza. Otros, como Renault o Williams, hicieron la presentación sin pompa en el mismo sitio.

En medio de esos recortes, Ecclestone advirtió durante la semana a los equipos que tendrán que contentarse con una reducción de ingresos debido a la crisis, en lugar de aumentar el reparto como pidieron las escuadras.

Los equipos argumentan que los recortes implementados no bastan y le pidieron otro reparto de la torta al consorcio propietario de los derechos comerciales de la Fórmula 1, integrado por el fondo de inversión CVC Partners, Ecclestone, su trust familiar y el banco JP Morgan. Pero Ecclestone dijo al Financial Times que los equipos no deben hacerse ilusiones en ese sentido. “No tenemos que pagarles más, sino que les daremos menos”, sentenció Ecclestone, que acusa a los equipos de dar muchas concesiones a la hora de negociar contratos comerciales a largo plazo.

La facturación de la Fórmula 1 generada por las carreras y los contratos de televisión fue en la temporada pasada de alrededor de 1350 millones de dólares, de los cuales los equipos participantes se reparten menos del 50 por ciento de los beneficios.

El presidente de Ferrari y de la Asociación de Equipos de la Fórmula 1 (FOTA), Luca di Montezemolo, sugirió el mes pasado que los equipos deberían recibir más dinero, a lo que Ecclestone replicó: “Podrían pedir más dinero, pero no lo obtendrán”. El español Fernando Alonso, que en 2008 ganó 38 millones de euros al volver a la escuadra Renault, criticó las novedades para el nuevo curso, asegurando que el deporte necesita “continuidad” si se quiere mantener la popularidad. “Los espectadores en casa no quieren ver 15 cambios de una temporada a otra. Esto sólo les molestará y se acabarán marchando”, dijo Alonso, quien lamentó la ausencia de Honda, pero dijo creer que eso “puede servir para salvar a otros equipos”. Briatore, mientras, aseguró que Honda “cometió errores”.

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Alonso ganó 38 millones de euros al volver a Renault en 2008.
Imagen: AFP
 
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