libero

Lunes, 10 de diciembre de 2007

FúTBOL › OPINION

Un negocio japonés

 Por Juan José Panno

La noticia de que Boca no deberá jugar contra el Pachuca sino con un tal L’Etoile Sportive du Sahel de Túnez fue tomada en principio con alegría por los hinchas de Boca. Sospechan que se trata de un rival inferior a los mexicanos y que le va a resultar sencillito en el camino hacia el Milan. Error. No deberían alegrarse los hinchas de Boca por diferente razones, pero fundamentalmente porque Boca es un equipo irregular, capaz de perder con cualquiera (de hecho, perdió con River que a su vez perdió hasta con su sombra) y es fácil imaginarse lo que puede costarles –en materia de gastadas– una supuesta derrota contra este fantasmal equipo.

L’Etoile Sportive, que suena a Estrellas de Maldonado, a equipo de la fábrica Le Coq Sportif o algo así, no suele estar en las primeras planas de las páginas deportivas de los diarios del mundo. Sólo los fanáticos del fútbol internacional –onda Marinelli y Lavecchia de TyC o Marcelo Bielsa, que sabe de todo– debían tener alguna referencia de estos muchachos antes de ahora. Hace poco el diario Ole consultó a los jugadores de Boca y no hubo uno solo que tuviera la más remota idea del L’Etoile en cuestión. Ayer, los integrantes del plantel que no estaban comprando electrodomésticos que, como se sabe, en Tokio sí se consiguen, vieron el partido contra el Pachuca. Periodistas de cierta edad (y por lo tanto atacados con frecuencia de insomnio) también vieron en directo por televisión el partido entre los tunecinos y los mexicanos. L’Etoile –damos fe– es un equipo blandito, que tiene un buen arquero, defensores prolijos, mediocampistas que tocan correctamente y delanteros que miran el arco contrario como un punto lejano en el horizonte. Pudo perder por goleada feo con los mexicanos si Christian Giménez hubiera tenido un poco más de suerte en sus remates de pelota parada y Cacho en las pelotas que pescó en el área. Ni el Chaco ni Cacho pudieron y un tunecino cachó una pelota de media distancia, la pelota dio en un mexicano de los que juegan como nunca y pierden como siempre y descolocó al colombiano Calero. Con ese gol de lotería logrado a cinco minutos del final, los tunecinos dieron el batacazo.

Los hinchas de Boca deberían preocuparse. Una eventual derrota, con el Pachuca entraba en cálculos lógicos, ya que el fútbol mexicano ha crecido mucho en los últimos años y ha obtenido buenos resultados en torneos regionales y mundiales. Una victoria, por otra parte, se hubiera revestido del mérito de llegar a la final, más allá de lo que ocurriera después. Ahora el panorama es distinto. En el imaginario futbolero local, Boca debe ganar caminando. Pero que empiecen a correr, para evitar las cargadas, los hinchas de Boca si, por una de esas casualidades, que el fútbol es capaz de reservar, los tunecinos hacen doblete.

Compartir: 

Twitter
 

SUBNOTAS
  • Un negocio japonés
    Por Juan José Panno
 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.