SANTA FE › EL JOVEN DE CASILDA, MAXIMILIANO STORANI, FUE MASACRADO A GOLPES POR CONOCIDOS

Sacudidos por el espanto

La jueza Silvia Nogueras caratuló el hecho como "homicidio calificado por alevosía". Anoche la magistrada reveló que fueron detenidos tres jóvenes, uno de ellos primo de la víctima. "Fue una enorme y feroz golpiza", señaló.

 Por Lorena Panzerini

Un mecánico, vecino del baldío de Catamarca y Ovidio Lagos, en el ingreso a Casilda, encontró lo que la policía no halló en casi un mes de búsqueda: el cadáver del joven Maximiliano Storani, masacrado a golpes hace veinte días por al menos uno de los tres muchachos que ayer fueron arrestados en esa ciudad sacudida por el espanto de un crimen absurdo. La jueza Silvia Nogueras caratuló el hecho como "homicidio calificado por alevosía". Anoche, en conferencia de prensa de la que participaron el jefe de la Policía provincial, Osvaldo Toledo, y el titular de la Unidad Regional IV, Claudio Aguirre, la magistrada reveló que por la tarde ordenó la detención de tres jóvenes de 20, 19 y 17 años a partir de "un elemento de contundente relevancia" que apareció en el bolsillo del buzo de la víctima al momento de practicar la autopsia en el Instituto Médico Legal de Rosario. El mayor de los detenidos habría confesado el crimen. Uno de los tres implicados sería primo de Maximiliano, de 19 años.

El chico, que vivía con un tío y cuyos padres están separados, desapareció el 11 de agosto. Eso se denunció dos días después (para entonces, el chico ya había sido asesinado), y desde entonces nada se supo mas que una sucesión de rumores que -según el comisario mayor Toledo- desviaron a los pesquisas del norte correcto de la búsqueda. Es que hubo testimonios que dijeron haber visto a Maxi con vida en Rosario, Pérez, y hasta Cañada Rosquín.

Esos yerros de la búsqueda fueron el centro de la bronca que expresaron familiares del chico y vecinos de Casilda que anoche protestaron frente al Juzgado de Instrucción.

La jueza Nogueras reveló que ese mismo jueves 11 Maxi participó de una reunión de jóvenes, y que ya en la madrugada del día siguiente fue agredido "por un motivo insignificante" frente al Museo municipal, cercano al baldío donde finalmente fue asesinado a golpes. La presencia de un ladrillo ensangrentado dio indicios de la brutalidad del ataque.

La autopsia develó politraumatismos graves en todo el cuerpo, sobre todo en el cráneo de la víctima. La magistrada consideró que el crimen no fue premeditado. "Ni siquiera habría existido una discusión previa. Fue una enorme y feroz golpiza", dijo.

La familia relató que Maxi era un chico "bueno, de buen comportamiento y muy respetuoso". Desde los 12 años, tras la separación de sus padres, vivía con un tío --hermanastro del padre--. "Se dijeron muchas cosas estos días, hasta que Maxi era enfermito (sic), pero él simplemente fue criado de otra manera, con un hombre grande, y era muy respetuoso. Eso para un chico de 19 años no es común, pero era solamente eso", dijo Argenia, una de las tías del joven.

El asesor de Seguridad de la Municipalidad de Casilda y ex jefe de policía, Rubén Rimoldi, aseguró que "pasaron muchos días", tanto que "algunas partes del cuerpo estaban esqueléticas". Ese dato sumado a que las alimañas habían hecho de las suyas con el cuerpo abandonado a escasos 50 metros del ingreso principal a Casilda, hicieron que el chico quedara "casi irreconocible". La ciudad entera estaba conmocionada ayer ante un hecho que "no tiene antecedentes siquiera similares" en la historia de Casilda.

En los últimos días, la municipalidad había ofrecido una recompensa de 25 mil pesos para quien aportara datos del paradero de Storani. "El mecánico me llamó alrededor de las 9.30 y lo primero que me dijo fue que no le importaba la plata; entonces me empezó a contar que veía muchos perros en el terreno cercano y que le llamó la atención. Me dijo que creía que ahí estaba el cuerpo de Maximiliano Storani", relató Rimoldi, en diálogo con Rosario/12.

Al cierre de esta edición, la jueza Nogueras indagaba a los dos jóvenes mayores de edad involucrados en el caso. Y la jueza de Menores, María Cristina Pecoraro, hacía lo mismo con el adolescente.

Anoche, entre lágrimas, la madre de Maxi gritó: "Cómo me explican que tengo que velar a mi hijo cuando la jueza me decía que se habia ido por sus propios medios. Vamos a ver si existe la justicia. Hay mucha droga en Casilda, quiero que actúe la Justicia".

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Maximiliano, de 19 años, vivía con un tío y había desaparecido el 11 de agosto.
 
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