SANTA FE › EMPEZó EL JUICIO A HUGO TOGNOLI POR ENCUBRIR A NARCOTRAFICANTES

Con una pequeña ayuda de sus amigos

El exjefe de policía de Santa Fe no quiso hablar, pero sí lo hizo Baella, que respondió con evasivas las preguntas del fiscal pero sonrió para defender a su ex jefe. El otro policía imputado, Otaduy, sorprendió: sigue en funciones.

Desde Santa Fe

Hugo Tognoli eligió ayer el medio para sentarse ante el Tribunal Oral de Santa Fe. A su lado, se ubicó el comisario José Luis Baella y del otro lado, el sargento Mauricio Otaduy. En los márgenes del banquillo, quedaron los dos presos por drogas: Daniel "Tuerto" Mendoza y Fernando Torres. Tognoli y Baella son juzgados por el supuesto "encubrimiento agravado" a Mendoza y todos -excepto Torres- por presuntas "coacciones" a una de las Madres Solidarias, Norma Castaño. Baella fue el único que habló, Tognoli dijo que lo haría "en el momento que lo considere oportuno" y lo mismo planteó Otaduy, quien sorprendió al confirmar que "sigue en funciones en el Departamento de Personal de la Unidad Regional I", lo que significa que lunes y martes es imputado en el juicio y el resto de la semana anda con la pistola en la cintura. Durante casi una hora Baella respondió las 30 preguntas del fiscal Martín Suárez Faisal con evasivas y generalidades, pero ante los pocos interrogantes de la defensa de Tognoli se mostró seguro y sonriente y hasta dejó el primer elogio al jefe. "¿Alguna vez Tognoli le pidió que no investigara a Mendoza?", preguntó el abogado Andrés Rabinovich. "Nunca", contestó. "¿Y él protegía a investigados por narcotráfico a cambio de dinero?" "No. Tognoli tenía fama de correcto", cerró Baella.

El Tribunal había convocado al debate a las 8.30. Tognoli llegó más tarde, a bordo de una tráffic del Servicio Penitenciario que lo trasladó desde la cárcel de Las Flores. Viajó solo. Torres y Mendoza bajaron de otra camioneta, mientras las Madres Solidarias agitaban sus banderas y los recibían al grito de "justicia". A Tognoli le dedicaron otros reproches.

En el arranque de la audiencia, el secretario del Tribunal, Daniel Laborde, leyó una minuta con las acusaciones. El Ministerio Público imputó a Tognoli y Baella "haber favorecido personalmente a Mendoza", a quien "ayudaron a eludir investigaciones" judiciales en dos períodos. El primero, "entre el 3 de marzo y el 25 de agosto de 2011" (cuando Tognoli era jefe de Drogas Peligrosas en el gobierno de Hermes Binner) y el segundo, el 3 de marzo de 2012 (cuando ya era jefe de Policía de la provincia, en el turno de Antonio Bonfatti). Según el fiscal Walter Rodríguez, esa connivencia "frustó el avance de las pesquisas -por omisión del cumplimiento de sus funciones- en un delito especialmente grave" como es "la comercialización de estupefacientes, del cual tenían cabal conocimiento".

Baella dijo en su descargo que "investigó a Mendoza", pero no encontró "elementos" para imputarlo. Mendoza fue detenido el 12 de julio de 2012 cuando allanaron su casa y encontraron 13, 6 kilos de cocaína. El día anterior había caído Torres. Baella ya no era el subjefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas.

El fiscal le preguntó a Baella qué pasó ese 3 de marzo de 2012. Porque dos policías -que ya declararon en la instrucción y están citados en el juicio-﷓ lo vieron a bordo de un Corsa color champán en Colastiné Norte. Llegó hasta la casa de Mendoza, éste se subió por una puerta de atrás, dieron una vuelta y volvieron. La investigación sumó cruces telefónicos y hasta un mensaje de texto de Baella a Tognoli."Dos policías de Asuntos Internos vieron que Mendoza se subió a su auto", le planteó el fiscal.

--Eso nunca pasó --contestó Baella.

--¿Esa noche le mandó un mensaje de texto a Tognoli?

--Sí --admitió Baella, pero aclaró que era por un problema en Monte Vera que había escuchado por una FM. "Le mandé un mensaje".

--¿Y Tognoli le contestó?

--Sí. Me escribió: 'OK"

El fiscal quiso saber entonces a quién había llamado esa noche. "Usted llamó a un celular".

--No recuerdo --dijo el comisario.

--¿Sabe que esa investigación a Mendoza tuvo éxito?

--Sí.

Las otras preguntas del fiscal apuntaron a un seguimiento de Baella a Mendoza que terminó en la casa de Castaño, donde Otaduy -que vive enfrente- filmó el encuentro que luego se subió a la web con el título: "Madre del dolor tranza con narco". Baella admitió que le había dado la orden a Otaduy de registrar el video. Primero dijo que no lo había visto, pero luego aceptó que lo vio en un TV de Drogas Peligrosas. "Se hizo un informe y se lo mandó al Tribunal", relató. "¿Para que lo filmaron?", preguntó Suárez Faisal. Baella intentó explicar que "se lo veía a Mendoza" y a su vehículo.

--¿Sabía si Castaño había denunciado a Tognoli y a Mendoza?

--Lo ignoraba --concluyó.

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Tognoli se sentó entre sus dos ex subordinados en la primera audiencia del juicio oral.
Imagen: Eduardo Seval.
 
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