CORREO

Correo

Siniestras falencias

Según un prominente funcionario estatal, la muerte por desnutrición en

la provincia del Chaco de un joven de la etnia Qom se debió a

falencias culturales. Curioso giro retórico para justificar lo injustificable que un territorio ubérrimos en recursos alimentarios haya quienes padecen hambre.

Claro que las falencias de una cultura muestran su lado más siniestro

cuando lo que el sistema económico y social prioriza es cómo se

responde a la codicia de los poderosos, para que estos continúen

gozando de sus privilegios en detrimento de las vidas humanas. Es un

sistema antihumano el que entroniza el valor de las mercancías y

sacrifica poblaciones enteras en el altar del dios mercado.

La provincia del Chaco ha sido gobernada por dirigentes de diverso

signo político y como constante es posible observar la situación de

expoliación, explotación y marginación de los pobladores de las etnias

originarias de esas tierras.

El estado de desnutrición y la carencia de medios sanitarios para

estas personas no es una cuestión coyuntural sino estructural, ha

sido una política de Estado mantenida durante varias décadas ir

expulsándolos de sus tierras y privándolos de todos los recursos

materiales, a la vez de utilizarlos como masa de maniobra en las etapas

electorales.

La prensa sensacionalista se hace eco de estas cuestiones cuando le

sirven como "nota de color" y los políticos tienen la impudicia de

arrojarse los muertos como objetos de un lado a otro, para ellos, la

vida es una mercancía más que puede "cotizar en las urnas".

Ahora bien, no es casualidad que los últimos años los ataques contra

las poblaciones Qom, Wichís, Pilagás y otras se hayan intensificado. En la medida en que se expanden los territorios aptos para el cultivo

de soja, aumentó la virulencia contra ellos.

Diversos medios para el acoso y el asedio de estos pobladores, un solo

objetivo, la acumulación de capital.

¿Son falencias culturales? Claro que sí, siniestras falencias que se

asientan en el sufrimiento de muchos para el obsceno goce de unas

pocas corporaciones y sus gerentes oficiales u oficiosos.

Carlos A. Solero

[email protected]

Miembro de la APDH Rosario

Compartir: 

Twitter
 

 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.