SANTA FE › DOS ENCUENTROS LIDERADOS POR LIFSCHITZ Y BONFATTI CON INTEGRANTES DEL FRENTE PROGRESISTA.

Para ratificar su no alineamiento con Macri

El gobernador consideró oportuna la convocatoria al Frente Progresista -donde estuvieron Corral, Barletta y Javkin- para ir definiendo el posicionamiento de cara al nuevo gobierno nacional y a la vez delinear las prioridades de la gestión provincial.

 Por Pablo Feldman

La semana que pasó podría tomarse como el punto de partida de la gestión de Miguel Lifschitz, sin perjuicio de las decisiones que ha tomado en este par de meses desde que asumió. El cambio de gobierno en la administración nacional, las medidas tomadas por el presidente Mauricio Macri y los movimientos políticos que se produjeron a partir del 10 de diciembre han comenzado a decantar y por esa razón es que el gobernador ha considerado oportuna la convocatoria al Frente Progresista para ir definiendo su posicionamiento de cara al nuevo gobierno y a la vez delinear las prioridades de la gestión provincial. Por esa razón, entre el lunes y el viernes pasados se desarrollaron dos encuentros en diferentes esferas pero de idéntica relevancia. El lunes se concentró la plana mayor del Frente y el viernes unos 500 funcionarios de todos los niveles.

De frente

En la primera de las reuniones, a la que asistieron José Corral, Mario Barletta --entre los radicales más destacados--, Pablo Javkin, por el ARI, referentes de otros sectores y la plana mayor del socialismo -- Antonio Bonfatti y Lifschitz ente otros-- no hubo coincidencias en cuanto al posicionamiento en relación al gobierno nacional y tanto el presidente del Comité nacional de la UCR, como su predecesor se manifestaron decididamente dispuestos a orientar el Frente santafesino a sumarse a "Cambiemos".

Salvo ellos, el resto de los integrantes del Frente, y en especial los socialistas ratificaron su no alineamiento pero interpretaron como un gesto positivo el hecho de que tanto Corral como Barletta hayan participado del encuentro.

Más allá de las quejas de la dirigencia de la UCR a nivel nacional por lo que consideran un escaso nivel de participación en el gobierno de Macri, no es precisamente Corral --a quien le cayó del cielo la presidencia del partido-- uno de los más quejosos. En rigor, el intendente de la ciudad de Santa Fe toca ese mismo cielo con las manos. No solo porque participa de los encuentros a los que lo invita Presidencia de la Nación sino porque han apoyado explícitamente decisiones como el pago a los fondos Buitres o la detención de Milagro Sala para citar solo un par de ejemplos. "Corral se siente gobernador en 2019", dijo sin ambages otro dirigente de la UCR que no está demasiado convencido de que eso pueda ocurrir.

Lo cierto es que en la luna de miel del Pro/UCR hay lugar para esas ilusiones, sobre todo porque el futuro de Miguel del Sel está en Panamá, y el PRO santafesino no tiene una figura de relevancia para potenciar en los próximos años. El fenómeno de María Eugenia Vidal, candidata y vencedora entusiasma a los auspiciantes de Anita Martínez que está esperando para debutar en el Congreso nacional, pero algunos de los dirigentes más avezados no creen que pueda prosperar.

"Corral arregló con el kirchnerismo en la Universidad, con los socialistas en la provincia y con Macri en la Nación", sostiene un correligionario que le reconoce al ex dirigente de la Federación Universitaria una capacidad de "construcción y conchavos" como pocos. Sin embargo sostiene que "es difícil saber qué pasa en unos años, ahora hay viento en popa, pero si la cosa se complica a nivel país, su pertenencia al Frente Progresista lo puede salvar", dice con lógica este veterano radical que cree que "en 2017 puede ser que vayan en distintas listas socialistas y radicales para la elección de diputados y eso no rompa el Frente, la hora de la verdad será para el 2019".

Los socialistas concuerdan con ese análisis y si bien saben que Corral recibirá un trato privilegiado --que no tendrá el gobierno provincial-- confían en que su estadía en el Frente lo limitará en sus posicionamientos. Sobre todo, porque más allá del sello y membrete del comité nacional que ostenta, en los departamentos de la provincia y en las bases de la UCR no hay tanta devoción hacia Cambiemos como la que profesa el intendente santafesino.

Lo más valioso de la reunión del Frente el lunes pasado fue la concurrencia de todos los sectores lo cual garantiza su continuidad, al menos durante este período, más allá de las diferentes visiones del tablero nacional.

La interministerial

Este tipo de encuentros los inauguró Hermes Binner y los continuó Antonio Bonfatti durante su mandato. Se trata de reuniones con todos los integrantes del gobierno en sus diferentes niveles. Como siempre presididos por el gobernador, con la presencia del Vice, los legisladores, ministros, secretarios, subs, directores y responsables de todas las áreas de la administración.

Como es lógico suponer, nada resolutivo en termino de acciones surge de allí, sí en cambio el trazado de rumbo y el compromiso de quienes participan del gobierno.

Por esa razón, y para aventar cualquier tipo de dudas sobre la homogeneidad de la gestión, el primero en hablar fue Bonfatti, presidente de la Cámara de Diputados y exgobernador, quien ubicado en su nueva función ha mantenido invariable su concepto de lo que representa tanto el Frente Progresista como las otras fuerzas que integran el mosaico político santafesino y nacional. Mas "cómodo" que su sucesor, Bonfatti puede lanzar definiciones políticas que tal vez Lifschitz no exprese pero seguramente comparte.

Varios de los asistentes al encuentro del lunes del Frente, concurrieron el viernes al Colegio de la Inmaculada de Santa Fe en cuya aula magna se desarrolló durante casi dos horas la "interministerial". Fue el vicegobernador Carlos Fascendini el encargado de ratificar la pertenencia de la UCR al Frente Progresista. Dijo el veterano dirigente que "una construcción de varias décadas" no está sujeta a cuestiones de momento. El mensaje fue para Corral y para otros dirigentes de la UCR que están ansiosos por pintarse de amarillo.

El cierre estuvo a cargo del gobernador, quien destacó los primeros pasos de su gestión, marco diferencias --que quedaron expuestas durante la tragicomedia de la fuga--, valoró la construcción plural del Frente y destacó la presencia de radicales y otras fuerzas en la coalición a lo largo de tres períodos en la provincia.

En síntesis, una pasada de revista a la tropa, una demostración de solidez en la construcción y una ratificación de no alineamiento que probablemente será bombardeada por el "fuego amigo" de algunos radicales.

Lo que viene

La convocatoria a paritarias es la primera prueba de fuerza. El encuentro inicial no pasara de las formalidades y poco se avanzará en la mesa de negociaciones. Amsafé dijo que no menos del 35 o 40 por ciento. El gobierno dijo que esa cifra es "inmanejable" para cualquier administración.

Ambos esperan los resultados del encuentro anunciado entre el Presidente y los dirigentes de las centrales obreras --no todas--. también saben que el 25 por ciento que se anunció pasará rápidamente al 30, se habla de sumas fijas, modificar la escala de Ganancia y fondos para las obras sociales sindicales.

En cualquier caso, se avecinan tiempos en los que quienes tienen la responsabilidad de gobernar --por voluntad popular-- tendrán la oportunidad de dejar en claro cuáles son sus prioridades, qué objetivos los guían y hasta dónde están dispuestos a avanzar.

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Bonfatti puede lanzar definiciones que tal vez Lifschitz no exprese pero seguramente comparte.
 
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