CULTURA / ESPECTáCULOS › MUSICA. IAN ANDERSON TOCA HOY EN EL TEATRO EL CíRCULO

Metáforas sobre el destino

El compositor, cantante y multiinstrumentista presentará Thick as a brick 2, secuela de una de las obras más importantes de la fundamental Jethro Tull, donde Anderson juega a contar qué fue del niño prodigio que creó aquel disco.

 Por Edgardo Pérez Castillo

Cuarenta años después de haber creado uno de los discos más importantes de la fundamental Jethro Tull (el conceptual Thick as a brick), Ian Anderson aceptó el desafío de pensar qué habría sido de Gerald Bostock, el niño prodigio que (fábula mediante) compuso aquella obra. Lejos de la condescendencia, en Thick as a brick 2 el multiinstrumentista, cantante, compositor y fundador de JT optó por la oscuridad y la decadencia, en un disco con el que retoma las banderas que lo convirtieron en un emblema del rock progresivo. Probadamente exitosa, su apuesta lo traerá esta noche a El Círculo, donde a partir de las 22 recorrerá íntegramente ambas placas.

Desde la habitación de un hotel en Chile, luego de "veintiseis horas de viaje", Anderson reconoce que esa decisión de incluir los dos discos en un mismo show surgió desde el momento mismo en que comenzó a maquetar la secuela de TAAB. "Al momento de grabar TAAB2 ya tenía una idea bastante clara de cómo iba a armar el show --explica--. Hubo mucha preparación, mucha escritura, mucho planeamiento, viendo cómo los videos se ensamblarían en el show, cómo los grabaríamos. Así que al momento de hacer nuestro primer show ya estábamos muy cómodos y seguros de que íbamos a dar un buen show. Y al público pareció gustarle".

Cuando el mercado se vuelca a la venta de canciones, cuando el éxito parece reducido a la posibilidad del simple hit, Anderson salió al ruedo con una secuela comercialmente anacrónica. Convencido de la potencia de sus dos discos conceptuales, reforzó la idea en el vivo, donde los repasa de punta a punta. "Es inusual que una banda toque completo su nuevo disco, ya no pasa --resalta--. Y que toque dos discos enteros, que están separados por un período de 40 años, es algo bastante osado. Pero creo que a mi edad no hay que tener miedo, hay que probar cosas. Eso no puede hacerte ningún daño".

- En ese sentido, ¿puede pensarse a TAAB2 como una suerte de declaración?

- Bueno, creo que hay una audiencia creciente en torno a lo que se llama rock progresivo, gente que está entre los 50 y los 60, pero también otros que son entre adolescentes y de veintipico. Son dos generaciones muy diferentes. Creo que la gente está un poco desencantada con las canciones pop de tres minutos, que están buscando algo con mayor complejidad. Yo estoy conforme con la manera en la que estamos tocando, no sólo estamos tocando para la gente de mi edad, sino que en el público también hay gente joven interesada en ver de qué se trata toda esta música.

- El sitio Allmusic.com definió a TAAB2 como un disco que no suena ni clásico ni contemporáneo. ¿Qué significan para usted esos términos?

- Bueno, la gente tiene diferentes formas de clasificar a la música. Rock progresivo, rock clásico, hard rock, folk rock, folk metal... La gente junta estas palabras pero no es tan importante. Significan lo que uno quiere que signifiquen. Mis influencias vienen de la música clásica, del rock, un poco de jazz, mucho de folklor (de distintas partes del mundo). Es una forma musical ecléctica, y simplemente me gusta pensarla como mi música. Creo que ése es un buen lugar para estar: que la gente te recuerde por hacer una música propia, más allá de las definiciones. Creo que es grandioso estar en esa posición. De todas maneras, y aunque no escucho mucho rock, supongo que lo que hago forma parte de eso.

- ¿Cuándo empezó a pensar en qué podría haber ocurrido con Gerald Bostock?

- Fue un pensamiento reflexivo, que creo que comparto con mucha gente. Es como cuando uno piensa: ¿qué hubiera pasado si me hubiera casado con ésa mujer en vez de ésta? O si hubiera estudiado matemáticas en lugar de geografía, o qué hubiera pasado si no cruzaba la calle ese día y no me hubiera atropellado un camión. En algún momento todos pensamos en qué se hubieran convertido nuestras vidas basándonos en diferentes elecciones o en una distinta intervención del destino. Es una forma reflexiva de considerar qué tanto influye la suerte en nuestra vida y cuánto depende de nuestras decisiones. Me gusta pensar que este disco puede darle a la gente joven un sentido acerca de que hay que ser responsables de nuestras acciones. No se puede ser cien por ciento responsable, porque la suerte sí juega una parte, pero si tomás decisiones tenés que tratar que sean las mejores decisiones en ese momento. Mucha gente no hace eso, sólo deja que las cosas pasen. Creo que es una buena lección: hay decisiones importantes que hay que tomar, y probablemente tengas una sola oportunidad para hacerlo, asegurate de hacer lo correcto. La gente que está sobre el final de sus vidas puede aprender de los errores del pasado, y si tienen unos años más por delante pueden empezar a pensar qué hacer. Quizás hay otras posibilidades por delante. Es una lección positiva, y así salió la idea de pensar qué podría haber pasado con Gerald. Es una metáfora.

- En el disco se presentan distintas historias sobre el Gerald adulto, que probablemente no son lo que cualquier fan hubiera esperado de aquel niño genio.

- Bueno... traté de escribir distintas posibilidades, anoté algo así como sesenta en un papel y no podía escribir sobre todas ellas, entonces traté de elegir cuatro o cinco. La posibilidad más obvia era pensar en Gerald como a un político, pero era tan obvio que decidí que dejaría eso para cuando habláramos de él en la tapa del disco, en el arte de tapa, en el sitio web (www.stcleve.com). Entonces trabajé sobre otras posibilidades, que pueden estar algo relacionadas con cosas que podrían haberme pasado a mí. Parte de lo que escribo, un veinte por ciento, viene de mis propias experiencias, quizás un 50 por ciento está basado en las experiencias de otras personas que conozco. El treinta restante es parte de mi imaginación.

- El sitio web retoma el juego de lo que en su momento fue la portada de TAAB.

- Sí. A la gente le gustan las buenas historias, las cosas que tienen una continuidad, que la fantasía continúe. Mi yerno, el actor Andrew Lincoln, volvió el otro día de Los Angeles donde estuvo haciendo promoción y entrevistas por la nueva temporada de The Walking Dead (NdR: interpreta al policía Rick Grimes, uno de los personajes centrales de la serie), que tiene ratings enormes en todo el mundo. Y me decía que se sentía como si fuera uno de los Batles, con fans gritando, grandes conferencias de prensa... Eso es porque después de tres temporadas la gente tiene un gran sentido de pertenencia, se siente involucrada, hay una continuidad en la historia, una fantasía que la gente no quiere que termine. Es comprensible: cuando encontramos algo que nos gusta queremos más de eso. Entonces me pareció interesante mantener a ese pequeño pueblo de St. Cleve creciendo un poco más. Además le da un contexto a la gente que vive en el mundo real. Me interesa cómo es la gente en los pueblos pequeños, cómo es en esos contextos, donde las características de las personas suelen exagerarse. Me gusta ubicar esta música en ese contexto de pueblos pequeños. De hecho, no me gustan demasiado las grandes ciudades.

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El flautista, guitarrista, cantante, compositor y letrista Ian Anderson.
 
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