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PLASTICA. FOTO CRAZY SE EXHIBE EN EL MUSEO DE BELLAS ARTES.

Talleres, arte y fantasía

Premiado en el LXIX Salón Nacional Rosario 2015, el audiovisual de creación colectiva es la resultante del trabajo que un grupo interdisciplinario lleva adelante con internos de la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero.

 Por Beatriz Vignoli

Hasta el 1 de marzo, en su horario de verano de 17 a 21 (los martes está cerrado), pueden verse en la planta alta del Museo Municipal de Bellas Artes "Juan B. Castagnino" (Bulevar Oroño y Avenida Pellegrini) las obras del LXIX Salón Nacional Rosario 2015. Entre ellas cabe destacar el tercer premio, Foto Crazy, un audiovisual de creación colectiva realizado en un penal de máxima seguridad y que recibió el Premio de la Fundación Castagnino para artistas emergentes.

"El premio nos permite la posibilidad de seguir con otra muestra este año", contó Valeria Galliso, fotógrafa en el taller de foto y escritura que fue ideado a fines de 2011 por internos de la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero (provincia de Santa Fe). Porque el (valga la metáfora) cautivante video es apenas la punta de iceberg de cuatro años de trabajo artístico y poético realizado en colaboración entre docentes de taller e internos, donde los roles tradicionales se desdibujan y los "muchachos" producen obra fotográfica y literaria.

"Realicé el audiovisual junto a Guillermo Ueno y Patricio Carroggio, con producción de Paula Scaroni y Paula Aguirre y música de Ignacio Maldován. Por otro lado, en 2015 hicimos un proyecto que derivó en la revista. Todo el material sin edición está sistematizado en el tumblr", detalló Galliso a Rosario/12.

El video muestra cómo estos talleres de fotografía y escritura buscan borrar las fronteras entre el adentro y el afuera de la cárcel, a la vez que sostener allí una posibilidad de arte y fantasía. La producción creativa de los talleres va siendo mostrada a la comunidad a través de diversos formatos, que tienen en común un diseño magro y despojado, en el que las imágenes y los textos son protagonistas. En noviembre del año pasado, se editó (en papel) el número 2 de la revista Foto Crazy, titulado Puede ser. Con una inusual situación de autores vigilados por custodios, la revista se presentó en la librería y café Mal de Archivo (Moreno 477), donde pueden comprarse ejemplares.

"El aula que nos asignan todas las semanas es neutral durante unas horas, ahí nos cruzamos y por momentos nos confundimos", escriben los internos en la revista, surgida de esta "zona neutral" y que cuenta en este número con 42 colaboradores de ambos lados del muro.

En Internet, los textos y las fotos se encuentran en el blog http://fotocrazy2011.blogspot.com.ar, una página en tumblr (http://fotocrazy.tumblr.com), una página en Facebook (Foto loca), y el video Foto Crazy (Edición final), que puede buscarse en YouTube.

Un rasgo recurrente del video, y que lo vuelve fascinante, es la interacción de los internos con proyecciones en los muros, que abren siempre un espacio exterior dentro del interior de la cárcel. En ese espacio de ficción se proyectan literalmente fantasías, como "la chica imaginaria", o la niña telekinética del film Stalker, de Andrei Tarkovski. "Tenemos un cañón de proyección, que proveyó el Estado; empezamos jugando con las proyecciones y cuando vimos cómo quedaba nos gustó y lo repetimos", cuenta Paula Scaroni.

Psicóloga acompañante, Scaroni integra un equipo de operadores institucionales cuya función es precisamente la de contribuir a gestionar los movimientos que los internos realizan en el afuera, desde los pequeños trámites o dejar entrar el exterior que representan los talleristas y otros visitantes ("somos los abrepuertas", resume) hasta cuestiones profundamente subjetivas como ayudarlos a que no les "tumbeen" sus espacios conquistados en el penal. "Te tumberizaste, éste está tumberizado" es como los internos se refieren al par que ha sucumbido a la pérdida de códigos, explica Scaroni; "tumbear" algo es quitarlo en forma desleal. Las cuestiones de seguridad implícitas en el penal son un duro escollo con el que cual trabajo creativo de Foto Crazy tropieza sin cesar. De hecho, en diciembre, el director no autorizó a Paula a filmar en el patio porque los drones de la banda Los Monos sobrevolaban la Unidad 11, de donde parecía entonces inminente la fuga de su líder, Ariel Máximo Cantero.

Scaroni, que en el video aparece bailando vestida de novia tras las rejas en un subutilizado Salón de usos múltiples ("inventamos una fiesta de casamiento; siempre tratamos de hacer entrar fiesta a la oscuridad del encierro", cuenta) es una cantera de anécdotas. Por empezar, destaca lo valioso de que hayan sido dos internos, Claudio y Esteban, quienes a fines de 2011 idearon y les propusieron el proyecto, a ella y a un asistente social del equipo, José Fenoglio.

"Uno de ellos había dibujado un sol tras las rejas, verticales y diagonales, y me dijo que así era como él veía el sol", recordó. "Al pensar la imagen como disparadora de palabras a él le había surgido la idea de trabajar con fotos, creando primero imágenes y luego textos a partir de las imágenes. Después me crucé por casualidad con Valeria Galliso y me dijo que venía laburando algo así en foto y se enganchó".

El primer número de Foto Crazy, de agosto de 2012, fue un simple fanzine. Entre otros se sumaron Carroggio, Aguirre, e Ignacio Maldován, que es lingüista. Los premios recibidos fueron impulsando el crecimiento del proyecto. Cuenta Scaroni que un premio del Fondo Nacional de las Artes obtenido en 2014 habilitó el dinero necesario para que el año pasado pudiera viajar asiduamente desde Buenos Aires y participar en el taller el fotógrafo Guillermo Ueno. Allí los roles de talleristas, coordinadores o psicóloga se "deconstruyen", dice Paula.

Otra distinción importante y casi irónicamente significativa fue el viaje a Buenos Aires en 2013 (fueron talleristas y dos internos, con custodios) al lujoso Faena Arts Center. Allí se exhibía una foto de Galliso de uno de los internos apuntando con los dedos como si fuera un revólver. Es que el jurado había decidido dar al proyecto "Fundación Vairoletto", de Franco Vico, los 75 mil dólares del premio Faena 2012. Emulando a aquel bandido, Vico decidió "repartir el botín" (dice Scaroni) entre muchos proyectos independientes, uno de los cuales era Foto Crazy.

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Imagen tomada durante uno de los talleres en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero.
Imagen: Gentileza Foto Crazy.
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