CONTRATAPA

El rinoceronte púrpura del Cairo

 Por Miriam Cairo

Uno

La noche.

El bar.

La palabra noche y la palabra bar.

Mar de palabras.

El templo del amor.

El amor/independientemente/del templo.

El aceite vegetal.

La grasa animal.

El jardín de senderos que se bifurcan.

La rosa púrpura del Cairo.

Mi rosa púrpura.

Mi sustantivo rosa/ del nombre propio/ del Cairo púrpura.

No hay rinocerontes en esta página. Qué va a haber. Ni escalafón. Lo mismo una rosa púrpura del Cairo que un gran escritor. Los rinocerontes nos han igualao. Da lo mismo que sea alado, ionescado, insomne o de organdí.

Un rinoceronte ocupa mucho espacio en el verso latinoamericano que se escribe con el dedo mayor, se cuelga en el alumbrado público con el dedo meñique y se da de comer en la palma de la mano de alguna esperanza sur.

Abro la ventana para que entre la palabra claridad, pero en medio de la noche entra la palabra oscuridad montada en el rinoceronte alado. Que los hay los hay. Dice cosas que cualquier palabra podría decir si se lo propusiera. Es tan sólo un rinoceronte cortando en pedacitos el extremo más oscuro de la noche. Los moja en un vino rojo y me los da de comer. Es el cuerpo y la sangre de Ionesco alado. Amén

Dos

De este lado de la página, el rinoceronte aletea dentro de la palabra jaula. Quiere que le llene la bañerita para lucir sus dotes nadadoras. Una cosa es nadar y otra cosa es el relato de un náufrago. El rinoceronte cree que es un gran día para nadar en la bañerita del poeta laureado.

La lógica/ de las profecías.

La solución de las iniciales grabadas en la lapicera del rinoceronte laureado. El poeta aletea en la jaula. Quiere que le llene la bañerita para lucir sus dotes de naufragio.

La lógica de las/ peonías.

Una cosa es escribir y otra cosa es no escribir.

El poeta laureado se cree pequeño como un rinoceronte y quiere entrar en la bañerita. Su enorme cuerpo no existe/ excepto como organismo imposibilitado/ de toda imposibilidad.

El rinoceronte laureado se mete en la cama y pasa el dedo por toda la página del poeta alado. Al poeta le da cosquilla. Al rinoceronte le da amor.

Uno de los dos está en celo.

O los dos.

O los tres.

Tres

El tema es que yo levanto mucho la cabeza.

Por la noche, "la máxima aspiración es el jaleo de su orín por las clepsidras de la tráquea" dice Perlongher. Nadie me culpe por hacerlo. El texto es un placer genial/ sensual/ que te hace levantar la cabeza.

Leyendo espero

al rinoceronte alado

que yo quiero.

Tendida en la chaise longue

leer y amar.

Levantar mucho la cabeza y volver a rozar la dulzura alada del rinoceronte.

Dame el humo de tu boca.

Anda, que fumar es perjudicial para la salud pero leer tiene más que una punta.

Como de a bocaditos el pellejo del texto.

Sumo una película a la experiencia.

Es el año 1935 en la pantalla. Perlongher no se me desprende de la falda. "Por qué seremos tan disparatadas y brillantes". La película dura ochenta y dos minutos, pero la estiro hasta el amanecer. Soy la espectadora tántrica que levanta la cabeza una y otra vez. Y todavía hace falta más. En cuestiones de placer hace falta una canción. La misma que viene sonando hasta el paroxismo desde hace una semana. El rinoceronte alado no entiende/no entiende /no entiende/ qué tiene que ver esta canción, con esa película, con esos veros, pero se deja llevar.

La canción sería la muchacha virgen que vuelve a ser virgen después de cada vez. Perlongher sería nuestro orgullo gay/ de amor heterosexualmente/ gay. Le abro las piernas al libro de Barthes que viene a ser un pariente lejano de alguno de nosotros, y le doy un toque incestuoso a esta noche en que la cabeza se levanta a más no poder. Qué fantástica, fantástica esta fiesta. Más de uno pensará que el rinoceronte alado es un mito, igual que los platos voladores, igual que los plantadores de lirios, igual que la empleada municipal y sus cuatro dragones. Pero lo evidente es que hay animales reales y animales fabulosos. Amores convenientes y amores fabulosos. Poemas importantes y poemas fabulosos. Lectores experimentados y lectores fabulosos.

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