CIUDAD › UNA SEMANA QUE REPLICó EL FANTASMA PORTEñO EN ESTA REGIóN.

En lucha por el lote propio

En Rosario se dieron dos ocupaciones de terrenos, si bien una era de tres meses atrás. En V.G.Gálvez hubo tensión por los cortes de ruta y hasta disparos contra el piquete. Finalmente, distintas reuniones destrabaron los conflictos.

Las violentas tomas de terrenos en capital federal generaron correlatos también en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, donde si bien no hubo enfrentamientos entre vecinos; sí se repitió el reclamo a las autoridades por lotes -ni siquiera para una vivienda digna-, sino simplemente un lugar para acomodar un techo. En este contexto, también, el Concejo Municipal votó la prohibición a los barrios privados. Como dijo el intendente Miguel Lifschitz "no promovemos ni ghetos de ricos, ni de pobres". Desde el gobierno Provincial reconocen la dificultad del acceso al "suelo urbano". La cuestión de fondo es el déficit habitacional y la distribución de la tierras tanto urbanas como rurales.

En Santa Fe faltan unas 123 mil casas, en Rosario unas 50 mil y en Villa Gobernador Gálvez, casi 9 mil.

La semana comenzó con el fantasma de "La ocupación" y aparece lo que sería el primer caso en Rosario después de la trágica historia del Parque Indoamericano. Martes a la mañana en la radio alertaban los mensajes de oyentes sobre ocupaciones. La prensa fue entonces en busca los testimonios de los ocupantes de los terrenos de Ayacucho casi Circunvalación. De arriba se ven, debajo de unos árboles, unas 10 casas. Todas de tirantes alguna chapa de metal y la mayoría del durlok de las tarimas. Una nena juega en una pileta de lona para apaciguar el calor insoportable de la mañana. Todo a la vera del Arroyo Saladillo que emana un olor hediondo insoportable. La cumbia y el chamame competían por los decibeles. Rápidamente, la prensa se vió en la obligación de cambiar el enfoque de la búsqueda: No había clima de ocupación como la que se veía en las cadenas informativas nacionales. Una señora lava la ropa a los golpes en una tabla. Ramona cuenta que su casa se le quemó y no tuvo otra opción que armarse "una pieza para cobijarse". De un grito la llama a Sofía porque es la primera en llegar al lugar, según dice, y le da la autoridad de vocera.

¿Desde cuándo y porque están ocupando?

-Hace tres meses. No buscamos lo de Buenos Aires. Quiero un terreno para construir mi casa. Trabajo todos los días y este lugar no es el mejor pero es lo único que me queda, ocupar un terreno- remata Sofía de 26 años. Se emociona cuando mira a su hija de dos años adentro de la pileta y se lamenta porque la pobreza no le permite vivir con dignidad ni puede dársela a su hija.

Los vecinos que se acercaron, en todo momento, se distanciaban del Caso Villa Soldati de Buenos Aires. Piden un terreno para construirse una vivienda. Los ingresos de todos son muy bajos algunas de las mujeres trabajan de doméstica, otra vende tarjetas magnética en una cabina, dos señores de changarines y otra señora atiende un almacén. Estos primeros ocupantes no permiten que ingresen otros sino tienen familias o trabajo. Dicen que no quieren "una villa con quilombo" por eso cuentan que echaron a "patadas y cascotazos a varios jóvenes drogados sin laburo". Por su lado Antonio relata que tuvieron un desalojo bastante violento donde las casas les quedaron casi destrozadas y la misma Municipalidad terminó entregándole chapas para una reconstrucción.

En Villa Gobernador Gálvez, no más de 15 o 20 manifestantes cortaban el paso de la Ruta Nacional 21 y el ingreso al puerto de Cargill. El reclamo era concreto. Un lote para construir una casa. El clima estaba muy tenso. Los camiones no podían descargar los cereales en el puerto, los colectivos de la Empresa Rosario Bus tampoco podían salir del predio y la actividad en esa zona estaba paralizada. Avanzaba el miércoles y las gestiones políticas para destrabar el conflicto eran insuficientes. Los voceros del grupo del piquete de manera caprichosa pedían "que baje (Jorge) Murabito" (el intendente de Villa Gobernador Gálvez) para llevarse el compromiso y respuesta a su reclamo y negaban gestiones de la Municipalidad para destrabarlo.

El Gobierno de V.G.G. mostró algunos deficiencias en la gestión para destrabar en concreto el problema de los cortes y hasta se escuchó que el "intendente tiene miedo porque en una de las reuniones los vecinos lo agredieron". Juan Carlos Rodríguez actual Secretario de Desarrollo Social e histórico referente de la Federación Tierra y Vivienda (CTA) salió a contradecir a los manifestantes diciendo que han tenido varias reuniones antes de los cortes de ruta y denuncia de intransigentes a los manifestantes porque piden terrenos de un privado que no quiere venderlos. Además mostró un cuadro crítico de esa ciudad diciendo que "sólo el 6% tiene cloacas y V.G. Gálvez no tiene tierras fiscales para hacer frente al reclamo. Además hay unas 9 mil familias sin casas".

Como por efecto dominó un grupo de vecinos toma terrenos en Molino Blanco sobre el mediodía del jueves. "Queremos una casa para nuestros hijos y no nos dan respuestas" reclamó una vecina y dice que están dispuesto a pagar una cuota mínima. Otra de las historias la protagoniza Sonia que tiene 16 años y una hija de meses también pide tener la posibilidad de construir su casa denuncia que hace tiempo vienen pidiendo al Gobierno una respuesta. Hacía la tarde después de varios intento de diálogo destrabaron el conflicto y acordaron una reunión para continuar la gestión el próximo martes.

Informe: Diego Fiori.

Compartir: 

Twitter
 

El corte en la ruta 21 paralizó a los camiones. Reclamaban lotes para construir viviendas.
Imagen: Gentileza El Ciudadano
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.