CIUDAD › PRIMERA JORNADA DEL JUICIO ORAL POR LA MATANZA DE VILLA MORENO

Aquella noche de "furia asesina"

Así lo calificó al triple crimen la fiscal del caso durante su intervención frente a los cuatro imputados. Marull entendió que "desde el inicio del hecho se trató de esconder prueba, desviar investigaciones y señalar falsas pistas, por impunidad".

 Por Lorena Panzerini

La angustia, la ansiedad y la expectativa de familiares y amigos de las víctimas del triple crimen de villa Moreno fue notoria durante la primera jornada del juicio oral por la matanza de hace casi tres años. Desde la sala de audiencias podía oírse el sonido de los bombos, proveniente de la carpa montada en calle Balcarce. En su acusación, la fiscal Nora Marull habló de "una furia asesina", por parte de Sergio "Quemado" Rodríguez, Brian "Pescadito" Sprio, Daniel "Teletubi" Delgado y Mauricio Palavecino, quienes llegaron al banquillo de acusados. La fiscal indicó que del otro lado, Jeremías Trasante, Claudio "Mono" Suárez, Adrián "Patóm" Rodríguez y Marcelo, alias Moki (quien pudo escapar), les gritaron: "Paren loco, no tenemos nada que ver". Es que tanto para Marull, como para los querellantes Jessica Venturi, Federico Garat, Antonio Ramos y Norberto Olivares, la masacre en la canchita del club Oroño fue una venganza equivocada del Quemado. "Decidió hacer justicia por mano propia", aseguró Marull. También lanzó que los acusados tenían "teléfono directo con la banda de Los Monos". Las defensas criticaron la "endeblez probatoria", y aseguraron que "no hay testigos".

Palavecino (23 años), Rodríguez (44), Delgado (24) y Sprio (26) llegaron esposados y custodiados, alrededor de las 9.30. Los familiares y amigos de los chicos asesinados no pudieron evitar la congoja: lloraron en silencio y se contuvieron unos a otros. Los papás de Jere y Mono no estuvieron en la sala, ya que serán testigos durante el debate oral. Entre el público estuvieron el procurador de la Corte Suprema, Jorge Barraguirre, y el presidente de la Comisión de Derechos y Garantías de Diputados, Eduardo Toniolli.

Ante el tribunal compuesto por Gustavo Salvador (presidente), Ismael Manfín y José Luis Mascali, Marull acusó de pie a los imputados por "haber dado muerte a Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodríguez, en Dorrego y Presidente Quintana, con armas de fuego". A Palavecino le reprochó "haber participado trasladando a los autores". La calificación legal por la que pedirá pena al final del juicio es "homicidio calificado por el uso de arma de fuego con participación de menor (Gerardo Mansilla) en concurso real con uso de arma de fuego".

Para Marull, "la conducta de los imputados es sello de culpabilidad". Y agregó: "Vamos a demostrar que, junto a un menor de edad cuya causa está en la Justicia de Menores, después de enterarse de que habían baleado a Maximiliano Rodríguez fueron a vengar ese ataque a sangre y fuego. Acribillaron a Jeremías, Claudio y Adrián", señaló.

Marull recordó que por la causa ya fue condenado Brian Damián Romero, a ocho años de prisión, como partícipe. Al mismo tiempo, planteó que Maximiliano Rodríguez ﷓hijo del Quemado﷓ era "parte de la banda". "La mano derecha de Maxi era su padre", dijo sobre el joven asesinado en febrero de 2013.

Para la fiscal, "Delgado y Sprio lideraban la banda, en su primera línea; y los soldados eran Jeta y Palavecino". Marull entendió que "desde el inicio del hecho se trató de esconder prueba, desviar investigaciones y señalar falsas pistas, por impunidad. Parte de la policía en quienes depositamos confianza dijo que fue un 'ajuste de cuentas'; nada más injusto para esos padres. Los pibes eran tres militantes sociales. Jere tenía 16 años; y Mono y Patóm, 20. Hacían trabajo comunitario y luchaban por sus ideales", destacó.

"Tras la masacre, el miedo cundió en Moreno", dijo y recordó que el triple crimen trae aparejada la causa por encubrimiento de los policías Eduardo Carrillo, ex jefe inspección; Norberto Centurión, oficial chofer; y Lisandro Martin, empleado del destacamento del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. "Toda villa Moreno señalaba a la banda del Quemado, por eso la policía pensó que había sido Maxi, alias "Quemadito"; pero Maxi no podía ser porque estaba internado; y allí iniciaron los obstáculos. Se ocultó el ingreso de Maxi al Heca. Fue una maniobra alevosa", dijo. Es que Maxi tenía pedido de captura por las lesiones graves causadas a Facundo Osuna.

Venturi, querellante por los padres de Mono y Jere, explicó cómo sucedieron los hechos, con una maqueta de la manzana de la canchita del club Oroño. "Los acusados llegaron a la 4 de la madrugada, en la Kangoo. Bajaron el Quemado, Delgado y Sprio con Mansilla, con armas de fuego; cruzaron unos 80 o 90 metros del predio, y sorprendieron a los chicos, que intentaron huir. Moki (sobreviviente) fue el primero en salir corriendo, después Claudio. Jere recibió 8 balas y Adrián 4; no conformes con haberlos fusilado a los dos, continuaron para alcanzar a los otros dos. En el camino, Mono fue alcanzado por cuatro tiros; Moki salvó su vida. Después, los acusados se dividieron y huyeron a los tiros".

Olivares ﷓querellante de la familia de la tercera víctima﷓ recordó que el juez que procesó al Quemado, Luis María Caterina, ya habló de "complicidades" en su fallo. "El triple crimen produjo una detonación de antecedentes muy denunciados sobre los que se conocía en la sociedad; no vamos a ocultar la complicidad policial", dijo y recordó el caso del ex jefe de policía, Hugo Tognoli. También planteó que la expectativa del principal acusado era que la causa fuera un "procesito"; y pidió a los jueces "que este hecho letal sea sentenciado".

Si bien Marull sostuvo que habrá "testigos que vieron directamente a la banda disparando" contra Jere, Mono y Patóm; en defensa de Rodríguez, Varela indicó que no hay testigos del hecho, "aún cuando tengan título de testigos". Y agregó: "Para esta gente, cualquier resultado que no sea condena será una injusticia. No reclaman justicia, sino condenas, que es otra cosa". No estamos con libertad para trabajar", dijo; y habló de un "circo romano montado". Además, denunció que "se construyó manipulando testigos". Frente a ello, el juez ordenó que se dé intervención al Ministerio de la Acusación para que se investigue.

Fausto Yrure, abogado de Delgado y Sprio, aseguró que demostrará que sus clientes no pudieron cometer el hecho porque "estaban en el Heca cuando eso pasó"; y adelantó que solicitará la absolución de ambos. También, Gabriel Navas, defensor de Delgado, dijo que demostrará que su cliente "es inocente". Ignacio Carbone, abogado de Palavecino, consideró que "no hay elementos serios ni verosímiles, determinaremos que no participó".

Sobre el cierre, el Quemado -que estuvo inmutable durante los alegatos- pidió no volver a las audiencias que continuarán durante al menos dos semanas. Es que para ir al juicio debió ser trasladado del penal de Coronda al de Piñero, donde dijo tener problemas con los internos; pero el juez resolvió que se brinden las medidas de seguridad pertinentes para que pueda seguir asistiendo, tal como lo reclamaron la fiscalía y las querellas.

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Palavecino, el Quemado, Delgado y Sprio ingresan a la sala de audiencias.
Imagen: Sebastián Granata
 
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