CIUDAD

Una persecusión policial a seis jóvenes pudo terminar en tragedia

Estudiantes en una pickup eludieron un control de alcoholemia. A los tiros fueron perseguidos por la policía desde Pichincha hasta Uriburu y Circunvalación. Los agentes quedaron sumariados.

Un grupo de jóvenes que a bordo de una camioneta se negó a efectuar un control de alcoholemia, fue perseguido por la policía desde barrio Pichincha e interceptados a tiros en la zona sur. Como consecuencia del hecho fueron puestos a disponibilidad los efectivos involucrados. Los protagonistas de esta historia son seis jóvenes estudiantes que volvían de una graduación en una pickup Toyota Hilux y que se negaron a efectuar un control de alcoholemia en Rivadavia y Santiago, huyendo del lugar. El vehículo fue perseguido por la policía e interceptado recién en avenida de Circunvalación y Uriburu, en una una carrera a través de la ciudad que incluyó varios disparos por parte de las fuerzas del orden. La causa pasó de un juzgado de Instrucción a uno Correccional y fue caratulada como "abuso de armas e incumplimiento de los deberes de funcionario público". Uno de los chicos dijo que el conductor "se asustó" y por eso no respondió a los pedidos de los policías.

Los jóvenes, tres varones y tres mujeres de entre 19 y 20 años y estudiantes de la carrera de arquitectura, regresaban en la madrugada de ayer de una fiesta de graduación en la zona de La Florida. Al advertir un control de alcoholemia, el conductor aceleró por Santiago hasta Mendoza mientras los comenzaron a seguir un móvil y dos motos. Luego de tomar por distintas calles, la camioneta siguió por Avellaneda. En esa avenida, el móvil que los perseguía se quedó sin combustible, debiendo abastecerse para reiniciar la persecución que a esa altura ya había sumado dos vehículos policiales más.

Los jóvenes, que al parecer estaban alcoholizados, continuaron su veloz carrera sin atender los pedidos de alto que les hacían desde un megáfono, cruzando semáforos en rojo a toda velocidad. Al promediar la persecución los agentes policiales realizaron disparos intimidatorios al aire que luego se dirigieron a los neumáticos, impactando algunos en la luneta y la puerta trasera, sin producir heridos por casualidad. La carrera culminó en cercanías de Circunvalación y Uriburu, donde uno de los jóvenes sufrió una herida cortante en la cabeza al resistirse a su detención. En tanto, según testimonios de los padres de los jóvenes, la policía hizo tirar al piso a las chicas y se produjeron episodios de abuso de autoridad.

Por su parte, la versión policial indicó que "a las 3.50 de ayer una camioneta Toyota CFZ 657 hizo caso omiso a las señales de detención en Rivadavia y Santiago, esquivando el control y emprenden veloz huída por calles Santiago, Rioja perseguido por dos motoristas municipales que dada la alta peligrosidad de las maniobras desistieron de la actitud. Un patrullero pidió refuerzos y se sumó entonces a la persecusión con balizas y sirena encendidas, por calles Crespo y luego por San Juan. Por esta calle, a la altura de Teniente Agnetta, la pick up colisionó con el guardabarro delantero al móvil 2191 que debido a desperfectos mecánicos quedó detenido". Finalmente el parte policial reconoce que "en Circunvalación hacia el sur se sumó una tercera patrulla que disparó al guardabarro trasero izquierdo, la compuerta trasera, la luneta trasera y el parabrisas".

La jefa de policía, Leyla Perazzo, confirmó que los seis efectivos del Comando Radioeléctrico que protagonizaron la persecución fueron pasados a disponibilidad y se les iniciará un sumario administrativo y penal por uso desproporcionado de armas y de la autoridad. "Los policías tendrán que responder por sus acciones ya que fueron formados para no desenvolverse con violencia desmedida", explicó en declaraciones a Radio Dos.

Perazzo aclaró que en este sumario se van a "evaluar todas las posibilidades" y reconoció que los disparos no fueron solamente dirigidos hacia los neumáticos del coche perseguido, sino que el balazo que dio en la luneta del vehículo "pudo haber causado víctimas fatales". También dijo que la persona que estaba a cargo del procedimiento era un sargento con más de 25 años de antigüedad y experiencia de calle. "Este oficial interpretó equivocadamente la actitud de los conductores de la camioneta", explicó la funcionaria y agregó: "Las instrucciones que el personal recibe son las preservar ante todo la vida humana, por todo esto es que se va a iniciar la investigación del sumario".

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La camioneta con impactos de balas policiales en la compuerta trasera y la luneta. Uno de los disparos pasó cerca de la cabeza de uno de los jóvenes, milagrosamente ilesos.
 
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