UNIVERSIDAD › LOS ALUMNOS DE LAS CINCO CARRERAS DE SOCIALES VUELVEN A CURSAR EN UN EDIFICIO UNICO

Todos juntos, después de dieciocho años

Desde la semana que viene, con la mudanza de Sociología, la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) tendrá a todos sus estudiantes en la nueva sede de Constitución.

Los estudiantes de las cinco carreras que dicta la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA volverán a cursar juntos en una misma sede desde el próximo 25 de marzo, en el largamente reclamado edificio único, después de dieciocho años de dispersión. Con la mudanza de Sociología, la última carrera que permanecía en la vieja sede de Marcelo T. de Alvear, el primer cuatrimestre del año encontrará a todos los alumnos de Sociales reunidos en el edificio de Santiago del Estero al 1000, en el barrio porteño de Constitución. La obra, que se espera finalizar completamente durante la gestión del actual decano, Glenn Postolski, comenzó hace doce años, después de una lucha sostenida por toda la comunidad académica, con tomas estudiantiles y ocupación del Rectorado incluidas.

“Para nosotros es un momento histórico y trascendente, porque por primera vez después de tanto tiempo todas las carreras de la facultad van a funcionar en el mismo edificio, con los beneficios que eso tiene tanto para la actividad académica como comunitaria”, señaló el secretario de Proyección Institucional de Sociales, Pablo Hernández.

La primera mudanza al edificio de Constitución –que fue, originalmente, una fábrica de Terrabusi– fue la de Trabajo Social, en 2007. En 2011, fueron mudadas Ciencias de la Comunicación y Ciencia Política; en 2014, Relaciones de Trabajo; y este año se suma Sociología, reuniendo así las carreras desperdigadas en diferentes edificios porteños desde 1997, cuando la explosión de la matrícula estudiantil obligó a la ampliación edilicia de Ciencias Sociales.

“La mudanza de Sociología a Constitución significa un triunfo muy fuerte de la pelea que durante décadas dimos los estudiantes junto con los docentes y no docentes de la facultad. Demuestra que, definitivamente, tanto reclamo no fue en vano”, celebró Lucía Romano, copresidenta del centro de estudiantes de Sociales, aunque insistió en que aún queda mucho por hacer. “La pelea no se termina aquí. Nosotros el año pasado con la mudanza de Relaciones de Trabajo sufrimos un colapso muy fuerte”, señaló en referencia a cortes de luz y de agua que tuvieron lugar a fines del año pasado. Y agregó: “Ahora tenemos un edificio único, pero en qué condiciones. ¿Sociales puede arrancar las clases de esta manera?”, cuestionó la dirigente del Frente de Izquierda.

En diálogo con Página/12, el secretario de Proyección Institucional aseguró que las obras que faltan, entre las que se incluyen la biblioteca y el comedor, están en marcha y que los problemas referidos por Romano tuvieron que ver con deficiencias de las empresas proveedoras, que ya fueron solucionadas. “Deberíamos estar en condiciones óptimas de funcionamiento cuando comiencen las clases”, añadió.

Ayelén Petracca, dirigente de la UES, fuerza kirchnerista que junto con el Frente de Izquierda representa a los estudiantes en el consejo directivo de la facultad, manifestó que es un “momento de alegría” y aseguró que el edificio único generará “un eriquecimiento” en la dinámica universitaria. “La interacción entre estudiantes fortalecerá aspectos académicos, debates que pueden surgir de la interdisciplinariedad, del intercambio de ideas generados por un ámbito común de encuentro”, consideró. Asimismo, señaló que junto a su agrupación mantienen pedidos relacionados con el “entorno” del edificio, como “refuerzo en iluminación en la zona”, “senderos seguros”, “paradas de colectivos en las veredas de la facultad”, entre otras propuestas.

Según cálculos de las autoridades de Sociales, seis mil alumnos circularán diariamente por la nueva sede, que desde este mes tendrá ingresos tanto por la calle Santiago del Estero como por San José. “Las condiciones de cursada que tenemos son mucho mejores que las que existían en Marcelo T. de Alvear, por lo tanto eso debería ser recibido con beneplácito por los estudiantes”, señaló Hernández.

Por su parte, Romano consideró a la nueva sede única como “un paso muy importante en relación con la organización de los estudiantes”.

En el edificio de Marcelo T. de Alvear continuarán trabajando las autoridades de la facultad y también funcionarán oficinas administrativas, pero parte de la última etapa de construcción implica mudar también esas dependencias. Todavía no se ha definido cuál será el destino de la vieja sede, perteneciente a la universidad, pero, según Hernández, “hay cantidad de necesidades que la UBA podría cubrir con ese edificio”.

Informe: Delfina Torres Cabreros.

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