EL PAíS › LOS ANUNCIOS, ENTRE LA GESTION Y EL MARKETING

Los conflictos porteños

Mauricio Macri eligió sus adversarios, aunque algunas peleas no pasaron a mayores. Negociaciones para conseguir mil agentes comunitarios. Sus planes para los cartoneros.

 Por Werner Pertot

Macri dejó sus épocas part-time y entró en una hiperactividad que no se le conocía. Entre la gestión y el marketing, buscó medidas de alto impacto: despidió 2400 personas, sostuvo la tenida con los dos gremios y finalmente acordó con Sutecba y ninguneó a ATE. Azuzó las protestas de la mano de los fiscales, pero arregló con Raúl Castells para que marche “ordenadamente”. Esta semana instaló su tema preferido, la seguridad, y el próximo mes el Jefe lanzará una nueva policía. A continuación, algunas pinceladas de la gestión PRO.

Mucha, mucha policía. Lejos de un acuerdo con el Gobierno por el traspaso de los fondos, Macri se encamina a crear una policía propia. El ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, está estudiando diferentes tipos de policías: la de Londres, las de París, Canadá y Madrid. El ex juez sabe que crear una fuerza propia llevará tiempo, quizá más del que reclama la velocidad marketinera del Jefe. Tendrán que crear una Escuela de Policía de la ciudad, cuyos primeros alumnos tardarán uno o dos años en egresar. También formarán un Servicio Penitenciario de la ciudad, aunque en el gobierno porteño evalúan que la cárcel de contraventores no sirve, por lo que deberá acordar con la Nación para que los presos se alojen en Devoto. Con una ley, dirimirán las competencias con la Federal.

En tanto, desde el área de Seguridad reconvirtieron a la Guardia Urbana para que controle el tránsito: cambiaron sus remeras verdes por una chomba blanca con el escudito del gobierno porteño y recibieron instrucción. Mañana saldrán por primera vez a hacer controles de alcoholemia y labrar infracciones, acompañados por la policía comunitaria. Se trata de una división de la Federal, cuyos sueldos los paga la ciudad. Montenegro está avanzando en discretas negociaciones con Aníbal Fernández para tener control operativo sobre esos policías, que llegarían a ser mil.

Deuda y hospitales. Los dos primeros anuncios que generaron revuelo fueron la aprobación para que Macri endeude a la ciudad por 1600 millones de pesos para obra pública y la decisión de darle prioridad a los porteños en los hospitales. Hasta ahora, no se implementó ni una ni la otra.

Obsba. Macri pareció romper lanzas con Sutecba cuando intervino la obra social, pero hoy su interventor convive con el directorio. “Hay una buena convivencia. Los muchachos entraron en razones”, explicaba un funcionario macrista.

Despedidos. La decisión de no renovar 2400 contratos está firme: piensan seguir hasta el Supremo Tribunal de Justicia para lograr despedirlos. “Cuando esté el fallo, les diremos que se tienen que volver a sus casas”, resaltaban desde el gobierno. En paralelo, el Jefe le dio 25 mil pesos por mes a cada ministro para contratos de secretarias y asesores. Consultado por este diario, cerca de Macri dijeron que “no saben” si aumentarán el sueldo a los funcionarios este mes.

Cartoneros. El cierre del Tren Blanco arrojó cerca de 1200 personas a asentarse en cerca de 25 plazas. “Hoy quedan 100 cartoneros en dos asentamientos”, explicaron desde el Ministerio de Espacio Público. Uno de los más grandes, el de Plaza Noruega, terminó con un desalojo. “Esta semana vamos a terminar de resolver el problema”, explicaban desde la gestión PRO. A mediano plazo, piensan registrar la actividad y que los cartoneros trabajen en centros verdes. En el gobierno PRO, calculan que le podrán dar empleo a cerca de tres mil cartoneros, menos de la mitad de los que hay en las calles hoy. Esto implica que otros tres mil quedarán sin posibilidades de seguir viviendo del cartoneo. “Va a haber programas de reconversión para otras industrias que están necesitando gente, como la construcción”, sostienen desde el Ministerio de Espacio Público.

Piqueteros. Luego de la puja entre los fiscales contravencionales y Raúl Castells, la política seguirá siendo pedirles que avisen por dónde marcharán y dejen carriles libres. Habrá sanciones para los dirigentes que no cumplan.

Licencias médicas. Pese a que su ministro de Educación dijo que no existían datos para asegurar el abuso de las licencias, Macri afirmó que se duplicaron los permisos por enfermedad y sostuvo que el sector que más ausentismo registra es el de los docentes. Quizás por eso designó como jefe de Servicios Médicos a Daniel Ferranti, quien fue denunciado anteriormente por “maltratar maestras embarazadas y levantar el otorgamiento de tareas livianas a personas con leucemia, infartos, HIV y lesiones cerebrales”. Mientras Ferranti reestructura el área, el ministro de Educación, Mariano Narodowski, consensuó con algunos de los gremios docentes el armado de una comisión de médicos laboralistas –uno por cada sindicato y uno por el gobierno– para establecer estándares de evaluación.

Villas. No existe todavía un plan determinado en la gestión PRO para las villas. Al mando de la Corporación Sur, Macri designó a un hombre de su amigo Ramón Puerta. Se trata de Humberto Schiavoni, ex ministro de Economía de Misiones. El funcionario tendrá a su cargo la urbanización de las villas del sur, un esquema que excluye deliberadamente la 31, de Retiro, sobre la que siempre pesa una vaga amenaza de erradicación.

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