Ante el pedido de un barbijo rojo en la farmacia, se debe activar un protocolo

Coronavirus: campaña contra la violencia machista en cuarentena

La campaña intenta abrir un canal más para llegar con ayuda a las víctimas, más en riesgo aún por estar aisladas con su/s agresor/es. Hay dudas y objeciones

Barbijo rojo. Esa es la contraseña para que quienes sufren violencia machista en su hogar pidan ayuda en farmacias, ya sea en forma presencial o por teléfono. Se trata de una campaña que lanzó el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación en articulación con la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), frente a la cifra alarmante de femicidios y ante las advertencias de organizaciones de mujeres y organismos internacionales de que la cuarentena obligatoria por el coronavirus puede potenciar el riesgo para las víctimas, en el contexto de encierro. La idea es sumar esos comercios a la red de contención en esta situación de emergencia, y que desde la farmacia conecten a la mujer que lo necesita con el 144, la línea gratuita a nivel nacional que brinda asesoramiento e información ante situaciones de violencia por razones de género, explicaron en el Ministerio. A una semana de su implementación, la campaña --importada de España-- genera algunas dudas sobre su efectividad por fuera de ciudad de Buenos Aires y otros centros urbanos, donde ya no quedan farmacias de barrio y no son comercios de cercanía. Algunas provincias anunciaron que no la aplicarán.

“Estamos en un contexto de tanta emergencia y con falta de recursos, tomando medidas en la urgencia. Es importante que se haga seguimiento y evaluación para ver si trae buenos resultados, y si permite que mujeres que antes no estaban llegando a la justicia puedan hacerlo o si hay que hacerle ajustes”, opinó ante una consulta de Página 12 Mariela Labozzeta, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia de Género de la Procuración General de la Nación.

Desde el 20 de marzo, cuando el Gobierno impuso el aislamiento social preventivo y obligatorio, hasta este lunes se habían registrado, al menos, 13 femicidios y un transfemicidio. Es decir, casi uno por día, como antes del inicio de la pandemia de coronavirus. Incluso la cifra podría ser superior porque el conteo se realiza en base a los casos publicados en medios de comunicación y hay algunas muertes de mujeres sucedidas en este período que se están investigando, porque hay dudas sobre el contexto en el cual ocurrieron. Robos, hurtos y homicidios bajaron en las últimas semanas, según observan en distintos departamentos judiciales bonaerenses. Los femicidios, no.

Barbijo rojo

“Si estás pasando por una situación de violencia por motivos de género en el aislamiento social obligatorio podés acercarte o llamar a la farmacia más cercana a tu casa y pedir un barbijo rojo. Te van a ayudar y poner en contacto con la Línea 144”, dice la folletería de la campaña, que se empezó a difundir el lunes 30 de abril.

“Desde el Ministerio articulamos esta iniciativa con COFA y estamos trabajando para sumar en esta campaña a nuevas organizaciones farmacéuticas y gremiales del sector para fortalecer las redes de solidaridad y ampliar el alcance territorial de la medida. La voluntad, y más en estos tiempos donde es clave ampliar los lazos comunitarios, es siempre sumar adhesiones”, indicó a este diario la ministra Elizabeth Gómez Alcorta, sobre la campaña. A la iniciativa se sumó la Federación Nacional de Empleados de Farmacia y la Asociación de Empleados de Farmacia que integran la Corriente Federal de Trabajadores de la CGT.

Algunas provincias, como Misiones, San Juan, Neuquén y la ciudad de Santa Fe, informaron que no la promoverán porque apuestan a otros mecanismos de ayuda o porque COFA no tiene representación masiva en sus territorios.

“A las trabajadoras de la Línea 144 de la provincia de Buenos Aires nos tomó por sorpresa. No solo no sabíamos de la existencia de esta campaña sino que tampoco conocíamos cuál era el protocolo que se aplicaba. El lunes de la semana pasada tuvimos llamados de farmacéuticas que necesitaban asesoramiento porque recién les había llegado la circular del Colegio de Farmacéuticos y nosotras no sabíamos de qué nos estaban hablando. Ya estamos desbordadas con el aumento de llamadas durante la cuarentena y nos sorprendió lo del barbijo rojo sin información”, comentó a este diario una operadora de la línea. En varias provincias se enteraron por redes sociales de la acción. Por ahora, en la línea 144 bonaerense, no recibieron pedidos promovidos a partir del pedido de un barbijo rojo.

La experiencia empezó en Río Negro, contó a Página 12 la presidenta de la COFA, Isabel Reinoso. Lo tomaron de España. “Les bajamos un protocolo de atención a las farmacias. Pero todavía no pudimos repartir folletería. Hoy las farmacias son un polvorín porque estamos vacunando, con problemas con las recetas, pero queremos aprovechar que son el lugar de cercanía. La idea es llamar al 144 y dar contención cuando la mujer diga que quiere un barbijo rojo. Y si es necesario, llamar al 911 u otro teléfono”, apuntó Reinoso.

En el conurbano bonaerense, sin embargo, muchas farmacias de barrio fueron cerrando en los últimos años, ante la competencia de grandes cadenas, y dejaron de ser locales de cercanía. “Ahora una farmacia puede quedar a 20 o 30 cuadras y la gente se tiene que tomar un colectivo. Y si la mujer puede ir a la farmacia y pedir un barbijo rojo, ¿por qué no va a poder llamar al 144?”, comentó a este diario una abogada especializada en el tema de Lomas de Zamora. “Si le sirve a alguna mujer, bienvenida la campaña. Se trata de sumar opciones en esta emergencia”, consideró una trabajadora social de un juzgado de Quilmes. Aunque en los últimos días aumentaron las llamadas al 144 durante la cuarentena, las denuncias en la justicia por violencia de género se redujeron.

Recién el domingo, en el día 16 de la cuarentena, se aclaró explícitamente --por decreto-- que quienes van a denunciar por hechos de violencia por razones de género están exceptuadas para poder circular en la vía pública.

¿Qué pasa en otras provincias?

En Catamarca, como el colegio de farmacéuticos local no forma parte de la COFA no le llegó la campaña. “Los organismos provinciales de Mujeres, género y diversidad se pusieron en contacto con el colegio. Les informaron que no tendrían problema en implementarla pero en el contexto actual de sobresaturación de demanda, con pocos empleados trabajando en farmacias, no es viable porque requieren de capacitación previa. Lo que van a hacer es dejarles folletería para reforzar la difusión de los números de atención locales”, comentó a este diario la diputada provincial Adriana Díaz.

En Misiones anunciaron que no lo van a aplicar. “El programa prevé que el personal de farmacias tome decisiones para las que no tiene preparación, como cuál es el perfil de riesgo de un vínculo violento, para determinar si se le da o no a la persona un panfleto. Las farmacias no tienen ni han tenido ningún tipo de capacitación al respecto y si bien como instituciones estamos dispuestas a trabajar juntas en nuevas propuestas a futuro, considerables inviable este programa así como está planteado, al menos para la provincia de Misiones”, aclararon en un comunicado que firman la Federación de Farmacias de la República Argentina, el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Misiones, la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad y Violencias del Ministerio de Gobierno y el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable provincial.

Neuquén también prefirió no adherir, dado que el colegio de farmacéuticos local pertenece a otra federación y no a COFA, y por tanto no habían recibido información. “La estrategia del Ministerio de Ciudadanía es intensificar el trabajo que se viene realizando desde hace más de tres años con la línea provincial 148”, explicó la subsecretaria de las Mujeres provincial, Patricia Maistegui, a medios locales.

En San Juan tampoco tuvo eco. En conferencia de prensa, la titular de la Dirección de la Mujer, Adriana Ginestar, indicó que tras una reunión con el presidente del colegio de farmacéuticos de la provincia, Mauricio Barceló, se acordó no adherir a la medida ante el riesgo potencial que podría exponerse a las víctimas. "Lamentablemente, la campaña ha tenido tanta difusión que es contraproducente ponerla en práctica, pues lo que se suponía que sería un código de seguridad no es ningún secreto", indicó la funcionaria.

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