La tercera semana del juicio oral por el crimen de Fernando Báez Sosa, por el que ocho rugbiers están acusados de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, comenzará con la declaración de dos testigos clave, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, los dos integrantes del grupo que fueron sobreseídos por falta de mérito, al entender que no participaron del ataque.

En la audiencia, que comenzará a las 9 de la mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, también declararán Tomás Collazo, el “sospechoso número 11” que estaba junto a los imputados durante la golpiza pero, como no participó, nunca estuvo imputado en la causa; Rosalía Zárate, madre de Máximo Thomsen –el acusado más comprometido–; y María Paula Cinalli, madre de Blas Cinalli y tía de Luciano y Ciro Pertossi.

Si bien los dos sobreseídos se presentan como testigos por el lado de la defensa, deberán responder también preguntas de la fiscalía y de los abogados de la familia de Báez Sosa. Guarino es hijo de un reconocido pediatra de Campana, y Milanesi, hijo de una docente y de un profesor de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Lo que declaren será fundamental para el desarrollo de la investigación, ya que si bien no fueron identificados en el lugar y momento del asesinato en ninguna de las pruebas a las que accedió la fiscalía, compartieron la casa que el grupo alquiló en Villa Gesell ese verano y a la que volvieron los imputados tras el crimen. 

Sus dichos, bajo juramente, pueden comprometer al resto del grupo, dado que si mienten corren el riesgo de incurrir en un falso testimonio.

Los dos jóvenes estuvieron detenidos unos días hasta que el desarrollo de la causa los dejó afuera. A principios de 2021, y con el visto bueno de la familia del joven asesinado, Guarino y Milanesi fueron sobreseídos por pedido de la fiscal Verónica Zamboni.

También declarará Collazo, apuntado como el “sospechoso número 11”, quien también es amigo de los acusados, al igual que Milanesi y Guarino, pero nunca estuvo imputado en la causa.

Sobre la responsabilidad del “onceavo rugbier” en el ataque a Báez Sosa, el abogado defensor, Fernando Burlando, remarcó que "no se lo ve agrediendo, se lo ve en un costado, estaba con el grupo". "Va a ser bastante delicado", confesó el letrado sobre el testimonio que podría brindar Collazo, que al momento de los hechos era menor de edad, con 17 años.

Aniversario del crimen

Para el miércoles solo quedarían los testimonios de los dos peritos de parte, un forense y un informático, encargado del análisis sobre celulares. Ese día, el 18 de enero, se cumplirán tres años del crimen de Fernando y la familia convoca a una concentración en el anfiteatro de Dolores.

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