Hoy en la ex ESMA, la jornada multidisciplinaria El futuro de la memoria
Métodos para no disolver el recuerdo
En un momento en el que varias acciones del Estado les restan apoyo a los Espacios de la Memoria, el encuentro organizado por el Instituto Goethe para esta tarde propone intervenciones artísticas, encuentros, performances y proyecciones.
Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional.Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional.Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional.Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional.Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional.
Habrá una serie de lecturas sobre las “Cartas de la dictadura” de la Biblioteca Nacional. 

”El tiempo presente y el tiempo pasado/ Están ambos tal vez presentes en el tiempo futuro/ Y el tiempo futuro contenido en el tiempo presente”, se lee al comienzo del “Primer Cuarteto” T. S. Eliot. Estos versos podrían preludiar la necesidad de plantear qué recordamos como individuos y como sociedad. El futuro de la memoria, un diálogo regional transdisciplinario y continuo organizado por el instituto Goethe en asociación con el Parque de la Memoria y el Museo Sitio de Memoria ESMA en Buenos Aires, desplegará un conjunto de intervenciones artísticas, encuentros, performances y proyecciones. La plataforma Episodios, conformada por los artistas y curadores Gabriela Golder, Marcelo Brodsky, Mariano Speratti y el colectivo Etcétera (Loreto García Guzmán y Federico Zukerfeld), realizará hoy a las 16 un recorrido performático por el ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio, y luego presentará los primeros resultados de una investigación artística en la que están trabajando hace meses. Los episodios adoptarán las formas de la ficción teatral, el video, la fotografía y la performance con el propósito de imaginar lo que podría ser la memoria en el futuro. De los versos de Eliot, Golder eligió el título provisorio “Allí estaban ellos, dignos, invisibles”, una intervención que trabajará con la colección “Cartas de la Dictadura” de la Biblioteca Nacional, textos que fueron escritos desde diversas cárceles del país, el exilio o la clandestinidad.

“Como estoy trabajando con la ausencia del cuerpo, con las voces y los sonidos que completan los espacios, me parecía interesante pensar la tensión entre lo visible y lo invisible, el acá están ellos de las cartas, esas presencias palpables a través de las palabras”, cuenta Golder a PáginaI12. “Me interpelan las cartas en las que se habla de la vitalidad, pero también aquellas en las que se expresa el dolor del exilio, del estar lejos: las relaciones de una mamá encerrada con su hijo o de un tío con una sobrina; diferentes testimonios en los que busqué equilibrar el hecho de la denuncia con los relatos de ficción que servían para calmar la angustia: cómo era el clima que vivían, qué veían o imaginaban. Traté de que en ese gran espacio que proponen las cartas se encontraran estos hilos. La palabra se está diciendo hoy y actualiza esas cartas; hace un puente con esa palabra que escribió hace cuarenta años; es como abrir un tejido de momentos, de sensaciones, entre el documento y el afecto”.

Golder preparó una performance donde se leerán las cartas que seleccionó: la de Miguel Camejo a su sobrina Marcela (la leerá Leticia, hija de Miguel), la de Graciela Chein a sus padres y a su pequeño hijo, la de Charo Moreno a su madre, la de Patricia Borensztejn (desde la cárcel de Devoto) a su padre y a su madre, la de Paula Schprejer (exiliada en Israel) a su madre y varias de Laura Giussani entre miembros de su familia y a sus amigas. La convocatoria la hizo a través de su cuenta de Facebook y se sorprendió por la cantidad de personas que ella no conocía que expresaron su deseo  de leer algunas de estas cartas en el Sitio de Memoria ESMA. “Hasta recibí un mensaje de alguien que tenía cartas que están por fuera de la colección de la Biblioteca y quiere leerlas”, revela Golder. “Me parece que el proyecto se amplifica y sale de mí, ¿no? Me gusta trabajar de ese modo: tirar una línea y que esto crezca con el otro”. No quiere anticipar mucho más, pero aclara que la performance será “bien despojada”: las voces, los cuerpos de quienes van a leer, los textos. “No necesito nada más: la palabra me parece suficiente”, señala la artista. También desplegarán sus propuestas Mariano Speratti con “Reverberaciones del futuro”, situada en 2076, en el centenario de la dictadura cívico–militar; el grupo Etcétera lo hará con “Deriva a través de la Memoria Extractiva”, un recorrido imaginario a través del Neo-Extractivismo que establecerá vínculos entre los crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura y el presente neo–extractivo; Marcelo Brodsky presentará su “Archivo vivo”, una lectura narrativa a través de fotografías intervenidas del material visual y textual de los archivos del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Inge Stache, curadora de la programación cultural del Goethe, plantea que los procesos de construcción de la memoria histórica llevados a cabo en los países participantes del proyecto –Colombia, Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Argentina–, “siguen vivos, son cambiantes y dinámicos”. “Temas como por ejemplo la cifra de los desaparecidos durante la dictadura o el reconocimiento de la gravedad de los crímenes de lesa humanidad parecían políticas de Estado inalterables en Argentina. Sin embargo hay intentos de cuestionar y debilitar la memoria construida hasta el presente y se vislumbra una puja para plantear la necesidad de olvido y ‘reconciliación’. Desde la experiencia alemana tenemos que advertir que no hay futuro sin memoria, no hay paz sin justicia. Una nación que no recuerda y elabora las atrocidades cometidos en su interior desde el mismo Estado está condenada a que se repite la historia”. Stache aclara que no se debe confundir la necesidad imperiosa de olvidar del individuo, que no sobrevive si no establece una memoria selectiva, con la memoria social y colectiva. “Una sociedad que no se hace cargo y transmite la experiencia del horror a sus descendientes, que no mantiene vivo y que actualiza permanentemente el debate por los derechos humanos y su estricto cumplimiento, se expone a que reaparezca el ideario autoritario”, agrega la curadora de la programación cultural del Goethe.

La sociedad exige a gritos la “Aparición con Vida” de Santiago Maldonado, el joven que permanece desaparecido desde el 1° de agosto, luego de un operativo que Gendarmería realizó dentro del territorio de la comunidad mapuche Lof Resistencia Cushamen. “No imaginamos la dimensión del retroceso en torno a los derechos humanos”, reconoce Golder. “Por momentos creo en la suma de acciones, desde la educación, desde lo artístico, en los necesarios ejercicios de memoria. Pero en otros momentos, me levanto pensando que lo único que deberíamos hacer es no dejar de interpelar al gobierno ni un segundo hasta que aparezca Santiago, que nada vale, salvo ser millones en la calles, millones que no dejemos que otros millones no se sientan implicados en este reclamo de ‘Aparición con Vida’”. La artista continúa reflexionando sobre este momento político en el que se intenta “terminar con los ejercicios de memoria”. “En el marco de El futuro de la memoria tuvimos algunos encuentros regionales y en otros países se planteaba la cuestión del olvido. Yo en esto soy super terminante: no se puede olvidar bajo ninguna circunstancia. Hay que salir a decir y a ocupar espacios”.