ECONOMíA › EL BANCO CENTRAL NEGOCIA UN ACUERDO DE ACCESO A DIVISAS CON EL BANCO POPULAR DE CHINA

Más respaldo para las reservas

La autoridad monetaria intenta reeditar el swap de monedas que rigió entre 2009 y el año pasado con su par chino, por el cual puede acceder a divisas en caso de una situación de estrés financiero. Se negocian plazos, tasas y condiciones.

 Por Cristian Carrillo

El directorio del Banco Central avanza con el Banco Popular de China hacia un nuevo acuerdo swap (canje) de monedas que actuará como respaldo de las reservas internacionales en casos de estrés financiero y facilitará el acceso a yuanes para importaciones desde el gigante asiático. El esquema es similar al que se aplicó en el acuerdo de 2009, que venció en abril del año pasado sin que fuese utilizado. Según fuentes oficiales, la negociación se centra en las condiciones de plazo, mecanismo y especialmente la tasa de interés. La posición argentina es acceder a la tasa internacional utilizada para ese tipo de operaciones, la cual oscila entre el 1 y 2 por ciento anual. Las conversaciones comenzaron a fines del año pasado, pero la visita al país del vicepresidente chino, Li Yuanchao, permitió que se avanzara en el tema, que formó parte de la agenda bilateral discutida el viernes último.

En un almuerzo que organizó el vicepresidente Amado Boudou el viernes pasado y del que participó el director del BCRA Miguel Pesce, Li Yuanchao fue abordado por este tema que ya lleva varios meses sin definiciones. Las tratativas para actualizar el acuerdo comenzaron durante el último trimestre de 2012. “No es fácil negociar con China. Tampoco con nosotros. Ambos tenemos posiciones duras”, reconoció a este diario una fuente vinculada con la negociación. En el convite de Boudou se avanzó en algunos detalles de esta línea de contingencia. “Lo que se busca es que este acuerdo no opere sólo como una señal al mercado, sino que sea operativa, y para ello se requiere que tenga un mecanismo de acceso más simplificado”, agregó la fuente.

El crac financiero que provocó la burbuja de las hipotecas subprime tuvo como correlato una serie de acuerdos bilaterales de intercambio recíproco de monedas (swaps). Los más importantes fueron los que impulsó la propia Reserva Federal con el Banco Central Europeo y con las autoridades monetarias de Inglaterra, Suiza, Japón, Brasil y México. China lo hizo con Malasia, Indonesia, Corea del Sur, Hong Kong y Bielorrusia. En ese contexto, en la primera mitad de 2009, la Argentina firmó dos swaps; el primero con Brasil –sólo para uso comercial bilateral– y el segundo con China, por el equivalente a 10 mil millones de dólares.

El mecanismo de intercambio con China, por ejemplo, implica que el BCRA pone a disposición del Banco Popular un monto de pesos con el que se accederá a una línea de yuanes por el equivalente al tipo de cambio oficial, el cual se ubica en 0,90 peso. Este mecanismo puede utilizarse ante una situación de estrés financiero que requiera de un refuerzo del stock de reservas. Para esto, el mecanismo deberá afinarse en su operatividad, debido a que el yuan no es convertible de manera directa para ser utilizado como reserva. Una posibilidad es convertir los yuanes a dólares en el mercado internacional e incorporarlos a las reservas. Sin embargo, no implica aumento de reservas, porque los fondos sólo se desembolsan en un caso crítico.

El otro uso que podría darse sería el intercambio comercial, tal como el que se utiliza actualmente en el comercio bilateral con Brasil. La posibilidad de acceder a una línea directa en yuanes con pesos evita a importadores tener que pasar por el dólar para conseguir divisas con que abonar las compras desde ese origen.

El acuerdo rubricado en 2009 venció en abril del año pasado y no fue requerido su uso. El nuevo acuerdo pretendido por la Argentina sería bajo condiciones similares al vencido, como en el monto y en el plazo, nuevamente de tres años. Las autoridades chinas pretenden un arreglo de menor extensión. Ambos acordaron una simplificación en el mecanismo, debido a que antes era complejo acceder a los recursos. También se buscará ampliar el destino de estos fondos, lo que requiere una actualización del convenio.

El punto sobre el que más diferencias existe es el referido a la tasa de interés que se aplique para el canje de monedas. El acuerdo anterior contemplaba para la línea en China un costo equivalente a la tasa interbancaria de Shan-ghai (Shibor) más 700 puntos básicos, mientras que para la línea local se aplicaba la que releva el Central (Baibor) más 100 puntos. El objetivo es que se aplique en ambos casos la internacional Libor más 100 puntos, que equivale a un costo que no supera actualmente el 1,5 por ciento anual.

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“No es fácil negociar con China. Tampoco con nosotros”, admiten funcionarios argentinos.
Imagen: Carolina Camps
 
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