ECONOMíA › MANTENER A RAYA LA RESTRICCIóN EXTERNA

Administrar el negocio

 Por Tomás Lukin

Tres elementos se combinan para explicar las distintas medidas impulsadas en materia de comercio exterior desde 2009: la crisis internacional, el menor superávit de cuenta corriente y las irregularidades fiscales de algunas empresas importadoras y exportadoras. La necesidad de mantener a raya la histórica “restricción externa” que lleva al estrangulamiento de la economía por falta de divisas y proteger el mercado interno llevaron al gobierno nacional a desplegar distintas herramientas formales e informales para administrar el comercio.

Las licencias no automáticas y las medidas contra el comercio desleal, las negociaciones con las firmas automotrices para revertir el déficit sectorial, la obligación para que las petroleras liquiden la totalidad de las divisas que generan en el mercado cambiario local y los mayores requerimientos para las empresas importadoras que presentan anomalías impositivas son algunos de los instrumentos utilizados. En esa lista también se inscriben las conversaciones con las firmas multinacionales para que limiten la remisión de utilidades. La creación de la Secretaría de Comercio Exterior que todavía se encuentra en su etapa fundacional fue el último paso en ese recorrido.

Recientemente, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, transmitió a distintos empresarios que el objetivo del gobierno nacional es lograr un superávit comercial de entre 10 mil y 12 mil millones de dólares este año. Si bien todavía no se conocen los datos definitivos del Indec, el resultado comercial en 2011 giraría alrededor de 10 mil millones de dólares y la cuenta corriente –incluye además la remisión de utilidades y las operaciones correspondientes al turismo– terminarán con un saldo levemente positivo. Así, el sector externo preservó el resultado favorable en un contexto de crecientes importaciones y envío de utilidades.

Los objetivos de 2012 se deben lograr en un escenario de incertidumbre y recesión internacional que se conjuga con la volatilidad en el precio de las materias primas y distintos factores estacionales. A su vez, existen algunos factores estructurales como el déficit comercial en el sector automotriz o el rojo energético que requieren un abordaje más integral.

La escueta resolución de AFIP publicada ayer en el Boletín Oficial y cuestionada por las distintas cámaras de importadores crea un paso administrativo adicional para el ingreso de productos e insumos al país. Desde el equipo económico consideran que es necesario activar la mayor cantidad de herramientas. En ese sentido, explican que la medida permitirá realizar un análisis más profundo del sector externo y mejorar la administración del comercio para alcanzar las metas autoimpuestas en materia comercial y crecimiento económico.

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