EL MUNDO › CON HILLARY FUERA DE LA CONTIENDA, LA DERECHA SALE A ATACARLA

Disparen contra Michelle Obama

Ella es la carismática mujer del candidato demócrata. Y podría convertirse en la próxima primera dama. La prensa conservadora la trata de bruja, controladora y hasta terrorista. La campaña abrió un portal para defenderla.

 Por Leonard Doyle *

Desde Washington

Ahora que Hillary Clinton, la principal figura odiada por los conservadores, está fuera de escena, los comentaristas de derecha están apuntando sus armas sobre Michelle Obama, de la misma manera que atacaron a la mujer de John Kerry, Teresa Heinz, hace cuatro años. Millones de personas vieron a Michelle golpearse los puños delicadamente con su marido la semana pasada, antes que él reclamara la nominación presidencial demócrata 2008 en una manifestación en St. Paul, Minnesota. Más común en los campos de deportes, el gesto fue descripto como “puñetazos Hezbolá” en el blog Human Events. En Fox News, el conductor preguntó con toda seriedad si era “un saludo de puños terrorista”.

Llamado “el primer topetazo alrededor del mundo”, fue interpretado por la mayoría de la gente como el gesto amistoso que pretendía ser y los políticos pronto estaban chocando los puños entre sí en los programas de televisión de debates políticos. Algunos lo llamaban “el golpe de puño de la esperanza”. El más formal The New York Times dijo que era un golpe de puño a mano alzada. Obama explicó más tarde en televisión: “El gesto capta lo que me gusta de mi mujer. A pesar de todo el ruido, soy su marido y a veces hacemos cosas tontas”. Ayer, la campaña demócrata abrió un portal en Internet www.fightthesmears.com en defensa de las calumnias.

Igual sigue habiendo un resto de animosidad contra Michelle. Ayer fue descripta como “la nueva mal dispuesta competidora en el segundo round del juego de matar a la bruja”, por la columnista Maureen Dowd. Como figura política, la señora Obama está en una pronunciada curva de aprendizaje aunque, a diferencia del tiempo de Hillary Clinton en la Casa Blanca, no tiene intenciones de hacer pronunciamientos políticos. Su prioridad, de resultar electo su marido, serán sus dos hijas, insiste. El sentido del humor directo y la determinación por mantener a su marido controlado a medida que crece su celebridad la han convertido en un blanco para los medios conservadores.

“Señora Dolor”, gritó la tapa de la archiconservadora National Review, con una fotografía adusta. La blogger conservadora Michelle Malkin la llama “la mitad amarga de Obama” y Christopher Hitchens hasta la culpa por el fiasco del reverendo Jeremiah Wright porque se unió a su iglesia.

Internet, ya llena de ataques misóginos contra Hillary Clinton, tiene varios sitios web dedicados a atacar a Michelle Obama, instados por sus opiniones sin tapujos sobre Estados Unidos. En comentarios improvisados en febrero mostró su entusiasmo sobre la respuesta al mensaje de esperanza de su marido. Dijo: “Por primera vez en mi vida adulta estoy orgullosa de mi país porque siente que la esperanza finalmente está retornando”.

Por eso se ganó el ataque de la millonaria esposa del candidato republicano a la presidencia, John McCain. Cindy McCain dijo: “Estoy orgullosa de mi país. No sé si usted escuchó estas palabras anteriormente. Estoy muy orgullosa de mi país”. La campaña de Obama corrió a esclarecer sus comentarios. “Lo que quiso decir es que está realmente orgullosa en este momento porque por primera vez, en un largo tiempo, miles de estadounidenses, que nunca participaron en política antes, aparecen en números record para construir un movimiento de base por el cambio.”

En la radio, la inquina contra la señora Obama fue implacable. Los comentaristas se apilaban declarando que ella era sólo otra enojada mujer negra, desagradecida con las oportunidades que la llevaron a la Universidad de Princeton y a la facultad de leyes de Harvard.

Un sitio de Internet, TheObamaFile.com, trata de retratar a Obama como un “privilegiado afroamericano”, que es, “por nacimiento, sangre e instrucción, un musulmán... un socialista cuyas políticas están arraigadas en Marx”. En la sección dedicada a “La Esposa”, cita un artículo del Daily Mail que dice que su educación de clase trabajadora fue relativamente privilegiada.

“Esos tipos debieran dejar en paz a mi mujer”, dijo Obama en Good Morning America de ABC, mientras ella estaba sentada a su lado. “Ella quiere a este país y creo que es de poca clase que ellos traten de distorsionar o sacar de contexto sus comentarios de manera poco halagadora para ella.”

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para PáginaI12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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La derecha ataca a Michelle Obama, como en las elecciones pasadas lo hicieron con la mujer de Kerry.
Imagen: AFP
 
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