EL MUNDO › EL PRESIDENTE IRANí HABRíA SIDO BLANCO DE UNA GRANADA CASERA

Un misterioso ataque en Irán

Al principio, los funcionarios iraníes ratificaban que el ataque había ocurrido y que una persona había sido arrestada. Pero esa versión mutó en que un fanático de Ahmadinejad había celebrado su presencia con un petardo.

 Por Rupert Cornwell *

El misterio persistía anoche por un supuesto ataque a Mahmud Ahmadinejad. Las autoridades iraníes explicaron que el incidente no fue más que un admirador demasiado entusiasmado que tiró un petardo en dirección al presidente iraní.

La confusión arrancó cuando el conservador Khabar Online, un sitio web iraní, informó que una granada de fabricación casera había explotado cerca de la caravana del presidente Ahmadinejad. El mandatario estaba realizando una visita a la ciudad de Hamedan, 250 millas al sudoeste de Teherán. Al principio parecía que los funcionarios iraníes ratificaban que el ataque había ocurrido y que una persona había sido arrestada. Pero esa versión cambió más tarde. La televisión estatal y la agencia oficial de noticias insistentemente repitieron que un joven fanático de Ahmadinejad sólo se había desahogado. La explosión causó “mucho humo”, dijeron los testigos. Pero nadie resultó herido y mucho menos el presidente, que estaba a más de 90 metros.

De acuerdo con la agencia iraní de noticias, “un joven emocionado de Hamedan hizo explotar un petardo para expresar su felicidad. No causó ningún disturbio entre la multitud, que le estaba dando una cálida bienvenida al presidente”. En cambio, la agencia puso la mira en otro chivo expiatorio, los medios extranjeros, elementos que “trataron de sacar ventaja de este evento, de acuerdo con sus propios intereses”. Por su parte, los grupos de exiliados iraníes dijeron que no sabían nada de que hubiera algún ataque planeado. Ahmadinejad afirmó el lunes que es el objetivo de una conspiración israelí para liquidarlo. “Los estúpidos sionistas han contratado mercenarios para asesinarme”, dijo en una reunión de expatriados.

Ahmadinejad fue hasta el principal estadio de Hamedan para dar su discurso, que se transmitió en vivo por televisión, como estaba planeado. No hizo ninguna mención del incidente y se focalizó en el programa nuclear del país. Como siempre, se mostró desafiante frente a la demanda occidental de que Irán ponga fin a sus actividades de enriquecimiento de uranio. Estados Unidos y sus aliados denuncian que Teherán intenta construir un arma nuclear.

El Occidente podría estar cometiendo “un gran error”, si cree que recurriendo a mentiras y griteríos puede sacar concesiones del régimen islámico, dijo Ahmadinejad. El discurso fue pronunciado días después de que el líder iraní le propusiera a Barack Obama reunirse el mes próximo, cuando viaje a Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Después de varios gestos hacia Teherán, la administración de Obama ha rechazado en el pasado ofertas similares de Ahmadinejad y seguramente lo volverá a hacer. En realidad, el misterioso “ataque” ocurrió el mismo día en que Washington se movilizó para ajustar las sanciones contra las organizaciones iraníes acusadas de subvencionar el terrorismo. La mira de la Casa Blanca se posó especialmente sobre la Guardia Revolucionaria y su fuerza de elite Qods, que se cree que auspicia al grupo libanés Hezbolá y al movimiento palestino Hamas o que envía apoyo a los talibán en Afganistán.

De acuerdo con el Tesoro norteamericano, las últimas medidas podrían ser especialmente dolorosas para el régimen que es, según Estados Unidos, extremadamente dependiente de la Guardia Revolucionaria por su sostén político y por razones económicas. Según la Casa Blanca, los líderes iraníes estaban otorgando contratos únicos a la organización para realizar importantes proyectos de infraestructura, incluso de desarrollo de campos de petróleo y gas.

Por las actividades nucleares de Teherán continúa la especulación acerca de si los Estados Unidos o Israel tomarán la iniciativa militar para destruir las plantas nucleares. Pero eso se volverá más difícil si es cierto que Irán consiguió cuatro misiles tierra-aire del tipo S300. La agencia de noticias Fars, cercana a la Guardia Revolucionaria, dijo que dos eran de Bielorrusia y no dio precisiones de los otros dos. En 2007, Moscú había firmado un contrato para otorgarle los sistemas S300, pero nunca lo hizo, en parte por las fuertes objeciones de Estados Unidos.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

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Después del incidente, Ahmadinejad le habló a una multitud.
Imagen: AFP
 
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