EL MUNDO › AL MENOS 61 PERSONAS MURIERON AYER EN BAGDAD A CAUSA DEL ATENTADO SUICIDA

Una bomba estalló en la fila de reclutas

Algunos de los miles de hombres que habían hecho cola desde el amanecer para conseguir un empleo en el ejército estaban tan desesperados por el trabajo que volvieron después de que les curaran las heridas en el hospital.

 Por Kim Sengupta *

Un terrorista suicida se detonó en Bagdad ayer, matando a 61 personas que habían hecho cola durante horas para unirse al ejército iraquí justo dos semanas antes de que las fuerzas estadounidenses se vayan del país. Algunos de los miles de hombres que habían hecho cola desde el amanecer para tener la oportunidad de conseguir un empleo en el ejército estaban tan desesperados por trabajo que regresaron a la cola después de que les curaran las heridas en el hospital. A pesar de los riesgos, muchos iraquíes son seducidos por la perspectiva de sueldos firmes, ya que hay muy pocos trabajos disponibles después de la guerra.

El atentado coincide con un momento de crisis política y se produce en pleno Ramadán, el mes sagrado del ayuno musulmán, caracterizado desde hace años por un recrudecimiento de la violencia. El atentado y el comienzo de una campaña de asesinatos a jueces por otro grupo insurgente representa la serie de ataques más mortíferos en varios meses. En Bagdad y en la provincia de Diyala, los insurgentes atacaron a ocho jueces, matando a dos de ellos. Un vocero del Ministerio de Justicia dijo: “Estos ataques están bien orquestados. Apuntan a todo el sistema judicial del país”.

Estados Unidos reducirá su misión a unos 50.000 efectivos que se dedicarán a partir del 1º de septiembre a entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes hasta fines de 2011, cuando deberán partir del país en virtud de un acuerdo bilateral. La administración Obama siguió la línea de su predecesora republicana al insistir en que el “aumento” llevado a cabo bajo el general David Petraeus tuvo éxito al reducir significativamente la amenaza terrorista en Irak, permitiendo que se lleve a cabo la retirada.

El general Petraeus, ahora jefe estadounidense de las fuerzas de la OTAN en Afganistán después del despido del general Stanley McChrystal, ha pasado los últimos días en Washington advirtiendo sobre los riesgos del plan del presidente Barack Obama para que las tropas comiencen a irse de Afganistán para julio del año que viene.

Las figuras iraquíes, desde el jefe del ejército del país, general Babaker Shawkat Zebari, a Tariq Aziz, el viceprimer ministro bajo Saddam Hussein, han advertido que los estadounidenses se están retirando demasiado pronto. Se llevó a cabo una movida para reclutar más miembros de las fuerzas armadas para compensar este déficit en seguridad. El centro de reclutamiento recibe normalmente a unos 250 reclutas cada semana, pero las cifras aumentaron ayer porque era el último día para presentarse.

“No pudimos conseguir otro lugar para los reclutas”, dijo el vocero militar iraquí, Maj-Gen Qassim al-Moussawi, cuando se le preguntó por qué el ejército usaba un lugar abierto y desprotegido en la plaza Maidan en el centro de Bagdad para reunir reclutas. “Es difícil controlar el área porque es una zona abierta y por la gran cantidad de reclutas.”

El terrorista suicida simplemente caminó, se unió a los postulantes y detonó los explosivos. Cuerpos de hombres, algunos todavía con los formularios en sus manos, estaban desparramados en el suelo afuera de los cuarteles del ejército. “Manos y piernas cortadas caían sobre mí. Estaba empapado de sangre de las partes de los cuerpos y heridos y muertos caían sobre mí o a mi lado”, dijo Yasir Ali, que había estado esperando afuera de los cuarteles desde las 4 de la mañana. Saleh Aziz dijo: “Estábamos alineados en una larga cola. Había oficiales y soldados. De pronto ocurrió la explosión. Gracias a Alá, sólo tengo la mano herida”.

Julio ha sido el mes más sangriento desde mayo de 2008, con más de 500 personas muertas. En otro ataque el mes pasado, un terrorista suicida se abrió paso en una cola de combatientes sunnitas anti al-Qaida que esperaban cobrar su sueldo cerca de una base del ejército iraquí, matando a 45 personas en el distrito de Radwaniya, mayormente sunnitas, en el sudoeste de Bagdad.

Mientras, la política del país ha permanecido en un punto muerto de cinco meses después de las elecciones nacionales, todavía sin un gobierno. El lunes, el bloque de al-Iraqiya, que ganó raspando la mayoría de las bancas en marzo, suspendió las conversaciones con el segundo, la alianza del Estado de Derecho del primer ministro Nouri al-Maliki, dirigida por los chiítas.

Al-Iraqiya, que está dirigido por el ex primer ministro Iyad Allawi y dice no ser sectario, estaba molesto por una entrevista de televisión en la que Maliki dijo que al-Iraqiya representaba a los sunnitas de Irak. La alianza de Allawi incluye al vicepresidente Tariq al-Hashemi, un árabe sunnita, y al importante político sunnita Saleh al-Mutlaq.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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El ataque se produjo dos semanas antes de que las fuerzas estadounidenses se vayan del país.
Imagen: EFE
 
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