EL MUNDO › EL PRESIDENTE CHILENO SE DECLARO EN CONTRA DE LA GRATUIDAD EDUCATIVA

Nada es gratis en la vida de Piñera

Si bien aseguró que el compromiso del gobierno es brindar educación gratuita al 40 por ciento de los jóvenes más vulnerables, Piñera dejó claro que no puede ser para todos. Paro general de la central obrera y mesa de diálogo en el Congreso.

 Por Christian Palma

Desde Santiago

Piñera (izq.) con su ministro de Educación, Felipe Bulnes, durante un acto ayer en La Moneda.
Imagen: EFE.

El movimiento estudiantil en Chile, que ya lleva tres meses de paros y tomas, no sólo se ha caracterizado por las llamativas protestas estudiantiles que han incluido una parodia al video Thriller de Michael Jackson –para anunciar que la educación está muerta– o divertidas pancartas contra el gobierno. Otra de las características es la atención otorgada a través de las redes sociales al conflicto, en especial Twitter, donde todos opinan, comentan y hasta insultan.

Justamente la frase anunciada ayer por el presidente Sebastián Piñera, que si bien aseguró que el compromiso del gobierno es brindar educación gratuita al 40 por ciento de los jóvenes más vulnerables, dejó claro que no puede ser para todos.

“Todos quisiéramos que la educación, la salud y muchas cosas más fueran gratis para todos, pero quiero recordar que, al fin y al cabo, nada es gratis en esta vida, alguien lo tiene que pagar; si le damos educación gratuita al 10 por ciento más favorecido de nuestra sociedad, lo que estaríamos haciendo es que el total de la sociedad, incluyendo los más pobres, con sus impuestos estarían financiando la educación de los más afortunados, y por lo tanto, quiero hacer un llamado a alejarnos de las consignas y entrar al fondo del problema”, dijo durante la promulgación de una ley sobre calidad y equidad de la educación. Los comentarios en 140 caracteres, más en contra que a favor, se multiplicaron.

Las críticas también llegaron desde los ex presidentes de la Concertación Ricardo Lagos y Eduardo Frei, quienes entraron de lleno al ruedo político. También la CUT, la central obrera chilena, que llamó a un paro general de 48 horas para el 24 de agosto en contra de las políticas neoliberales del gobierno y llamó a sus afiliados a plegarse a la protesta estudiantil programada para el próximo jueves.

En tanto, a sólo cuadras de La Moneda, un grupo de encapuchados encendió fogatas y levantó barricadas. Hecho que no sólo fue repelido por carabineros, sino también repudiado por los vecinos del sector. En plaza Italia, en tanto, la policía evitó que otro grupo de manifestantes bloqueara el tránsito. Esto en medio de una convocatoria de análisis, cultura y cacerolazos efectuada por los líderes estudiantiles.

Según Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), la idea de la jornada fue salir a la calle para dar a conocer a la gente las demandas y las causas de las tomas de colegios y de los paros. La dirigenta entregó además al Ministerio del Interior unos 500 cartuchos de bombas lacrimógenas que fueron arrojadas a la Universidad de Chile, la sede de la FECH, el Liceo de Aplicación y en el Instituto Nacional. En ese lugar formaron el signo de la paz en la entrada de La Moneda.

En el Congreso, los presidentes del Senado, Guido Girardi, y de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, pidieron conformar una instancia de diálogo que permita destrabar el conflicto estudiantil, que incluya a todos los actores involucrados en el conflicto.

El gobierno ha dicho que enviará distintas iniciativas para que en esa instancia se avance. “Si hay iniciativa del Parlamento con un proyecto de ley que vaya a favor de las propuestas para mejorar la educación, encontramos que es una buena iniciativa y vamos a discutirlo; si esto no sucede no estamos dispuestos a instancias de diálogo”, precisó Camila Vallejo, en ese sentido.

“Hacemos un llamado al Congreso que demuestre, esta vez, que puede legislar en función de las grandes mayorías y no con una propuesta no representativa”, agregó, según consignó un matutino.

Por su parte, Camilo Ballesteros, presidente de la Federación de Alumnos de la Universidad de Santiago, precisó a Página/12 que “no se descarta ir a la instancia parlamentaria, pero en ningún caso esto significa que será ése el camino, sólo se está analizando”.

Junto a ello, la propia Camila Vallejo rechazó una eventual mediación de la Iglesia Católica en el conflicto estudiantil. “Nosotros no hemos solicitado ningún tipo de mediación. Lo único que se solicitó fue por parte de un grupo reducido de estudiantes que no le consultaron a la gran mayoría de los movilizados. Nosotros no necesitamos mediadores en estos momentos, menos que sea la Iglesia.”

La Iglesia chilena ha mediado en otras instancias complejas, como paros de trabajadores y las huelgas de hambre de mapuches.

Lo que sí está claro es la convocatoria para una nueva marcha por la educación para el 18 de agosto y la participación en el paro nacional de los trabajadores el 24 y 25 de agosto.

Ya en la tarde, en la sede de gobierno, Piñera encabezó la primera reunión del consejo de gabinete que se realiza luego del ajuste ministerial concretado hace ya casi un mes. Unas horas más tarde, ya se sentían otra vez los “cacerolazos” en protesta a lo que se sumó una “velatón” en apoyo a las manifestaciones estudiantiles.

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