EL MUNDO › EE.UU., LA OEA Y LA UE SALUDAN EL CONTACTO ENTRE SANTOS Y LAS FARC

Apoyo mundial al diálogo

El mandatario colombiano dijo que en los próximos días daría mayores precisiones sobre el inicio de negociaciones de paz con la principal guerrilla de su país. Hubo un sinfín de reacciones a la noticia.

El acuerdo alcanzado entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para iniciar negociaciones de paz, confirmado oficialmente por el presidente Juan Manuel Santos, recibió en las últimas horas un sinnúmero de muestras de apoyo y escasos rechazos de parte de gobiernos extranjeros y actores de la vida política local. Con la diplomática categoría de saludo, el gobierno de Estados Unidos, la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) salieron ayer a bancar la decisión del gobierno colombiano de llegar a un acuerdo con la insurgencia para iniciar negociaciones concretas tendientes a poner fin a un conflicto armado que ya lleva medio siglo. Por el contrario, el ex presidente Alvaro Uribe encabezó la lista –mucho más estrecha– de los críticos del nuevo plan de conversaciones, seguido por el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, José Félix Lafaurie.

Santos confirmó los contactos con las FARC para iniciar el acuerdo de paz y anunció que en los próximos días se darán a conocer los resultados de esas conversaciones y pidió a los colombianos que confíen en la seriedad y la firmeza con que su administración está llevando adelante la negociación. También celebró que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo guerrillero más grande del país, se haya manifestado dispuesto a entablar un diálogo sin condiciones en busca de la paz. “Desde el primer día de mi gobierno he cumplido con la obligación constitucional de buscar la paz y en esa obligación se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto”, afirmó el jefe del Estado. A su vez, aseguró que los acercamientos que se han hecho y los que se hagan en el futuro se subordinan a tres principios: “Aprender de los errores del pasado para no repetirlos, darle fin al conflicto y mantener operaciones y presencia militar en todo el país”.

Si bien todos los anticipos sobre las negociaciones coinciden en que un tramo del diálogo se realizaría a partir del 5 de octubre en Noruega, el gobierno de ese país no confirmó aún su disposición a acoger las conversaciones. “Creemos que lo mejor es que sean las propias partes las que comenten sobre el diálogo en curso, si están dispuestas a hacerlo”, señaló el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores noruego. Entre quienes respaldaron el nuevo intento pacificador estuvo el ex presidente Andrés Pastrana, bajo cuyo gobierno se realizó el frustrado y último intento de negociación con las FARC.

Pastrana consideró que la iniciativa es oportuna para consolidar una salida política al conflicto armado. “Ojalá los grupos insurgentes sean consecuentes y mantengan la palabra”, anheló el ex mandatario. También se sumaron al apoyo la organización Colombianas y Colombianos por la Paz, que lidera la ex senadora Piedad Córdoba (ver recuadro), el ex presidente Ernesto Samper y el fiscal general Eduardo Montealegre, entre otros.

Santos anunció ayer la llegada a su gabinete de Luis Eduardo Garzón, ex líder del Partido Verde, a quien asignará tareas de corte social relacionadas con el inminente proceso de paz con las FARC. Garzón, un líder izquierdista que fue alcalde de Bogotá y candidato presidencial en 2002, ocupará un nuevo puesto como encargado de manejar el diálogo social y la movilización ciudadana, con rango de ministro.

De la misma manera, el Parlamento colombiano anunció que reglamentará una ley aprobada en junio pasado para entregar al gobierno herramientas jurídicas que faciliten el proceso de paz con los grupos armados ilegales. El presidente del Senado, Roy Barreras, dijo que las cámaras parlamentarias se dedicarán a reglamentar el llamado Marco Jurídico para la Paz, aunque comentó que en ese proceso no habrá indultos, ni amnistías, ni leyes de punto final.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Augusto Posada, coincidió en que el Congreso aprobará diversas normas para reglamentar el Marco Jurídico para la Paz. “Es mejor tener a una persona como Timochenko (alias de Rodrigo Londoño, el máximo jefe de las FARC) en el Congreso, que repartiendo bala en el monte y atacando a la sociedad civil”, dijo Posada.

Activas desde 1964, las FARC protagonizaron frustrados procesos de paz con los gobiernos de los presidentes Belisario Betancur (1982-1986), Gaviria (1990-1994) y Pastrana. En agosto del año pasado, el entonces máximo jefe de las FARC, Guillermo Sáenz, alias Alfonso Cano, anunció el deseo del grupo de emprender diálogos de paz y le recordó a Santos que en su discurso de asunción había prometido dejar atrás los odios que habían caracterizado los ocho años del anterior gobierno. Desde entonces, la organización insistió en su predisposición en cada comunicado, con el reclamo de que esa postura no fuera entendida como una rendición. Según una encuesta publicada el jueves pasado, el 74,2 por ciento de los colombianos apoyaría un diálogo con las FARC.

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Santos celebró que también el grupo insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN) busque el diálogo.
Imagen: EFE
 
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