EL MUNDO › RODEAN EL CONGRESO PARA MANIFESTARSE EN CONTRA DE LOS RECORTES DEL GOBIERNO

Protesta en España por el presupuesto

Ante las vallas de seguridad policial, los manifestantes portaron pancartas con la palabra No y con dibujos de tijeras con los que aludieron a los recortes que está llevando a cabo el gobierno conservador de Mariano Rajoy.

Cerca de mil personas se congregaron frente a un blindado Congreso de los Diputados de España, convocados por la Coordinadora 25S, para protestar durante el pleno que celebró ayer la Cámara baja española donde se trataron los Presupuestos Generales del Estado para 2013. Ante las vallas de seguridad policial, los manifestantes portaron pancartas con la palabra No y con dibujos de tijeras con los que aludieron a los recortes que está llevando a cabo el gobierno conservador de Mariano Rajoy. Los presupuestos, en los que los intereses de la deuda representan el 30 por ciento de los gastos, incluyen un ajuste de 13.200 millones de euros, que se añaden a los recortes de este año, que afectan en especial a los sectores de sanidad y educación.

En las vallas de seguridad instaladas por unos 1500 agentes de la policía para impedir el paso de los manifestantes podía verse una pancarta de grandes dimensiones en la que se leía: “Dimisión PPSOE”, en referencia al bipartidismo que ha estado en el ojo de la bronca de los manifestantes desde que se desatara la crisis económica en España. También pudieron observarse carteles con consignas tales como “El gobierno pide paciencia, nosotros gritamos desobediencia” o “Fuera políticos al servicio de la Troika”, en rechazo al creciente control externo de la economía española. La Coordinadora 25S había invitado a manifestarse contra cuentas públicas que causan “opresión y miseria”. La convocatoria de ayer comenzó a las 17.30 (12.30 de Argentina) sin que se registraran, como sí sucedió un mes atrás, episodios de violencia. La policía advirtió a los manifestantes que se trataba de una concentración no comunicada a las autoridades y en consecuencia no autorizada.

“Dimisión, no nos representan”, “Es una estafa, no es una crisis” y “Vuestra crisis no la pagamos”, fueron otras de las consignas coreadas por la multitud. Las vallas policiales fueron empapeladas de pancartas en las que se pidió la inmediata renuncia del gobierno encabezado por Mariano Rajoy y la apertura de un nuevo proceso constituyente. Mientras se producía la protesta fuera del Parlamento madrileño, en el interior del recinto los diputados discutían los presupuestos de 2013 aprobados por el gobierno de Rajoy el mes pasado.

Al defenderlos, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, los calificó como “los más sociales de la historia de la democracia española”, lo que provocó las protestas del arco opositor. Durante su intervención, el líder de la oposición, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que los presupuestos son “los menos sociales de toda la crisis económica” y los calificó de increíbles, ineficaces e injustos. Además, Rubalcaba vaticinó que no se cumplirá el objetivo del déficit –pues los presupuestos se apoyan en un retroceso de la economía del 0,5 por ciento frente al 1,5 por ciento pronosticado por organismos internacionales– y que el gobierno volverá a la carga para exigir más sacrificios a los españoles.

Por su parte, el Banco de España auguró que la recesión se prolongará en la Península Ibérica durante el tercer trimestre. “La información coyuntural disponible, todavía incompleta, apunta a que el PIB retrocedió a una tasa intertrimestral del 0,4 por ciento, similar a la observada en el segundo trimestre”, afirmó el banco central en su boletín económico mensual. De confirmarse ese pronóstico (las cifras oficiales provisionales para el tercer trimestre se conocerán el 30 de octubre) significará que la recesión española, que dejó a uno de cada cuatro trabajadores sin empleo, se encamina a mantenerse por segundo año consecutivo.

Tras salir de la recesión a fines de 2010, España, la cuarta economía de la Eurozona, volvió a mediados de 2011 a ver caer su PIB, que desde entonces ha retrocedido cada trimestre hasta un 0,5 por ciento.

En un intento por reducir su elevado déficit público, España puso en marcha un vasto programa de ajustes para ahorrar 150.000 millones de euros (casi 195.000 millones de dólares) entre 2012 y 2014, de los cuales 39.000 millones se implementarán en 2013.

Aunque el gobierno español prevé una caída del 1,5 por ciento del PIB en 2012 y de 0,5 por ciento para 2013, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, calificó hace unas semanas esa previsión de optimista, en comparación con las previsiones que manejan ahora la mayoría de las organizaciones internacionales y analistas, situadas en torno de una caída del 1,5 por ciento para el próximo año.

Asimismo, Montoro anunció que el Estado español registró un déficit presupuestario de 3,9 por ciento del PIB a fines de septiembre, con lo que el país está muy cerca de alcanzar el objetivo de déficit programado para el año 2012, de 4,5 por ciento para el Estado central. “La recuperación económica de España pasa por cumplir los compromisos de España con Europa”, aseguró el funcionario. Madrid se comprometió con sus socios europeos a reducir su déficit público –que además del Estado incluye las diecisiete comunidades autónomas, ayuntamientos y seguridad social– al 6,3 por ciento del PIB en 2012 desde el 9,4 por ciento registrado en 2011.

Sin embargo, el gobierno de Rajoy tuvo que admitir una revisión al alza a fines de septiembre debido a la ayuda pública aportada a varios bancos que tuvieron que ser intervenidos por su fuerte exposición a un sector inmobiliario devastado desde el estallido de la burbuja en 2008. Esta ayuda debería además incrementar la deuda pública hasta 85,3 por ciento del PIB a fines de 2012, según el gobierno.

No obstante, las políticas de austeridad complican la salida de la crisis, subrayó el Banco de España, puntualizando en el impacto negativo sobre el consumo de las nuevas medidas aplicadas en septiembre, tales como el aumento del IVA hasta el 21 por ciento. Montoro rechazó el argumento que opone austeridad a crecimiento. “En España el debate de la austeridad en el gasto público no se puede contraponer con el crecimiento económico”, afirmó ante los diputados.

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Nueva jornada de protestas del movimiento ciudadano cerca del Congreso en Madrid.
Imagen: Télam
 
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