EL MUNDO › EN LOS PRIMEROS COMICIOS TRAS LA MUERTE DEL HISTóRICO LíDER, EL PRESIDENTE JACOB ZUMA ES FAVORITO

Sudáfrica vota recordando a Mandela

“Más allá de estar en los afiches de campaña, Mandela está presente en el relato de los 20 años de éxito del país”, señala el analista Peter Vale. La oposición trató sin éxito de demostrar que el Congreso Nacional Africano no es el mismo.

Sudáfrica celebrará hoy las primeras elecciones tras la muerte de Nelson Mandela. El oficialista Congreso Nacional Africano (CNA), que llegó por primera vez al poder en 1994 de la mano del fallecido líder, tiene asegurado el triunfo. Según las últimas encuestas, el presidente Jacob Zuma será reelecto con el 60 por ciento de los votos, publicó el diario británico The Daily Telegraph. “La transformación económica será una prioridad que abrirá más oportunidades para los negros, los indios y los coloured –mestizos–, así como para las mujeres, los jóvenes y las personas con discapacidad. Revertiremos el legado del apartheid”, dijo el mandatario durante el cierre de campaña, y prometió crear seis millones de puestos de trabajo en los próximos cinco años.

Para Peter Vale, profesor de Humanidades de la Universidad de Johannesburgo y autor del libro Seguridad y política en Sudáfrica: la dimensión regional, la campaña se basó en el problema de la corrupción, dejando de lado otros temas, como la política energética y la economía. “El CNA no parece preocupado, porque no va a perder esta elección. Ha adoptado una estrategia de mirar hacia los últimos 20 años y repetir: ‘¡Nunca nos ha ido tan bien! Es un país mejor que hace 20 años’. Por supuesto, la respuesta es sí. Además, las acusaciones de corrupción no lograron ensuciar a Zuma, un presidente que parece tener hasta el momento un toque de teflón”, explicó a Página/12. Dos décadas atrás, el régimen supremacista blanco caía y Mandela ganaba los primeros comicios multiétnicos en la historia de Sudáfrica.

“Más allá de estar en los afiches de campaña, Mandela está presente en el relato de los 20 años de éxito del país. Zuma consiguió, a la sombra de Mandela, capturar algo de la magia del viejo líder”, aseguró Vale. Sin embargo, los partidos de la oposición, como la Alianza Democrática (AD) y el Congreso del Pueblo (COPE), trataron en vano de demostrar que el CNA no es el mismo partido que fue bajo el liderazgo del ex presidente. “Este intento sólo ha ratificado que efectivamente el CNA es el partido de Mandela”, añadió el destacado académico, también profesor de la Universidad de Rhodes.

Zuma deberá obtener un buen resultado hoy para contener a las facciones disidentes dentro de su partido. “Si el CNA saca menos del 60 por ciento, lo cual es improbable, los grupos opuestos a Zuma tomarán la delantera y el presidente tendrá una situación complicada desde el primer momento. Pero incluso si obtiene más votos que en 2009, tendrá que enfrentar reclamos de aquellos que quieren modernizar el partido, es decir, terminar con el tribalismo”, auguró Vale. Desde su visión, el problema radica en que el CNA no posee líderes jóvenes y prometedores. “El rival más cercano de Zuma, Cyril Ramaphosa, dañó su reputación con los sindicatos en agosto de 2013, cuando animó a la policía a disparar contra mineros en huelga”, argumentó. Pese a su fortaleza personal y al apoyo brindado por las fuerzas de seguridad, es poco probable que el presidente complete su segundo mandato –tal como ocurrió con su antecesor, Thabo Mbeki–, agregó el profesor.

De acuerdo con Stats SA, el servicio nacional de estadísticas de Sudáfrica, el desempleo llegó a 25,2 por ciento en el primer trimestre de este año. Y según la misma fuente, el 56,8 por ciento de los sudafricanos vive por debajo del umbral de pobreza. Por este motivo, el oficialismo centró sus promesas de campaña en estos temas. “Es cierto que se han hecho gestos en esa dirección, en cuanto a una redistribución equitativa de la riqueza y creación de empleo formal. Pero los grandes partidos comparten las mismas ideas económicas, y sin cambios económicos, no hay solución para estos problemas endémicos”, sostuvo Vale.

El segundo partido en intención de votos es la AD, liderado por Helen Zille, jefa de gobierno de la Provincia Occidental del Cabo. Ex periodista y activista antiapartheid, en 2008 fue reconocida por su labor como alcaldesa de Ciudad del Cabo, donde logró reducir los altos índices de criminalidad y desempleo. Su fuerza política, que durante la campaña criticó con énfasis la gestión del CNA, espera obtener más del 20 por ciento según las últimas encuestas. “El CNA se ha vuelto arrogante, porque sus dirigentes creen que los electores seguirán votando por ellos, hagan lo que hagan”, declaró Zille ante sus seguidores, y aseguró que el oficialismo “se llevará una sorpresa”.

Vale señaló que la AD mejorará con seguridad su performance electoral, pero consideró que está condenada a ser una oposición permanente. “Zille es una buena líder –centrada, seria, con principios–, pero se la ve como una liberal, no en el sentido norteamericano del término, sino en el británico: ella cree en el individualismo y defiende el libre mercado. Obviamente, el hecho de que sea blanca es un factor a considerar, porque es improbable que una persona blanca pueda llegar a la presidencia en un futuro cercano”, opinó.

Informe: Patricio Porta.

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El desempleo llegó a 25,2 por ciento; el oficialismo prometió crear seis millones de empleos en cinco años.
Imagen: EFE
 
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