EL PAíS › LA ROSADA PRETENDE REVITALIZAR LA CONCERTACION CON UNA RONDA DE DIALOGOS

Un intento de que no decaiga

Pese a la tensión con los radicales K, el Gobierno anunció una serie de encuentros con los aliados no peronistas. El ministro del Interior abrirá la ronda con los gobernadores Saiz y Zamora y luego seguirá con intendentes y legisladores.

 Por Daniel Miguez

Para la Rosada, la Concertación Plural seguiría en pie. Después de la reunión que el miércoles mantuvieron la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el vice Julio Cobos, las acciones políticas del oficialismo intentaron apuntar en ese sentido: ayer mismo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, anunció que comenzará una ronda de diálogos con los dirigentes no peronistas de la coalición. Habrá trato especial para los llamados radicales K que se mantuvieron cerca del Gobierno. El grupo más cercano al vicepresidente Julio Cobos, no está convencidos de que esa alianza tenga futuro (ver aparte).

Randazzo tendrá el primer encuentro con los gobernadores radicales Miguel Saiz, de Río Negro, y Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, el jueves próximo, a las 9. Y posiblemente al día siguiente se reúna con el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, del Movimiento Popular Neuquino.

Los encuentros del ministro seguirán con intendentes del radicalismo K y luego con senadores y diputados nacionales, para terminar el circuito con legisladores provinciales. Según fuentes cercanas a Randazzo, las primeras reuniones serán con radicales K que se mantuvieron cerca del Gobierno durante el conflicto con las cámaras agropecuarias “para consolidar el vínculo con los que siguen adentro” del acuerdo. Después llegará el turno con los que mostraron disidencias, como el senador santiagueño Emilio Rached, que dio vuelta su voto en el Senado a último momento, o con otros que directamente están llevando adelante el planteo de salirse de la Concertación.

Hoy, antes del raíd de reuniones de Randazzo, será la Presidenta quien dé muestras de su interés por revitalizar la Concertación, ya que irá a un acto en San Martín, donde el intendente Ricardo Ivoskus –vecinalista y ex ARI– integra la alianza con el Gobierno. En el acto estarán presentes intendentes y legisladores de la Concertación.

Según dijeron fuentes de la Casa Rosada a PáginaI12, el acto de hoy no será el único. En la próxima semana la Presidenta intensificaría encuentros de este tipo, siempre con algún acto institucional de por medio, con radicales K y otros aliados.

La decisión de la Presidenta está en la misma línea que –algunas– de las declaraciones que hizo ayer Cobos. “En una nueva etapa es importante cada acuerdo político que se puede celebrar con gobernadores e intendentes para consolidar la Concertación –dijo en un acto en Saladillo–. Al radicalismo no le interesan cargos, sino participar con sugerencias y trabajar en la unidad del país.”

Una frase similar utilizó ayer Randazzo al explicar el objetivo de sus próximas reuniones. “Es necesario fortalecer la Concertación”, afirmó y, después, con mayor énfasis, agregó: “Ratificamos la Concertación. Creemos que la Concertación es más importante que las individualidades. Creemos más que nunca en la Concertación”.

El ministro explicó también que en sus próximas reuniones “con gobernadores, intendentes y legisladores” buscará “seguir trabajando con ellos en los desafíos que tiene el Gobierno”.

Esta movida del Gobierno se inscribe en un plan más vasto, el de recomponer muchos de los vínculos que se deterioraron durante el lockout agropecuario y especialmente en el momento de votar el proyecto de retenciones móviles en el Congreso.

Así como Randazzo tendrá la tarea de acercarse a los radicales K y otros aliados, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, se desplazará en las arenas movedizas del peronismo para tantear a quién se puede recuperar.

De todos modos, en el Gobierno dijeron a PáginaI12, que las posibles reconciliaciones no van a ser indiscriminadas. “Hay gente que se fue y que no nos interesa que vuelva”, resumió un alto funcionario. Con la misma lógica, en Rosada se decía: “Una cosa es Reutemann y otra Barrionuevo”, para marcar una divisoria de aguas entre los “retornables” y los que ya no tendrían cabida en el oficialismo.

Una tarea similar les fue encomendada a José Pampuro y Miguel Pichetto en el Senado, y a Eduardo Fellner y Agustín Rossi en Diputados.

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“Para consolidar el vínculo”, las reuniones de Randazzo empezarán con los radicales “fieles”.
Imagen: Télam
 
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