EL PAIS › LAS DIFERENCIAS INTERNAS EN LA CGT

Divididos en la central

La cúpula cegetista profundiza la división interna y un acuerdo para confluir en el congreso para elegir autoridades en julio parece cada vez más complicado. El secretario general del gremio de los canillitas y aliado de Hugo Moyano, Omar Plaini, calificó como “fracturista” la actitud de los opositores que cuestionaron la reunión en la que se convocó al congreso del 12 de julio. Por otro lado, el titular del gremio de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, aseguró ayer que no asistirá al encuentro si está organizado “por un enemigo mío”.

“Hubo un sector de organizaciones sindicales que apostó a vaciar de quórum la reunión del consejo directivo y no lo logró”, sostuvo Plaini, aludiendo a la reunión de consejo directivo de la semana pasada donde se convocó al confederal –instancia estatutaria anterior al congreso en el que se elegirán autoridades– para el 23 de mayo próximo. El moyanista debió salir a contestar a las acusaciones que realizó Lescano, en las que planteó que los moyanistas “creen que yo voy a llevar 25, 30 congresales (al congreso de la CGT el 12 de julio) que van a votar para él (por Moyano). Están todos locos; no sé dónde están viviendo. ¿Cómo voy a llevarlos a un congreso de un enemigo mío?”, dijo, chicaneando con la acusación de que el congreso estaba convocado sin el quórum necesario para hacerlo.

El camino de la CGT parece ir hacia la fractura. La elección de autoridades que se realizará en el microestadio de Ferro el 12 de julio tensó internamente las relaciones entre los gremios, y el enfrentamiento de Moyano con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desequilibró la balanza que mantenía al camionero como único candidato posible para continuar al frente de la central obrera.

Dividida en cuatro grandes espacios –los “Gordos”, los “independientes”, el moyanismo y el barrionuevismo–, pero con los seguidores de Moyano jugando en soledad, el futuro de la central obrera aparece complicado. La oposición trabaja en una línea fuerte: buscan un recambio en la cabeza de la CGT detrás de la idea de una central unida, intentando que Moyano decline su postulación, pero continúe dentro de la organización de trabajadores.

“Cualquiera que intervenga en ella (la elección de autoridades) exógenamente corre los riesgos de cuál sea el resultado después”, sostuvo Plaini, poniendo en la mesa las acusaciones surgidas desde su sector sobre la actuación del gobierno nacional en la interna en favor de los opositores. El candidato del antimoyanismo hasta ahora es el líder de los metalúrgicos, Antonio Caló, que tiene buena sintonía con la Casa Rosada, aunque existen otros posibles candidatos. Pero Lescano señaló que “es lo de menos” quién sea finalmente el sindicalista que propongan, sino que “deje de lado el personalismo e integre un consejo directivo colegiado”.

Los opositores ya habían cuestionado la primera reunión convocada por Moyano por el quórum, porque ellos no habían asistido y anunciaron que llevarían el tema a la Justicia. Plaini señaló que “entonces empiezan los cuestionamientos que responden a una actitud fracturista claramente”, pasando factura a los opositores ante una posible división formal de la CGT.

Compartir: 

Twitter
 

 
EL PAIS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.