EL PAíS › JUAN PABLO CAFIERO, EMBAJADOR EN EL VATICANO, HABLA SOBRE LA RELACIóN CON LA ARGENTINA Y EL FUTURO DE LA IGLESIA

“Creo que va a haber un cambio de rumbo”

Señala que “la relación de la Argentina con la Santa Sede es de respeto y colaboración”. Y cree que a partir de ahora será diferente el “involucramiento del cristianismo en los temas sociales”. No prevé sorpresas en relación con Malvinas.

 Por Werner Pertot

“No creo que haya una sola explicación para un pontificado, siempre es un proceso histórico y una compilación de factores”, advierte de entrada Juan Pablo Cafiero, embajador argentino en el Vaticano. Ex ministro de Seguridad bonaerense, Cafiero está acostumbrado a los cargos complejos. En diálogo con Página/12, señala que la Iglesia intenta con la elección de Jorge Bergoglio como Papa darle un perfil social al pontificado. “Los cambios se van a ver con la posición de la Iglesia en las cuestiones económicas y sociales”, analizó Cafiero.

–¿Sospechaba que podía ser electo un argentino?

–No. No sospechaba que podía ser un papa argentino. No pude advertir ni la renuncia de Benedicto XVI ni esto. No es una buena idea llevarme al casino a hacer apuestas. El momento fue muy emotivo. Estaba en la Plaza San Pedro. Vimos el humo blanco. Empezaron los aplausos y se empezaron a agitar banderas de distintos países. Había una bandera argentina. Otra de Brasil, de Australia, de casi todo el mundo. Cuando salió el cardenal al Pontificio de la Basílica y habló en latín y dijo “Giorgio” yo dije: “Uy, es Bergoglio. ¡Qué bárbaro!”. Pensé como piensa todo el mundo estas cosas. La sorpresa es igual para cualquiera, más allá de las responsabilidades que tiene cada uno. Vamos a hacer lo mejor posible y seguir las instrucciones de nuestro gobierno y vamos a seguir representando en la Argentina para que la relación de la Argentina sea buena, óptima.

–¿Qué cambia para la Argentina con esta elección?

–El cambio es para la Iglesia. La designación de un papa latinoamericano, argentino en particular, pero con una visión de lo que el continente representa es una opción que el cónclave de cardenales ha merituado y ha decidido así. Por lo tanto, creo que esa designación tiende a generar un rol más activo de las Iglesias de Latinoamérica en todos los aspectos.

–¿Piensa que se van a priorizar los aspectos sociales?

–Lógicamente, son los puntos de colaboración. La relación de la Argentina con la Santa Sede es de respeto y colaboración. Se puede trabajar en la colaboración entre los dos Estados. El propio telegrama de la Presidenta felicitando al papa Francisco plantea una agenda común de inclusión social. Eso es importante, porque todos los líderes del mundo pueden ver que ése puede ser un buen camino. En el clima de la colaboración internacional, con temas de desarme, de la paz en Medio Oriente, en temas de libertad religiosa...

–¿El conflicto por la soberanía de Malvinas puede entrar en esa agenda?

–No, no creo que la Iglesia se pronuncie. La Iglesia no ha intervenido para nada en el conflicto por Malvinas. No ha tenido una voz en ese tema, que es prioritario para la Argentina. Fuimos varias veces para explicar la posición nuestra. Siempre fuimos atendidos, pero nunca hubo una respuesta en firme. Son temas complejos en los que normalmente la Iglesia no se involucra.

–¿Cómo caracterizaría la relación entre Bergoglio y Néstor Kirchner primero, y luego entre Bergoglio y Cristina Fernández de Kirchner?

–Bueno... En el último tiempo, con el cambio del presidente de la Conferencia Episcopal, no ha habido una relación que podríamos calificar que haya cambiado. No ha tenido la nitidez que tenía antes. Antes eran más nítidos los campos. Ahora estaba más licuada, porque el rol no lo tenía Bergoglio, el presidente era José María Arancedo. El tomó la posta de las posiciones de Bergoglio en algunos temas.

–¿La Presidenta va a viajar al Vaticano?

–Sí, viaja la Presidenta a la ceremonia de inauguración. El ya es Papa. Ahora la Solemne Ceremonia de Iniciación del Papado es el martes 19 a las nueve y media de la mañana (hora de Roma). Será a las cuatro y media de Buenos Aires. Ya se había previsto que este día iba a ser, porque es el día de San José (la otra fecha posible que tenía vista ceremonial era el Domingo de Ramos). En el Vaticano uno tiene que estar muy atento a las señales o los rituales: que el Papa sea Francisco es una señal, la cruz es otra señal, la vestimenta de blanco es otra. Lo simbólico tiene un gran peso.

–¿Qué interpretación se puede hacer de la elección del nombre “Francisco”?

–Bergoglio se presentó con una gran humildad, pidió que rezáramos por él. Fue distinto de lo clásico. Se diferenció del Papa estilo monárquico de otras épocas. Y el nombre que elige es un hombre cercano al pueblo, por la vida de San Francisco.

–Es lo que se refleja en el cántico de San Francisco “al Hermano Sol”, donde celebra una vida en humildad, con loas a las criaturas...

–Giotto pinta la vida de San Francisco y la imagen de San Francisco hablando con los animales es representativa de una circunstancia más profunda. San Francisco tiene un mensaje tan radical que no había hombres que pudieran escuchar lo que decía, sobre cómo abrazar la pobreza. Habla con los animales porque su mensaje no era escuchado por la gente. Era hijo de un comerciante próspero en Asís y renegó de esto.

–¿Cómo cree que se llegó al acuerdo sobre un papa latinoamericano?

–Siempre va a haber conjeturas de las alianzas adentro. Hubo cuatro votaciones previas, hubo alianzas y cambio de posiciones. Es lógico que las haya. No hay datos de cómo fue el proceso puertas adentro y no va a haberlos, porque hay un juramento de secreto. Todo lo que se diga siempre va a estar un poco basado en una lógica que explique lo ocurrido.

–¿Qué cambios piensa que se van a plantear en la Iglesia?

–Mi análisis es que van a dar un cambio de rumbo en muchos temas. En cuanto al involucramiento del cristianismo en los temas sociales.

–¿No en las cuestiones dogmáticas, en el rechazo al aborto...?

–No, de esas cosas no tenemos a la vista grandes cambios. Los cambios se van a ver con la posición de la Iglesia en las cuestiones económicas y sociales.

–¿Cuánto cree que influyó la crisis europea en esta decisión?

–La Iglesia en Europa no es homogénea en cuanto a apoyar a los gobiernos que llevan ajustes adelante. Ha hecho reclamos generales con el tema migratorio o de no dejar caer las conquistas sociales. Pero ha visto que las repercusiones en los mercados son muy contundentes y tienen impacto en la vida laboral. Esto puede ser uno de los caminos. No creo que haya una sola explicación para un pontificado, siempre es un proceso histórico y una compilación de factores.

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Juan Pablo Cafiero, representante del gobierno argentino ante el Vaticano.
Imagen: Télam
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