EL PAIS › EL DOLAR TOCO LOS 4 PESOS EN UN ESCENARIO DE PUJA ENTRE BANCOS Y ECONOMIA

En la city crece una marea verde

La incertidumbre sobre el resultado del viaje de Roberto Lavagna a Washington para negociar con el FMI, el portazo de Mario Blejer en el Banco Central y la pelea de la banca extranjera con Economía por el corralito alimentaron otra histéricajornada cambiaria.

 Por David Cufré

El aumento del dólar a 4 pesos el mismo día en que Roberto Lavagna viajó a Estados Unidos a una negociación definitoria con el FMI profundizó la sensación de que el Gobierno está en una carrera contrarreloj. La pregunta es si el ministro de Economía conseguirá el acuerdo a tiempo, cuando aún tenga algún sentido, o si la crisis le estallará antes. En función de esa incógnita, empresas y bancos se volcaron masivamente a la compra de dólares, para cubrirse por si la respuesta es desfavorable. También lo hizo el público minorista. El Banco Central tuvo que subir dos veces el precio al que ofrece divisas a través de una red de bancos, forzado por la disparada del dólar en las casas de cambio. En este último segmento tocó los 4 pesos sobre el mediodía, para cerrar a 3,95 en la punta vendedora. Las entidades que operan por cuenta y orden de la autoridad monetaria terminaron exhibiendo precios de 3,74 para la compra y 3,82 para la venta, 12 centavos por arriba del día anterior.
“Hace dos meses que se viene anunciando una suba del dólar, y hasta ahora no se ha producido”, sostuvo Lavagna el lunes a la mañana, y todavía no terminó de arrepentirse. La paridad llegó a su nivel más alto desde la devaluación. El 25 de marzo pasado también había rozado los 4 pesos en las pizarras de las casas de cambio, pero cerró a 3,90, mientras que en los bancos que siguieron al Central finalizó a 3,15. La clave para detener esta nueva escalada radica en las señales que lleguen a partir de hoy desde Estados Unidos. Lavagna se reunirá en Nueva York con un grupo de influyentes banqueros, como William Rhodes, del Citigroup, en busca de apoyo para su gestión de mañana ante las máximas autoridades del FMI y del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
De acuerdo a cómo le vaya en esas reuniones se moverá el mercado cambiario. En Economía descartan que pueda reeditarse la situación por la que atravesaron en Washington Domingo Cavallo y Jorge Remes Lenicov, cuando cada uno de ellos también fue a jugarse el todo por el todo y les tocó volver con las manos vacías, sellando sus destinos. Sin embargo, cerca de Lavagna admiten que ni siquiera un avance en las negociaciones, y hasta la posterior firma de un acuerdo a mediados de julio, terminará del todo con la volatilidad en la cotización del dólar. Imaginan que en el escenario optimista se detendrá la suba por dos o tres semanas, pero que luego de pasado el primer efecto favorable podría retomarse la tendencia alcista.
“La expectativa es que hacia fin de año haya alguna mejoría y el dólar termine entre 3,60 y 3,90, pero los próximos meses es probable que suba a 4,30 ó 4,50 ante cualquier suceso político o económico complicado”, reconoció un integrante del equipo económico en diálogo con Página/12. Buena parte de los 13 mil millones de pesos que saldrían del corralito hasta fin de año se volcarían a la compra de dólares, manteniendo firme la presión sobre el tipo de cambio. Es por eso que el FMI sigue exigiendo un Plan Bonex compulsivo para canjear por títulos públicos los depósitos reprogramados. Lavagna está plantado en resistir esa demanda, pero su equipo reconoce que es uno de los puntos más difíciles que tendrá para negociar, al igual que la posibilidad de seguir utilizando reservas para intervenir en el mercado cambiario.
El Banco Central gastó ayer 9,7 millones de dólares de reservas en el mercado minorista y 66,9 en el mayorista, donde se concentra la demanda de empresas que quieren cubrirse por si la paridad sigue subiendo. A la vez, la autoridad monetaria adquirió 72,2 millones, por lo que el resultado neto fue una pérdida de reservas de 4,4 millones de dólares. También colocó Letras (Lebac) por 151,5 millones de pesos, con una tasa de corte del 74,9 por ciento, y 59,3 millones de dólares, pagando un 11,6 por ciento, en ambos casos a 14 días. La salida de Mario Blejer y los intentos de Economía por avanzar posiciones dentro del Central también influyeron para la suba del dólar. En Economía por ahora descartan la implementación de un mecanismo de control de cambios para preservar las reservas. Afirman que los 2000 millones de dólares que ingresarían al Tesoro de haber acuerdo con el FMI, por devolución de pagos a los organismos internacionales realizados este año y por dinero fresco que vendría del Banco Mundial y del BID, permitirán recomponer la situación. “A fin de año tenemos que guardar 9000 millones de dólares de reservas y no, como dijeron algunos, que no podemos vender ahora por debajo de los 9000 millones”, indicó el funcionario de Economía. Es un dato fundamental, porque una parte de la explicación de por qué subió el dólar esta semana radica en la estimación de que al Central le quedarían unos 700 millones de dólares para operar en el mercado, y tras ello se retiraría de la oferta.
Una de las consecuencias más graves de la disparada del dólar es su impacto sobre la inflación. Se estima que hasta el momento muchas empresas ubicaron sus precios en función de un dólar entre 2,80 y 3 pesos, pero ahora que saltó a 4 es probable que haya una nueva ronda de aumentos, con el consiguiente perjuicio que ello trae aparejado sobre el poder de compra de sectores de ingresos fijos. La suba de la inflación le quita oxígeno al gobierno de Duhalde, cada vez más dependiente del socorro del FMI.
Un sector del duhaldismo, con José María Díaz Bancalari y Osvaldo Mercuri a la cabeza, empieza a sugerir la posibilidad de aplicar un control de cambios si se demora más de la cuenta el acuerdo con el Fondo. Sería una medida “transitoria”, para evitar una pérdida descontrolada de reservas. El Banco Central sólo vendería divisas para importaciones y un monto reducido para quienes viajen al exterior, y se abastecería de los dólares que liquiden los exportadores. Podría ser a un valor fijo de 3 pesos. La idea es desechada en Economía, donde dicen que eso no haría más que eliminar cualquier posibilidad de acuerdo con el Fondo. Pero no la descartan en caso de que la negociación del organismo fracase y deba implementarse un plan de emergencia hasta llegar a las elecciones anticipadas.

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El dólar llegó a los 4 pesos, para cerrar a 3,95, mientras que por orden y cuenta del BCRA terminó a 3,82.
El saldo neto de la intervención del Banco Central fue una pérdida de 4,4 millones de dólares de reservas.
 
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