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Los docentes paran, pero no rechazan la oferta

En Santa Cruz, el gremio docente Adosac aprobó la propuesta oficial de elevar a 500 pesos el sueldo básico, pero convocó a una huelga de 48 horas desde hoy para mejorar “algunos puntos”.

 Por Miguel Jorquera

Los docentes no rechazaron la propuesta oficial del gobierno de Santa Cruz de elevar el salario básico de 161 a 500 pesos, pero lanzaron un nuevo paro de 48 horas y una contrapropuesta para “mejorar la redacción de algunos puntos para lograr un acuerdo”. Un eufemismo que demanda “garantías para establecer la agenda” en la que se discutirán los puntos aún pendientes de resolución, entre ellos el pago de los días de huelga y la metodología para alcanzar los 1040 pesos de básico antes de fin de año. Del otro lado de la mesa de negociación se mostraron contrariados por la resolución de los maestros. “El gobernador está tratando de entender cómo es esto que el gremio aprueba la propuesta económica y responde con un nuevo paro”, afirmaban los colaboradores cercanos de Daniel Peralta, que cifraba su esperanza en que hoy se reanudarían las clases, tras 38 días de huelga. A pesar de la voluntad que ambas partes profesan para alcanzar un acuerdo, hasta avanzada la noche de ayer no había nuevos contactos entre los dirigentes gremiales y la administración provincial.

La deliberación del congreso de la Asociación Docente de Santa Cruz (Adosac) terminó en la madrugada del domingo. Tras un debate de casi 15 horas en un salón del Obispado de Río Gallegos –la reunión había comenzado a las 11 de la mañana del sábado–, los 43 delegados gremiales resolvieron en un acalorado debate, con opiniones divididas, aprobar la propuesta oficial de elevar el básico a 500 pesos y, a la vez, un nuevo paro de 48 horas, que comenzará hoy.

“La discusión se centró en cómo continuar las negociaciones que resuelvan las cuestiones pendientes. Está claro que después de 17 años sin diálogo, los maestros tengan desconfianza y quieran garantías del cumplimiento de una agenda de negociación”, dijo a Página/12 Pedro Muñoz, el secretario general de Adosac, para explicar que no había contradicciones entre la aceptación de la propuesta salarial y la aprobación de un nuevo paro.

Para Muñoz “se debe aclarar la propuesta y poner plazos para su cumplimiento”. Aunque el dirigente gremial intentó poner paños fríos en la puja salarial que los maestros mantienen con el gobierno provincial: “No rechazamos la propuesta y presentamos un pedido de clarificación de todos los puntos. Tomamos los puntos en líneas generales y queremos una mejora. Fue una decisión pertinente y atinada de todas las filiales”, insistió Muñoz, quien buscaba interlocutores en la administración provincial para retomar una negociación que, hasta ayer a la noche, no tenía fecha ni lugar.

La mayoría de los delegados docentes pretendía un piso de 780 pesos para el sueldo básico –que incluyera la incorporación de los 250 pesos que ahora perciben en concepto de presentismo– para volver a las escuelas y continuar las negociaciones. Aunque sus mayores preocupaciones se centraron en cómo se pagarán los sueldos caídos y en “determinar con las autoridades una agenda de trabajo para junio, donde se prevea la participación de los docentes en la recuperación de los contenidos en el proceso enseñanza-aprendizaje, porque en ese punto el gobierno no es claro y no hay fechas”, argumentaron.

Para el gobierno provincial, que siguió de cerca todo el debate docente, la decisión gremial fue un duro golpe a sus aspiraciones. “No esperábamos una respuesta con imposiciones. Es lo mismo que nosotros les dijéramos que tienen que levantar la carpa docente para recién hacerles una propuesta económica. Iniciamos un diálogo sin condicionantes”, repetían ante Página/12 hombres cercanos al gobernador Peralta.

“Sabíamos que todavía quedaban pendientes otros planteos como concursos docentes, la titularización y reacomodar los ítem de la composición salarial hasta llevar el sueldo básico a 1040 pesos antes de fin de año, pero esto nos descoloca”, afirmaba ante este diario un funcionario de la Rosadita, como llaman los santacruceños a la casa de gobierno provincial.

Peralta se encargó de repetir desde que asumió como gobernador que convocaría a paritarias para todo el sector público, suspendidas desde hace 17 años por la Ley provincial de Emergencia Económica, como una forma de descomprimir los reclamos de los trabajadores estatales, entre ellos los docentes. Ese sería el ámbito elegido por Peralta para continuar las negociaciones una vez destrabado el conflicto y con los maestros en las aulas. Pero el proyecto todavía se sigue puliendo en las oficinas gubernamentales y ni siquiera llegó a la Legislatura provincial. Esa demora y otras dudas llevaron a los docentes, en una votación dividida, a exigir precisiones antes de volver a los colegios y convocar a un nuevo congreso gremial para el martes, a la espera de una respuesta que modifique la postura. Pero hasta el cierre de esta edición no se habían producido contactos entre dirigentes gremiales y funcionarios.

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“El gobernador está tratando de entender cómo es esto.”
 
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