EL PAíS › EL RADICAL K MIGUEL SAIZ VENCIO A MIGUEL PICHETTO Y FUE REELECTO COMO GOBERNADOR

Río Negro, capital nacional del radicalismo

Alguna vez Alfonsín quiso trasladar la capital allí. El radicalismo gana en Río Negro desde la vuelta de la democracia. Ayer, Saiz derrotó al justicialista Pichetto por seis puntos. Los dos se respaldan en el gobierno nacional. Saiz habló de su correligionario Cobos como posible candidato a vicepresidente.

 Por Martín Piqué
desde Viedma, Río Negro

Un par de parlantes colocados transmitían las novedades a tiempo real. Para escuchar los números que iban leyendo los locutores, los ansiosos se agachaban, acercaban el oído al suelo. Las doscientas personas que desafiaban el frío de la noche esperaban apretujadas y algo tímidas, apenas se escuchaban algunos aplausos. En el piso del bunker de campaña de la Concertación para el Desarrollo (la UCR y sus aliados) –una estación de servicio clausurada reconvertida en comité– había una alfombra de papelitos cortados. Eran los restos de las boletas que postulaban a Miguel Saiz-Bautista Mendioroz como gobernador y vice. Pasadas las 20, cuando los más impacientes se enteraron de que Saiz estaba haciendo una muy buena elección en Cipoletti (patria chica del ex frepasista Julio Arriaga, compañero de fórmula de Miguel Pichetto), la timidez del comienzo fue derivando en un festival de bombos. “Y ya lo ve/ y ya lo ve/ es para Pichetto que lo mira por tevé”, comenzó a oírse, junto con las primeras banderas rojiblancas. Una hora después, Saiz habló ante las cámaras desde General Roca, su pago chico. Cigarrillo en mano y gesto de alivio, el gobernador confirmó: “Este es un resultado electoral importante. Hemos conseguido una gran diferencia, una de las más grandes desde el ’83”.

Esa diferencia, al cierre de esta edición, se acercaba a los seis puntos, alrededor de 15 mil votos. Con el 90 por ciento de las mesas escrutadas, las dos listas que candidateaban a Saiz obtenían sumadas el 46,1 por ciento de los votos, contra el 40,2 por ciento de la del Frente para la Victoria de Pichetto.

La referencia al retorno de la democracia marcaba la relevancia que le daban al resultado los allegados a Saiz. Aunque la UCR gobierna Río Negro en forma ininterrumpida desde hace 24 años, sus triunfos electorales fueron generalmente por escaso margen. Por eso, la victoria ante Pichetto-Arriaga fue tan festejada. La diferencia superaba todos los pronósticos. Aparte, la Concertación había obtenido muy buenos números en dos plazas muy favorables al Frente para la Victoria: Cipoletti y Bariloche. Esos guarismos desataron la euforia en el bunker del radicalismo en Viedma. Grupos de jóvenes, parejas, madres con niños se acordaron de Pichetto y le dedicaron los epítetos de ocasión. Empezaron a estallar cohetes y petardos que se imponían al retumbar uniforme de los bombos. Parecía una fiesta peronista pero los festejantes, sin embargo, eran radicales. “El radicalismo rionegrino es distinto al de la mayoría del país. No le tiene miedo al poder y a ejercer el Estado”, dijo a Página/12 un colaborador del ministro de Gobierno, Iván Lázzeri.

La dirigencia radical esperó los resultados repartida entre varias ciudades: Saiz y su antecesor, Pablo Verani, aguardaron en General Roca; el candidato a vicegobernador lo hizo en Viedma. Rodeado de colaboradores y simpatizantes en un pequeño cuartito del bunker, Mendioroz coordinaba el operativo de llamadas telefónicas a los fiscales generales. A pocos metros, las paredes del edificio estaban empapeladas con largas listas de personas que podían retirar sus DNI el mismo día del comicio. El entorno daba cuenta de una estructura importante, eso que algunos llaman “aparato”. Como en otras provincias, tanto la Concertación como el Frente para la Victoria habían implementado un aceitado mecanismo de traslado de votantes a través de autos particulares y remises alquilados al efecto. El ARI, que en Río Negro es la tercera fuerza (logró el 5,4 por ciento), denunció esas prácticas y les puso nombre: “Acarreo”. Saiz no pareció muy preocupado por esas opiniones. En la conferencia de prensa saludó la “importante participación” de sus comprovincianos en las urnas.

Hacia adentro de la UCR, la victoria de Saiz se vivió como la confirmación de que la estrategia había sido correcta. Aunque el radicalismo no parecía tener demasiadas alternativas. Tras la derrota ante el Frente para la Victoria en 2005 –se elegían diputados nacionales y la UCR rionegrina más sus aliados perdió 37 a 44 por ciento– Saiz se propuso evitar otro fracaso. La solución asomó cuando Kirchner empezó a hablar de una concertación plural, en la que el radicalismo debería tener una participación protagónica. El acuerdo con el mendocino Julio Cobos fue generando un efecto contagio. Y Saiz, a pesar de ciertas resistencias menores en su partido, decidió sumarse a esa negociación nacional. Como contrapartida, logró que ni Kirchner ni su esposa desembarcaran en Río Negro para hacer campaña por Pichetto. Eso, dicen aquí los radicales, hubiera condicionado el resultado. La ausencia del matrimonio presidencial fue muy lamentada en el peronismo.

La euforia era esperable. Los dirigentes de la UCR festejaban con la alegría de quien inventó algo y le salió bien. Para los radicales K era la segunda victoria consecutiva, tras la experiencia exitosa de Catamarca. El entusiasmo se respiraba en el bunker radical de Laprida y 25 de mayo. “La concertación plural es importantísima para Río Negro. Los rionegrinos sienten que el proyecto que lidera el gobernador Saiz está más cerca del proyecto nacional que el que lideran Pichetto y Arriaga”, aseguró a Página/12 Mendioroz, ingeniero agrónomo y candidato a vicegobernador de Saiz. “Esta victoria confirma el rumbo que convocó el Presidente.”

–¿Esto incrementa las chances de Cobos de ser el candidato a vicepresidente?

–Es la expectativa de los gobernadores radicales K, pero de ninguna manera es un condicionante.

La misma prudencia se le notó a Saiz cuando habló desde Roca. A su lado se lo veía a Verani y al ex ministro de Desarrollo de Fernando de la Rúa, Daniel Sartor. En su momento acusado por la Sigen de cobrar un plus por desarraigo que llevaba su sueldo por arriba del tope que entonces había impuesto el propio Ejecutivo, Sartor fue candidato a legislador provincial de la Concertación. Anoche se sentó al lado del flamante ganador, que había conseguido ser reelecto.

Cuando le preguntaron por las chances de Cobos para ser el segundo de la boleta oficialista, Saiz dijo que eso dependía de una “decisión del Presidente”. Igual se permitió decir que ése era su deseo, como el de todos los gobernadores radicales. “Quizás el anuncio lo conozcamos el próximo 25 de mayo”, dijo Saiz con aire intrigante. Pareció que sabía más de lo que estaba diciendo desde el micrófono.

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Luego de una campaña caracterizada por los fuertes cruces, Miguel Saiz se descargó anoche con un festejo eufórico.
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