ESPECTáCULOS › UN CICLO TELEVISIVO DE CINE MUDO

Genios del silencio

Los sábados, a las 11, la señal de cable Retro desarrolla un ciclo que combina obras maestras estadounidenses, alemanas y rusas. Hoy se ve “El maquinista de la General”, un film de Buster Keaton de 1927.

 Por Emanuel Respighi

Una parte predominante de la crítica especializada cree que en sus primeros treinta años de vida, cuando era mudo, el cine alcanzó sus más altos niveles de experimentación y osadía estética. Esa corriente cree que la limitación sonora deparaba que los actores, productores y directores agudizaran al máximo su creatividad para poder expresar sentimientos, sensaciones y hasta sonidos. Buster Keaton, Friederich Murnau, Charles Chaplin, David Griffith, Lon Chaney, Fritz Lang, Robert Wiene y Sergei Eisenstein fueron figuras descollantes de ese período, que hoy es casi una curiosidad histórica. En una suerte de homenaje a los pioneros de la pantalla grande, la señal de cable Retro programa para los sábados a las 11 un ciclo dedicado a repasar los clásicos del cine mudo, combinando obras estadounidenses, alemanas y rusas. La programación del ciclo incluye para abril una gran variedad de películas para el disfrute de los cinéfilos y el asombro de los iniciados.
El ciclo, titulado “Shhh...”, pondrá al aire hoy El maquinista de la General, uno de los films más recordados de un humorista único: Buster Keaton. Realizada en 1927, la película fue dirigida y actuada por el inolvidable artista que, junto a Chaplin, comparte la categoría de maestro en el humor físico. Con un humor absurdo y pródiga en torpezas varias, El maquinista... no deja de ser una película histórica, que critica numerosos aspectos de la Guerra de Secesión en Estados Unidos. Muy exitosa en su tiempo, el film le permitió a Keaton firmar un multimillonario contrato con el estudio de cine MGM. Sin embargo, el actor nunca pudo igualar el nivel que había exhibido en sus primeros films, fundamentalmente debido a la estricta regulación que el estudio puso en práctica sobre su trabajo.
El próximo sábado, en tanto, será el turno de ver en acción al otro grande del cine mudo que además hizo una gran carrera en la era del cine sonoro, convirtiéndose, acaso, en la figura individual más importante de la historia del llamado séptimo arte. En Vida de perros (1918), el tierno y melancólico humor de Chaplin se materializa en la piel del famoso vagabundo –uno de sus legendarios papeles–, aunque esta vez acompañado por un extraño perro y no por el niño que lo secundó en varias películas (Un día de placer, El pibe). En el film, la vida del triste vagabundo tomará un vuelco absoluto gracias a la férrea compañía del animal, tan expresivo como el mismo Chaplin.
Cambiando totalmente de género, el 19 será el turno de la primera superproducción de Hollywood: El nacimiento de una nación (Griffith, 1915). Los cientos de actores en escena, las frenéticas persecuciones, la amplitud de los paisajes naturales y las casi dos horas de duración le otorgan a la película un lugar privilegiado dentro de la historia del cine, donde hasta ese entonces sólo se habían hecho films de no más de 40 minutos. En su pretensión de indagar en los fundamentos de la historia estadounidense, El nacimiento... no deja de tocar el tema de la Guerra de Secesión, el asesinato de Abraham Lincoln, las sucesivas luchas que desembocaron en la unión final de EE.UU. y el movimiento racista Ku Klux Klan, este último desde una visión en la que los negros son muy malos y los blancos muy buenos.
Por último, Retro programó para el 26 la proyección de El gabinete del doctor Caligari, una de las obras más significativas del expresionismo alemán. Dirigida por Robert Wiene en 1920, la película es un interesante compendio de las características estéticas de un movimiento que tuvo en la oscuridad y la tenebrosidad de la imagen su rasgo más visible. Inspirada en un caso real, cuenta la historia de un sonámbulo que asesina bajo la influencia hipnótica de un misterioso doctor. En este sentido, El gabinete del doctor Caligari fue tomado luego como una especie de metáfora de lo que ocurría con el pueblo alemán bajo el influjo de Adolf Hitler. En mayo, el ciclo emitirá Steamboat Bill Jr. (1928, B. Keaton); El pibe (1921, Ch. Chaplin); El acorazado Potemkin (1925, Sergei Eisenstein); Sangre y arena(1922, de Fred Niblo, con Rodolfo Valentino); y El ladrón de Bagdad (1924, de Raoul Walsh, con Douglas Fairbanks).

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Charles Chaplin, único.
 
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