ESPECTáCULOS › ZUBIN MEHTA Y LA FILARMONICA DE ISRAEL

Un director y una orquesta nacidos el uno para la otra

El célebre conductor indio llegará a Buenos Aires para dar dos conciertos al frente de la Filarmónica de Israel.

 Por Diego Fischerman

Fue en el mismo año. En 1936 se fundó la que llegaría a ser una de las mejores orquestas sinfónicas del mundo y nació quien se convertiría en el director más fuertemente identificado con ella. La Filarmónica de Israel tuvo, desde ya, otros conductores –Arturo Toscanini, Leonard Bernstein, Malcolm Sargent y Dmitri Mitroupulos, entre otros– y Zubin Mehta dirigió innumerables orquestas. Pero, sin embargo, resulta casi imposible referirse a una sin el otro.
La creación del violinista polaco Bronislaw Huberman –creación que antecedió incluso al Estado que le dio su nombre– realizó su primera gira apenas un año después de su fundación, tocando en Egipto. La última vez que estuvo en Buenos Aires fue en 2001. Y los próximos jueves 4 y sábado 6 de agosto volverá a hacerlo, con la dirección de Zubin Mehta. Los dos conciertos, en el Teatro Colón, están organizados por un grupo de instituciones de bien público denominado Unidos y Solidarios y lo recaudado por la venta de entradas y por los aportes de patrocinantes será distribuido entre la Cooperadora del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Fundación Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, Fundación Tzedaká y el Hogar Israelita Argentino para Ancianos, entre otros programas de asistencia.
Mehta cuenta entre sus méritos el haber sido el director más joven en conducir las Filarmónicas de Berlín y de Viena. En 1962 comenzó a dirigir la Filarmónica de Los Angeles y desde el año anterior conducía la Sinfónica de Montreal. Durante 12 años dirigió la Filarmónica de Nueva York y en 1969 condujo por primera vez la Filarmónica de Israel. En 1977 fue nombrado su director musical y en 1981 se lo honró con el cargo de director musical vitalicio. Tan detallista en lo musical como hábil en las relaciones públicas y tan afecto al trabajo meticuloso como a los grandes acontecimientos mediáticos, Mehta no duda en incluir en sus programas de gira obras que muchos de sus colegas considerarían riesgosas –esta vez dirigirá la Sinfonía Nº 6 de Mahler, por ejemplo– ni tampoco en ser parte de shows como la famosa inauguración del mundial de fútbol de 1990, donde condujo a los Tres tenores.
Nacido en Bombay e hijo del también director Mehli Mehta –cofundador de la Sinfónica de Bombay–, Zubin Mehta se formó en Viena en las clases de Hans Swarowsky, donde fue compañero de Claudio Abbado. La primera vez que Mehta llegó a Buenos Aires fue en 1962, cuando dirigió la Orquesta de Radio Nacional en la Facultad de Derecho. En 1978, regresó al frente de la Filarmónica de Nueva York, con la que volvió en 1982. En esa ocasión, además de actuar en el Colón lo hizo en el Luna Park, frente a 10.000 personas. En 1987, no obstante, levantó la apuesta: tocó en la calle, en la intersección de Posadas y la 9 de julio. Ese frío 10 de agosto se reunieron para participar del rito unas 100.000 personas. Con la orquesta de Israel llegó en 1972, 1980, 1989 y 2001. Los dos programas que hará en Buenos Aires recorren varias obras clave del repertorio sinfónico europeo. El jueves 4 de agosto, la Filarmónica de Israel interpretará la Sinfonía Nº 41 de Wolfgang Amadeus Mozart –la última que llegó a escribir, con una impactante fuga en el lugar del desarrollo del primer movimiento– y la Sinfonía Nº 6 de Gustav Mahler –tan poderosamente desgarrada como exigente técnicamente–. En el concierto del sábado 6 se incluyen el Scherzo mediterráneo, de Amil Maayani, la Sinfonía Nº 9 de Antonin Dvorak y la Sinfonía Nº 5 de Ludwig van Beethoven.

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Zubin Mehta une el rigor musical y el carisma.
 
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