SOCIEDAD › EMPRESAS QUE SE DEDICAN A CAPACITAR A EMPLEADAS DOMESTICAS EN EL CUIDADO DE NIÑOS

Aprender a cuidar

La propuesta es para familias con empleadas domésticas que además deben atender al bebé o los niños. Ahora hay empresas que se encargan de formarlas para esa tarea. Las experiencias.

 Por Sonia Santoro

A la semana de tener a Augusto, su primer bebé, Analía Marra empezó a sentir miedo. Blanca, la empleada que trabaja en su casa, nunca había tenido a un bebé en brazos, no tenía hijos ni sobrinos cercanos, no sabía cambiar pañales ni tenerle la cabecita al alzarlo. Pero era una mujer de mucha confianza y no quería ni podía cambiarla por otra. Fue entonces cuando contrató una empresa que se dedica a capacitar a empleadas domésticas para que puedan cuidar niños. La novedosa propuesta empieza a ser una alternativa también para quienes por cuestiones económicas no pueden costear los sueldos de una niñera y una empleada doméstica y eligen formar a la persona de confianza para que sus hijos e hijas estén bien cuidados y estimulados según cada edad.

Con unas pocas clases, Blanca aprendió a manejarse con Augusto y la mamá se sintió aliviada. “Fue muy tranquilizador, me sentí mucho más segura de poder pedirle a Blanca que lo mirara y cuidara”, cuenta. A un año y ocho meses de la experiencia, decidió contratar además una niñera que va tres horas por día después de la siesta para hacer actividades “más artísticas, lúdicas o lecturas”.

A la psicóloga Susana Reinares lo que la motivó fue la crisis económica. Tenía dos nenes, una niñera y una empleada, pero decidió despedir a la primera porque no podía pagar dos sueldos. Fue entonces cuando decidió pagarle a su empleada una capacitación en juegos y prevención de accidentes y obtuvo la confianza necesaria para poder salir a trabajar dejándole a los niños en sus manos. “No me gustaba dejar a mi hijo con personas no capacitadas. Tal vez alguien sin conocimientos lo deja con una mucama y no pasa nada pero una sabe que hay juegos y maneras de acuerdo con la edad de tu hijo que la persona tiene que saber”, explica Reinares, desde el barrio de Belgrano.

Ambas contrataron los servicios que brinda Family Care (www.familycare.org), un emprendimiento que ya tiene casi 10 años, de la psicopedagoga Alba Loduevijks Arratibel.

Arratibel empezó ofreciendo “asistentes maternales” o niñeras, y hacia el 2002 recibió muchos pedidos de “mucamas-niñeras”, es decir mujeres que pudieran cumplir la doble función, porque las personas no podían afrontar el costo de mantener dos sueldos. Con el paso de los años, se adaptó a la demanda porque además veía que los chicos llegaban a sus consultas como psicopedagoga con muchos problemas de aprendizaje (en cuanto a alimentaciones, control de esfínteres, puesta de límites, resolución de conflicto entre hermanos) porque los papás y las personas que están tanto tiempo al cuidado de los chicos usaban estrategias diferentes de crianza. “Muchas veces llegan chicos a la consulta y te das cuenta de las disfunciones, como perturbaciones en la alimentación, chiquitos que no controlan esfínteres más allá de los 5 o 6 años, chicos con dificultades de aprendizaje porque tienen autoestima muy baja, y todo esto cuando vas indagando te das cuenta de que no responde a problemas estructurales de los chicos, sino que responde a estrategias de aprendizaje inadecuadas porque la empleada, que pasa mucho tiempo en contacto con los chicos, hace lo que puede porque desconoce los aspectos asociados al desarrollo infantil. De pronto, cuando tiene que pasar al sólido lo hace como puede, o sea, no como necesita el bebé. O cuando los hermanos se pelean, toma partido por uno. Esto está metido en la historia afectiva de los chicos”, dice Arratibel.

Dejalos ser (www.dejalos ser.com.ar) es otra consultora que ofrece este tipo de servicios, entre otras tantas opciones alternativas al cuidado infantes, especialmente desde los 0 a los tres años. “Al comienzo uno piensa en la confianza, en la seguridad, el cuidado, que no lo lastimen, que no se caiga; pero también hay otros cuidados que hacen a la calidad de los niños. Hay que saber que los bebés registran muchísimo y las marcas en esos primeros años son más riesgosas porque no tienen tantos recursos para defenderse –explica Nancy Cedeira, psicóloga especializada en niños y fundadora de Dejalos ser–. En la sociedad se le da importancia a llevar a un niño a partir de los 6 años a un colegio con buenos recursos para su futuro, pero durante los primeros años muchos están al cuidado de gente que es honesta... pero con eso no alcanza.”

En Dejalos Ser ofrecen capacitaciones grupales para empleadas. Consisten en cinco clases de tres horas cada una, donde se les enseña nutrición, cuidado en el desarrollo del niño, horas de juego, enfermedades de la infancia, entre otras cosas. Family Care ofrece también distintos módulos de formación pero de manera individual, luego de algunas entrevistas con la familia y el nene o la nena para determinar necesidades. Luego se trabaja en la casa de la familia una vez por semana. Allí “se le da ‘deberes’ a la empleada, que tienen que ver con la observación del chico de una manera diferente. A la semana se vuelve a ir, esta señora presenta su planilla. Al fin de los cuatro módulos, uno puede detectar también las fortalezas y debilidades de la señora. El objetivo es desarrollar la disponibilidad afectiva de la empleada, priorizando en cada interacción al bebé, frente a cualquier otro tipo de tarea doméstica que tenga que hacer”.

Los costos de estos servicios varían, pero hay desde 450 a 1500 pesos. Y en general los contratan familias de ciudad de Buenos Aires, profesionales “que quieren dar calidad de estar a sus hijos y se dieron cuenta de que requieren otro tipo de estímulos”, dice Cedeira. En el caso de Family Care “son madres que trabajan 8 o 10 horas, están preocupadas por la crianza de sus hijos y no pueden pagar a dos personas”.

Las empleadas, dicen, agradecidas con que alguien invierta en su formación. Tanto es así que la señora que Reinares había capacitado para atender a sus niños, el año pasado consiguió un trabajo de niñera en el exterior y la dejó por un mejor destino.

Más allá de la anécdota, de lo que se trata, dicen las expertas, es de crear a través del personal doméstico un “ámbito emocional seguro” para los infantes. Como guía, Arratibel propone leer a Humberto Maturana, biólogo y filósofo chileno que dice: “El futuro de la humanidad no son los niños sino quienes los criamos”.

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Hay familias que eligen formar a la persona de confianza para que sus hijos e hijas estén bien cuidados y estimulados.
Imagen: Carolina Camps
 
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