SOCIEDAD › CAMBIA EL SISTEMA DE SEGURIDAD DE LA TERMINAL DE OMNIBUS DE RETIRO

La temporada arranca con más control

Nilda Garré anunció que en el transporte terrestre habrá controles similares a los aeropuertos. Se incorporarán la Gendarmería y la PSA. Habrá rayos X para encomiendas, perros en busca de drogas y monitoreos con cámaras de alta definición.

Para que los turistas que toman micros de larga distancia tengan “las mismas condiciones de seguridad que en un aeropuerto”, desde hoy comenzará a funcionar el Operativo Vigía. El plan, lanzado ayer por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, busca reforzar el control de las encomiendas y los usuarios de ómnibus a través de la incorporación de 630 agentes suplementarios de la Gendarmería Nacional y 140 de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), escaners de rayos X, perros entrenados para detectar drogas y cámaras fijas de alta definición. Estará focalizado en tres puntos del país: la frontera del Noroeste argentino, en Salta y Jujuy; la terminal de ómnibus de Retiro, en la Ciudad de Buenos Aires; y el parador de 197 y Ruta Panamericana, en el norte del conurbano.

“Hasta hoy, las medidas de seguridad en el transporte terrestre eran sumamente ineficientes o prácticamente inexistentes”, admitió la ministra ayer durante una conferencia de prensa. Expresó que su cartera aspira a “que los ciudadanos que utilizan los micros como transporte tengan la misma seguridad que en un aeropuerto”.

Retiro y hormiguero son sinónimos en verano. Las familias, parejas y amigos que circulan de un lado a otro, los bolsos que se chocan. Desde hoy, 200 efectivos –150 harán patrullaje externo y 50 dentro del predio– se sumarán a ese flujo con el fin de vigilar vehículos y personas. Según Garré, en la década del ’80 operaban en la terminal cincuenta compañías de micros, número que se triplicó a la fecha. Por día, en la estación se hacen casi 20 mil viajes, con un flujo de entre 70 y 80 mil pasajeros, lo que “complica la existencia de mecanismos de control”, destacó la ministra.

Unas 90 cámaras de alta resolución, que se incorporarán con el operativo, podrán dar cuenta de ese ir y venir en el sector de las plataformas, en los estacionamientos y en el hall central de pasajeros, que serán monitoreados desde un Centro Operativo de Control. En cuanto a los despachos, la Policía Aeroportuaria comenzará a trabajar desde el 15 de enero en la terminal de colectivos con 70 efectivos que harán controles con escaners de rayos X a las encomiendas. “La arquitectura en niveles hace dificultoso el control de entradas y salidas, y en el área de encomiendas se trabaja a ‘saca cerrada’, que quiere decir que la empresa precinta el paquete y nadie controla su contenido”, explicó la ministra.

Esas medidas serán acompañadas con acciones adicionales de ejecución inmediata por parte del concesionario en materia de higiene y limpieza de la terminal, así como también de reparación de luminarias en todos los sectores. “La mala iluminación dificulta el uso de las cámaras de seguridad que, además, están ubicadas más en lugares comerciales y no con fines de seguridad”, describió la ministra.

También se construirá una calle interna de rodaje, que facilitará la operatoria de arribos y partidas de ómnibus, y una barrera física que delimite claramente el perímetro de la terminal, en torno del cual se desplegarán diferentes puntos fijos y móviles asignados a Gendarmería Nacional.

En las fronteras de Jujuy y Salta estará localizada la otra etapa del plan. La región, según Garré, es “utilizada como corredor de paso por organizaciones criminales para cometer delitos como narcotráfico, trata de personas, contrabando y robo de automotores”. Para eso, el Ministerio de Seguridad reforzará la zona con 300 nuevos agentes de Gendarmería para hacer controles de pasajeros, equipajes y encomiendas.

No obstante, el despliegue de fuerzas de seguridad no sólo se realizará en las principales rutas de acceso, sino también en el interior de la región del Chaco salteño, donde el ministerio aseguró que habrá “personal especialmente capacitado para la prevención y conjuración del delito en el monte”.

En el parador 197 y Ruta Pana-mericana habrá treinta efectivos también de Gendarmería con el mismo objetivo de controlar pasajeros, equipajes y encomiendas, para evitar delitos complejos como el narcotráfico y la trata de personas. “Queremos que todos los ciudadanos puedan disfrutar de sus vacaciones en paz y con seguridad –aseguró Garré–, que sepan que vamos a trabajar con eficiencia y prontitud para que los controles no los demoren, y que tengan en las terminales de ómnibus la seguridad que hay en un aeropuerto.”

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El nuevo sistema de seguridad de Retiro sumará 630 gendarmes y 140 policías aeroportuarios.
Imagen: Leandro Teysseire
 
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