SOCIEDAD › ABREN UNA CAUSA PENAL CONTRA UNA DOCENTE POR UN LIBRO QUE LES DIO A LEER A SUS ALUMNOS

El próximo paso puede ser un exorcismo

La profesora de Literatura ya había sido sancionada por hacer leer a sus alumnos un libro en el marco de la Ley de Educación Sexual Integral. Ahora, una jueza hizo lugar a una denuncia contra la docente y ordenó al ministerio que retire ese texto de las escuelas.

 Por Mariana Carbajal

Como si se tratara de una delincuente, la profesora de San Luis que fue severamente sancionada por el gobierno provincial por promover la lectura en un curso de cuarto año de un libro que narra la historia de una adolescente que se siente atraída por su profesora de alemán enfrenta ahora una causa penal en su contra. La madre de una de sus alumnas de la Escuela de Bellas Artes Nicolás Antonio de San Luis, devota de la Iglesia Universal del Reino de Dios, la denunció en la Justicia porque consideró que el texto “tiene apología del sexo libre y de las drogas”. Inmediatamente, una jueza de Familia y Menores ordenó al Ministerio de Educación puntano que retire de circulación el libro de todas las escuelas –si lo están usando– al evaluar que su contenido “es suficiente para conducir y depravar al educando”. En respuesta, ex alumnos y alumnas de la profesora, que hoy están en quinto año del Bellas Artes y que leyeron el libro el año pasado, en su clase, realizaron ayer al mediodía una sentada en apoyo a la docente y para reclamar “educación sexual completa ya”. En diálogo con Página/12, varios de los estudiantes movilizados destacaron que el libro les permitió hablar en el aula sobre diversidad sexual y otras temáticas que no suelen abordarse en clase, negaron que tenga contenido “pornográfico y obsceno” –como cuestionó un grupo de padres, cuya opinión motivó la suspensión por 90 días de la profesora–, y señalaron que la historia “no alaba el consumo de drogas”, sino todo lo contrario, y además tiene como “pequeña moraleja” que “las mujeres no son un objeto, no hay que utilizarlas y hay que respetarlas”.

El caso tiene derivaciones inesperadas. Ayer, la profesora Romina García Hermelo, quien se desempeña también como docente universitaria, no salía de su asombro ante la apertura de una causa en la que se investiga si cometió algún delito al proponer la lectura del libro Hay una chica en mi sopa, de la escritora peruana Silvia Núñez del Arco Vidal. Lo dio como “lectura complementaria” a sus alumnos de Lengua y Literatura de cuarto año C, del Bellas Artes, de la capital puntana. La presentación judicial la hizo Zulma Alvarez, profesora de la misma materia del mismo colegio y a la vez madre de una alumna del curso de García Hermelo. Alvarez llevó su cuestionamiento sobre el contenido del libro al Juzgado de Familia y Menores N 2, de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo de Viviana Elizabeth Oste. “Hice la denuncia para proteger a los menores. No quiero que esa docente siga siendo profesora de mi hija. El libro hace apología de la droga y del sexo libre, además es obsceno y vulgar y tiene un lenguaje chabacano. Mi hija se sintió mal al leerlo y, si no lo hacía, le ponían un uno. La Justicia tiene que proteger a los niños de esa lectura”, alegó Alvarez, en diálogo con este diario. Su hija, dijo, tiene 15 años. La mujer se define como “cristiana” y es asidua concurrente de un templo de la Iglesia Universal de Reino de Dios. Se trata de una iglesia pentecostal que “militó en contra de la ley de matrimonio igualitario, en el país, con uno de los discursos más beligerantes y más fundamentalistas que escuchamos”, dijo ayer a Página/12 Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgbt).

García Hermelo desmintió que amenazara a los estudiantes con reprobarlos si no leían el texto propuesto y explicó que lo que buscó con la elección de ese libro fue “cumplir con el abordaje transversal que plantea la Ley de Educación Sexual Integral”.

El Juzgado de Familia y Menores Nº 2 de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo de Viviana Elizabeth Oste, informó en un comunicado de prensa sobre las medidas que tomó luego de la presentación judicial. Por un lado, corrió vista a la defensora de Menores, Marcela Torres Cappiello, y a la fiscal Nº 2, Sonia Fernández de Vargas, “quienes manifestaron que el libro no era adecuado para alumnos de 14 años” y “que el proceder típico de la profesora Hermelo alaba la corrupción sexual, ya que la temática del libro es suficiente para conducir y depravar al educando”. En realidad, la mayoría de los alumnos y alumnas del curso de García Hermelo tienen entre 15 y 16 años. El juzgado informó que “se consideró que la docente debe ser llamada a prestar declaración informativa”. La causa penal recayó en el Juzgado de Instrucción, que “se encargará de investigar si hubo un acto cometido contra la ley”. Además, la jueza Oste solicitó al Ministerio de Educación provincial que “el libro en cuestión sea sacado de circulación en el ámbito escolar”.

Tal como reveló este diario, el Ministerio de Educación suspendió a García Hermelo por 90 días mientras se le sustancia un sumario administrativo. Le aplicó la sanción luego de que un grupo de padres y madres considerara el libro como “pornográfico”. La docente no tuvo oportunidad de defender la elección del texto. Ni la escuela ni el ministerio generaron una instancia de diálogo con los padres y los alumnos para hablar de las diferencias que tenían en torno de la lectura. El episodio generó la semana pasada una marcha de “padres autoconvocados”, organizaciones sociales y sindicales en apoyo a la profesora. Tanto el gremio docente ASDE como la CTA en San Luis repudiaron la sanción y advirtieron que se perdió una oportunidad de convertir “un desacuerdo en un acto educativo” y, por el contrario, se convalidaron los prejuicios que expresaron los padres y las madres. También la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) envió una nota al gobernador para respaldar a García Hermelo y al mismo tiempo le expresó una felicitación a la docente por tratar la temática de la diversidad sexual en el aula. La ex diputada Cecilia Merchán, actual funcionaria en la Jefatura de Gabinete de Ministros, salió también a apoyarla. La profesora hizo una presentación ante el Inadi porque considera que se la discriminó por su forma de pensar y vestir más que por el contenido del libro.

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La profesora Romina García Hermelo ya fue suspendida por 90 días en su cargo.
Imagen: Romina Garcia Hermelo
 
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