SOCIEDAD › QUEMARON COCHES Y DESTROZARON EDIFICIOS EN BARRIO MITRE TRAS UN TIROTEO

Un muerto y fuerte protesta

Un chico de 24 años murió baleado por la policía, que dice que estaba robando y armado, y que hirió a un policía. Sus amigos destrozaron el barrio jurando que todo es falso y que se trata de un caso de gatillo fácil.

La muerte de un joven, durante un forcejeo con un policía que lo acusaba de robo, desencadenó una violenta reacción por parte de un grupo de amigos del fallecido. Para protestar por el hecho, dado que aseguran que el joven no era un ladrón como afirma la policía, los amigos quemaron autos particulares y destrozaron negocios y el frente de un edificio del barrio porteño de Saavedra. La secuela del hecho de sangre dio lugar a un posterior reclamo de “seguridad” por parte de los vecinos que sufrieron los destrozos, sin haber tenido ninguna intervención en el episodio que derivó en los actos de violencia generalizados. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, informó que en la madrugada del sábado la Guardia de Infantería hizo “un despliegue muy grande que duró mucho tiempo”, porque “tras la muerte del delincuente, el Barrio Mitre (en Saavedra) salió a protestar y un centenar de amigos del muerto salieron a hacer desmanes”.

El muerto fue identificado como Marcelo Crespo, de 24 años, mientras que el policía con el que forcejeó, que resultó herido en el episodio, se llama Javier Almirón. El presunto asaltante recibió al menos dos balazos y murió antes de que le pudieran brindar asistencia en el hospital Pirovano. El policía, a su vez, resultó herido en una pierna y tuvo que ser operado de urgencia.

El relato policial de cómo ocurrieron los hechos es confuso, dado que hablan de la persecución de dos hombres que estaban por cometer un robo en un domicilio particular. Uno de ellos, el joven fallecido, fue interceptado por el agente Almirón en la esquina de Estomba y Correa. De acuerdo con el informe policial, los dos quedaron tirados en el piso, uno encima del otro, como si hubieran protagonizado una lucha cuerpo a cuerpo. Lo curioso es que, según la policía, los dos estaban armados, Almirón con su arma reglamentaria, una 9 milímetros, y Crespo con una Glock calibre 40. No precisaron dónde recibió los disparos el joven fallecido.

En la persecución participaron policías de las comisarías 35 y 49. La hipótesis oficial es que los dos protagonistas del hecho lograron disparar sus armas. “Quedaron ambos tirados en el piso uno sobre el otro, por eso pensamos que se dispararon en medio del forcejeo por la detención”, estimó un vocero policial. Las dos armas “quedaron tiradas en el lugar”.

La muerte del joven generó la reacción de pobladores del barrio Presidente Mitre, como se conoce a un área de seis manzanas, de casas humildes que se levantaron durante la llamada Revolución Libertadora, y que en realidad forman parte de Saavedra. Según una vecina, los que destrozaron autos y viviendas integraban un grupo de alrededor de cien personas. “Gritaron: saquen los fierros que hay que matarlos a todos”, dijo uno de los protagonistas de los incidentes, siempre según el relato de esa vecina, de nombre María.

Durante los incidentes posteriores a la muerte de Crespo los que protestaban quemaron autos en la calle, rompieron una garita privada y otra de la Policía Metropolitana, y dañaron el portón de acceso al garaje de un edificio de Naón y avenida Ruiz Huidobro. En el garaje destrozaron otros autos y, según los vecinos, intentaron llevarse unas motos.

“La policía no hizo nada para defendernos. Ellos (por los integrantes del grupo) ganaron la calle y con bidones de nafta prendieron fuego a los autos que pudieron. Otros de los grupos entraron al garage de un edificio y empezaron a romper todos los autos estacionados”, relató la vecina. Agregó que los amigos de Crespo llegaron en dos micros y a partir de allí “se escucharon tiros, golpes y gritos por muchos minutos”.

“Fue un caos total, estamos viviendo con miedo con los propios vecinos”, sostuvo una mujer llamada María, entre lágrimas, y pidió a las autoridades policiales “mayor seguridad y cámaras en las calles de Saavedra”. Un hombre, sentado al lado de su Peugeot 207, se quejaba: “¿Ahora qué va a pasar conmigo, quién me paga el auto quemado?”. El caso es investigado por la fiscal Cristina Caamaño, quien dispuso que los peritajes en el lugar sean realizados por la Gendarmería Nacional. Caamaño dispuso el secuestro de cinco patrulleros de las comisarías 35 y 49 que fueron utilizados durante la persecución que terminó con la muerte de Crespo.

El secretario de Seguridad, Sergio Berni, aseguró que estuvieron “toda la noche para contener la violencia”. Dijo que “tras la muerte del delincuente, el Barrio Mitre salió en señal de protesta”, Durante los incidentes “quemaron siete autos, destrozaron dos puestos de la Policía Metropolitana y destrozaron varias propiedades, pero hasta esta tarde (por ayer) no se produjeron detenciones por los hechos”. Sobre el policía herido dijo que está internado en el hospital Churruca, donde fue operado.

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Los amigos del chico muerto quemaron autos y una cabina de seguridad, y atacaron un edificio.
 

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