SOCIEDAD › DISCREPANCIAS ENTRE UNA FISCALIA DE ROSARIO Y LA FAMILIA DE UN JOVEN FALLECIDO

Muerte no violenta a golpes

Mientras que la fiscalía asegura que no hay rastros de violencia en el cuerpo de Gerardo Escobar, quien apareció flotando en el Paraná, la familia acusa a patovicas de una disco de Rosario. Aseguran que tiene marcas de golpes.

 Por Horacio Cecchi

Los criterios de búsqueda de datos, en una autopsia, se rigen por protocolos. En el caso de Gerardo Ezequiel Escobar, más conocido como Pichón Escobar, no se cumplen ni protocolo ni criterios, ni pretensión de búsqueda. El joven, de 23 años, desapareció de la puerta de la disco La Tienda, de Rosario, el 13 de agosto, y reapareció una semana después, flotando sin vida en el río Paraná, a la altura del Monumento a la Bandera. El fiscal regional Jorge Baclini sostuvo en entrevistas públicas que el cuerpo no presentaba signos de una muerte violenta y que “no nos parece atinado afligir a la familia de la víctima con elementos aventurados”. Pero la familia de la víctima, ya afligida por la muerte, denuncia que a Pichón lo mataron a golpes los patovicas. De hecho, el perito de la Defensoría General, que representa a la familia de Escobar, sostuvo que en los pulmones del joven no aparecía líquido, pero sí encontró marcas que podrían ser efecto de golpes o de pasaje de corriente. El pasaje de corriente y los golpes ya se sabe lo que significan. La falta de agua en los pulmones indica que no murió ahogado. Familiares y amigos de Pichón realizarán mañana una marcha, en Rosario, para rechazar la idea de que, tal como sostiene la presunta investigación de la fiscalía, Escobar murió chapoteando en el río.

Gerardo Ezequiel Escobar desapareció a la salida del boliche La Tienda, ubicado en Tucumán al 1100, en el centro de Rosario, el viernes 13 de agosto a la madrugada. La familia vinculó la desaparición a un patovica luego del hallazgo de la señal del celular del Pichón. Mediante una aplicación de búsqueda activada por los amigos del joven desaparecido, el rastro del teléfono fue detectado en Ayolas y Vera Mujica, de esa ciudad, zona muy aproximada donde vive el patovica en cuestión. La fiscalía ordenó un allanamiento y no encontró nada que lo vinculara al caso. Solamente cantidades de celulares y un par de chalecos antibala.

Claro que todo esto ocurría mientras el Pichón estaba desaparecido. Una semana después, apareció flotando cerca del Monumento a la Bandera.

Hasta el momento se realizó una sola autopsia. En ella intervino el perito Raúl Rodríguez, el mismo que realizó un polémico informe sobre el cuerpo del joven Franco Casco, por cuya muerte está denunciada la policía rosarina.

El fiscal regional Jorge Baclini sostuvo que en el informe de autopsia realizado por Rodríguez no se detectan referencias a una muerte violenta. “No existe hasta ahora un elemento objetivo que hable de muerte violenta”, sostuvo el fiscal. Y agregó que se estaban investigando las filmaciones de las cámaras de seguridad. Pero el informe preliminar de Víctor Moglia, el médico forense de parte de la Defensoría General, sostuvo que existía una marca e inflamación en la zona hepática y en la zona de los testículos y que debía estudiarse porque podía representar golpes o el pasaje de electricidad. Pero, por sobre todo, Moglia detecta que no había agua en los pulmones. Si Baclini afirmó que no existió una muerte violenta, que haya agua en los pulmones podría darle sustento a su hipótesis ya que el agua es indicio de que la respiró y se asfixió por ese motivo. Y la hinchazón sostuvo que es producto de la acción del agua.

Pero si tal como señala Moglia, Escobar no presentaba agua en los pulmones, la hipótesis de Baclini pierde consistencia. “De observar el cuerpo podemos decir que no murió ahogado –señala Moglia–. Por lo que vi no había casi contenido gástrico en su interior y en los pulmones no había líquido, es decir, no había datos que ratifiquen una muerte por inmersión.”

Para la familia de Pichón, el joven sufrió una muerte violenta. “Lo quieren hacer pasar como un loquito que se tiró al río para quitarse la vida, y no es así”, dijo Rubén Escobar, tío de la víctima a Rosario/12, el suplemento local de Página/12. Precisamente el lunes, familiares y amigos de Gerardo Escobar se concentraron por la mañana frente a la fiscalía para reclamar que se gire la causa a homicidio. Mañana repetirán la experiencia.

[email protected]

Compartir: 

Twitter
 

La Tienda, la disco de Rosario donde fue visto por última vez Gerardo Escobar, el 13 de agosto pasado.
Imagen: Andrés Macera
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2018 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.